Bhakti, el amor devocional divino, no es una ilusión sentimental adoptada por seguidores ingenuos. El proceso del bhakti-yoga es una ciencia genuina de desarrollo espiritual, fundamentada en las enseñanzas de grandes almas autorrealizadas que han venido —y continúan viniendo— a este mundo para ayudar a las almas condicionadas a liberarse del enredo en la materia.
Incluso Dios mismo desciende de vez en cuando para impartir sabiduría espiritual. El ejemplo más prominente es la Bhagavad-gītā, hablado por el propio Kṛṣṇa hace unos 5.000 años. El avatāra más reciente de Kṛṣṇa es Śrī Caitanya Mahāprabhu, quien advino en 1486 en Bengala para enseñar el camino de la bhakti a través del canto de los santos nombres del Señor.
Sus devotos y seguidores han escrito numerosas obras sobre el proceso del bhakti-yoga y continúan transmitiendo este conocimiento a través de la guru-paramparā, la sucesión discipular que se origina en Śrī Caitanya.
Hoy, cientos de miles de seguidores de Śrī Caitanya Mahāprabhu en todo el mundo enseñan el camino de la bhakti con su ejemplo personal. El seguidor más prominente en tiempos recientes fue el fundador y maestro espiritual del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa, Su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupāda, quien llegó a Occidente en 1965, a la edad de 69 años, y difundió la práctica del bhakti-yoga por el poder de su ejemplo como devoto puro de Kṛṣṇa, hasta su partida de este mundo en 1977. Hoy, la Asociación Internacional para la Conciencia de Kṛṣṇa (ISKCON) opera más de 400 centros en todo el mundo, donde cualquiera es bienvenido a aprender sobre Kṛṣṇa y participar en las prácticas espirituales.