Ofrezco mis reverencias una y otra vez a Krishna, la Suprema Personalidad de Dios, quien es el protector y benefactor de las vacas y los brahmanas, y el bienqueriente de toda la sociedad humana y del mundo. A Él, Govinda, ofrezco mis reverencias.

Este verso del Vishnu Purana describe a Krishna como el protector y benefactor de las vacas, y en muchas representaciones arơsticas lo vemos rodeado de ellas. Quizás nos preguntamos: ¿Por qué? ¿Qué tiene de especial la vaca? De la Brahma-samhita entendemos que Dios tiene ilimitadas formas trascendentales. Siendo supremo y todopoderoso, es la persona original y más antigua y, al mismo tiempo, un joven encantador cuyo pasatiempo favorito es cuidar vacas en moradas hechas de gemas espirituales. Por eso es conocido como Govinda (aquel que da placer a las vacas) y Gopala (aquel que protege a las vacas); Su morada se conoce como Goloka (el planeta de las vacas), y Sus compañeros son conocidos como gopas (pastorcillos de vacas) y gopis (pastorcillas de vacas). En la Bhagavad-gita (18.44), Krishna recomienda go-raksya (la protección de la vaca) como un principio esencial para una civilización humana verdaderamente avanzada. El acharya-fundador de la Asociación Internacional para la Conciencie de Krishna, Su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada, enseñó que el mundo puede vivir en paz solo con una estructura social reformada espiritualmente. La forma más elevada de este tipo de sociedad es una que se basa en el cultivo de la tierra, cuidando el medio ambiente, y la protección de la vaca. En la tradición védica, la vaca es considerada una madre y el toro un padre, porque la vaca proporciona leche y el toro ayuda a producir cereales al arar la tierra. Por lo tanto, los seguidores de la tradición védica tienen en alta estima a las vacas y los toros y nunca los lastimarían, y mucho menos los sacrificarían por su carne. En Occidente, sin embargo, la noción de que las vacas deben ser respetadas y protegidas se considera un tanto ingenua, si no francamente absurda, y ha llevado al uso del término «vaca sagrada» para denunciar cualquier cosa que se considera intocable de manera inapropiada. En consecuencia, algunos observadores occidentales se quejan de que en la India las vacas deambulan libremente por calles ix y carreteras, creando lo que ellos consideran una molestia, cuando en su opinión sería mejor utilizarlas para alimentar a los pobres. Por lo tanto, es parte de la misión del movimiento para la conciencia de Krishna establecer vaquerías donde se ponen en práctica la protección de la vaca y los beneficios que de ello se derivan. Rupa Goshala, en Nueva Vrajamandala, la comunidad rural Hare Krishna en el centro de España, es un excelente ejemplo de protección de la vaca en la práctica. Las vacas son animales muy sensibles y pueden percibir cuando no serán sacrificadas. Responden al cariño de sus cuidadores, tanto que en Rupa Goshala hay varios casos de vacas que producen leche incluso sin haber tenido nunca un ternero. Sus asombrosas historias se cuentan en este libro. El centro de cuidado de vacas de Nueva Vrajamandala ha existido durante casi 50 años. En este tiempo, miles de visitantes han vivido una experiencia única con vacas felices y bien cuidadas, que a menudo transmiơan su buen humor a quienes se mostraban lo suficientemente receptivos. De hecho, en los últimos años abrazar a las vacas (cow cuddling) se ha convertido en algo más que una moda pasajera de bienestar. Con inmensos beneficios para la salud mental, la práctica ha adquirido un atractivo mundial cada vez mayor, lo que demuestra una vez más que las vacas no son animales ordinarios, sino seres únicos. Por lo tanto, no sorprende que sean las mascotas favoritas de Krishna. En consecuencia, quienes traten a las vacas con respeto y amor, atiendan sus necesidades y enseñen a los demás cómo apreciar a estas maravillosas criaturas, experimentarán innumerables bendiciones derramadas sobre ellos, tanto por las propias vacas como por el mismísimo Gopāla Govinda.

Bhakti Gauravani Goswami
Día de Gopastami
9 de noviembre de 2024

Dhira