Las vacas de Krishna en Nueva Vrajamandala

Nueva Vrajamandala, el hogar de Rupa Goshala

Nueva Vrajamandala, la sede principal de la Asociación Internacional para la Conciencia de Krishna en España, está situada cerca de Brihuega, en la provincia de Guadalajara. Fundada en 1979, Nueva Vrajamandala está al servicio de quienes buscan un cambio en su vida, ofreciendo una alternativa basada en los principios del bhaktiyoga —el yoga del amor, la entrega y el servicio— enseñados por el fundador de la Asociación, Su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada.

Siguiendo la propuesta de «vida sencilla y pensamiento elevado», la comunidad cultiva un estilo de vida que combina la práctica espiritual con la vida rural. Hoy en día, cuenta con alrededor de sesenta residentes. Además de españoles, conviven en ella personas de diferentes países de Europa, Latinoamérica y Asia.

Con el fin de mostrar un modelo de vida alternativo, la Asociación recibe visitantes de todo el mundo a lo largo del año, con una temporada alta en verano, entre mayo y agosto.

Otro momento en el que la comunidad recibe gran número de visitantes es durante las festividades de Balarama Purnima, Krishna Janmastami, Vyasa-puja de Srila Prabhupada y Radhastami, que tienen lugar según el calendario lunar entre agosto y septiembre. Son celebraciones de reencuentro y alegría, con horas de cantos, bailes, representaciones teatrales, visitas a la vaquería, el paseo de las Deidades en cisne y, tras un ayuno, la degustación de grandes y suntuosos banquetes de prasadam, comida espiritual ofrecida a Dios con amor y devoción.

La alimentación constituye un aspecto clave para la comunidad, ya que a diario se preparan platos lactovegetarianos que se ofrecen y entregan con amor y devoción a Krishna. Después de esta ofrenda, todos disfrutan de la comida espiritual. Con cereales, frutas, verduras, leche, azúcar y arroz se elaboran incontables platos tradicionales de la India, como sabji, chapati, dal, halava, lassi, puri, kitchari, chutney, kachori, laddu, entre muchos otros. Quienes prueban estas preparaciones experimentan una gran variedad de sabores, texturas y aromas, viviendo momentos únicos y trascendentales.

El secreto de la llamada «Cocina Hare Krishna» es el amor de los cocineros. Ellos elaboran los platos en estado de meditación, con la intención de complacer al Señor Supremo, porque cuando Krishna está satisfecho, todos pueden experimentar verdadera satisfacción al sentarse a comer, o mejor dicho honrar, prasadam.

Los alimentos que se utilizan para cocinar provienen en gran medida del huerto y los campos que los propios habitantes y devotos cultivan. El equipo hortelano se encarga de preparar la tierra, sembrar, regar, cosechar, quitar las malas hierbas y recolectar semillas, entre otras tareas. Especialmente en primavera y verano se necesita mucha ayuda, por lo que en ocasiones colaboran voluntarios

—visitantes que realizan horas de trabajo a cambio de hospedaje y comida—, gracias a los cuales se obtienen gran cantidad y variedad de hortalizas y flores. Además, se cultivan de manera extensiva cereales como la avena, así como forraje para las vacas. La vaquería Rupa Goshala es un pilar fundamental de la comunidad. Actualmente cuenta con cinco bueyes, ocho vacas, una ternera y un ternero. Siete de estas vacas son ordeñadas cada mañana, y algunas también por la tarde. En conjunto producen la leche suficiente para mantener los ocho litros diarios que se ofrecen a las Deidades. También es suficiente para la elaboración de deliciosos dulces «mangala-sweets», como rasagullas, barfi y sandesh. El resto de la leche se destina al consumo de la comunidad.

A veces, los visitantes se sienten tentados y piden comprar esta leche fresca, que no se comercializa fuera; en esos casos, reciben un poco de leche y, a cambio, dejan una donación económica para contribuir al cuidado de las vacas.

La vaquería está a cargo de Damodara Priya Devi Dasi y Dina Sharana Dasa, un matrimonio que se dedica a esta labor desde 2017. Además cuentan con la ayuda de Pushpa-gopal Devi Dasi, una gran amiga de las vacas que, siempre que está presente, se pone sus botas, su ropa de trabajo y se entrega al servicio con gran voluntad y entusiasmo. Nueva Vrajamandala trata de ser una réplica digna de la original Vrajamandala, la región sagrada que comprende los alrededores de Vrindavan, en India. Allí Krishna, la Suprema Personalidad de Dios, llevó a cabo muchos de Sus encantadores pasatiempos de infancia y juventud hace más de cinco mil años. Krishna y Su hermano mayor, Balarama, a menudo cuidaban de las vacas o jugaban con Sus amigos pastores en los bosques de Vraja. Por ello, el término «Vrajamandala» es profundamente significativo.

Según el Srimad-Bhagavatam (12.9.28), el término vrajan significa literalmente «los pastores de vacas», y se relaciona directamente con las aventuras de Krishna, Sus amigos y Sus rebaños, principalmente cuando salían a pastorear por las verdes colinas y praderas de la región. Vraja simboliza también un reino de amor divino y pureza, donde las relaciones con Krishna son completamente espontáneas, plenas de amor incondicional y libres de toda motivación material. En este sentido, vraja es también un estado de conciencia, en el que el alma se conecta con Dios a través de la devoción pura.

Por otra parte, la palabra sánscrita mandala suele traducirse como «círculo». Al unirse en «Vrajamandala», significa el «círculo» o la región completa de Vraja, que incluye todos los lugares sagrados vinculados a los pasatiempos del Señor Krishna. Por lo tanto, no es solo un espacio İsico, sino también un ámbito impregnado de amor, devoción y recuerdos trascendentales asociados a Él. Allí la conexión con Krishna no está mediada por rituales formales, sino por un amor espontáneo y desinteresado, como el de los pastorcillos de vacas, los gopas, y las pastorcillas de vacas, las gopis. Para ellos, Krishna es su amigo, su protector y su amado.

Nueva Vrajamandala procura ofrecer una atmósfera que permita concentrarse plenamente en cultivar la propia conciencia espiritual, desarrollando un estilo de vida sostenible, en armonía con la naturaleza y favorable tanto para la sociedad como para el medio ambiente. Bajo el lema «vida sencilla y pensamiento elevado», la comunidad disfruta de una vida natural y simple, que facilita mantener la mente siempre fija en Krishna. Nueva Vrajamandala busca modelar su atmósfera de manera que todo invite a pensar en Dios. El centro espiritual de la comunidad es el templo de RadhaGovindachandra que se encuentra en el edificio principal. Allí se adoran las Deidades regentes: Radha-Govindachandra, Gaura-Nitai, Giri Govardhana y Laksmi-Nrisimhadeva. Ellos son los verdaderos dueños, y toda la vida comunitaria gira en torno a estas formas de Dios, manifestadas según Sus distintos advenimientos y pasatiempos. Ellos son adorados diariamente por los devotos de la comunidad mediante actividades como arati, japa, kirtan, darshan, estudio de las escrituras, prasadam y servicio.

Darshan consiste en visitar la sala del templo para contemplar a las Deidades, que son vestidas y adornadas cada día con gran esmero y detalle.

Arati es una ceremonia de adoración que se celebra varias veces al día; en ella se ofrecen incienso, lámparas de ghee, agua, pañuelos y flores, acompañados por el sonido de la caracola.

Estas ceremonias se complementan con kirtana, el canto congregacional, especialmente con el canto del maha-mantra Hare

Krishna. Este mismo mantra se recita también de manera individual, llamada japa, meditando con un rosario de 108 cuentas de madera.

Además, cada día se celebran lecturas y clases en las que se estudian escrituras sagradas como la Bhagavad-gita, el SrimadBhagavatam o el Chaitanya-charitamrita, traducidas y comentadas por el fundador y maestro espiritual eminente de la Asociación, Su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada.

En última instancia, los devotos consideran todas sus actividades como un servicio a Krishna. Pero lo más importante en la vida del devoto es recordar a Krishna en toda circunstancia mediante el canto del maha-mantra: Hare Krishna Hare Krishna Krishna Krishna Hare Hare Hare Rama Hare Rama Rama Rama Hare Hare Los devotos aceptan a Krishna como la Suprema Personalidad de Dios. Así lo describen las escrituras védicas. Él es la fuente de toda creación, el controlador supremo, el refugio de todas las almas y el protector de las vacas, también las de Rupa Goshala.

En la Bhagavad-gita (10.8) Krishna declara que Él es la fuente de todos los mundos espirituales y materiales, y que todo emana de Él.

A pesar de que Krishna viene a este mundo en una forma que parece humana, Él sigue siendo la Persona Suprema, plena y eterna, con una forma trascendental colmada de bienaventuranza. Aun así, por Su misericordia sin causa, es accesible para quienes le buscan con amor y devoción.

Krishna es la fuente de «la magia» de la vaquería Rupa Goshala, donde vivimos historias tan peculiares como maravillosas. Las narraciones que se describen más adelante no sucedieron por simple azar o casualidad. Sucedieron —y siguen sucediendo hoy en día— porque Krishna, además de ser Dios, es un vaquero.

En el Srimad-Bhagavatam (10.8.16) se afirma: «Para aumentar la dicha trascendental de los pastores de vacas de Gokula, este niño siempre actuará de manera auspiciosa para vosotros. Y solo por Su gracia superaréis todas las dificultades». Así se anuncia el advenimiento de Krishna en la Tierra, destacando Su compasión y Su vínculo especial con las vacas. Hace más de cinco mil años, la Madre Tierra estaba cansada, triste y herida por los maltratos que recibía de gobernantes malvados. Entonces decidió pedir ayuda: se convirtió en una vaca y suplicó a Dios que viniera a aliviar sus penas. Se transformó en vaca porque la primera ocupación y preocupación de Krishna es brindar consuelo a las vacas.

Mientras Madre Tierra elevaba sus plegarias, Krishna se encontraba en Su planeta espiritual. Sin embargo, escuchó sus oraciones e inmediatamente le ofreció Su protección. Decidió que, además de destruir a los demonios para salvar a la Tierra, restablecería los principios de cómo debemos vivir. Tenía que volver a enseñarlos, porque con el paso del tiempo ese conocimiento parecía haberse perdido. Y puesto que Él mismo iba a descender, pensó que también podía hacerlo acompañado de Sus amigos y disfrutar así en la Tierra de muchas de Sus aventuras trascendentales.

De este modo Krishna y Sus amigos vinieron a la Tierra. Vivió Su infancia como un pastorcillo, con Su familia de pastores de vacas, junto a Su madre Yasoda, Su padre Nanda Maharaja y todos los habitantes de Vrindavan.

Krishna es tan maravilloso que no podemos comprender Su grandeza. Ni siquiera los propios habitantes de Vrindavan podían hacerlo. Por eso he compuesto El vaquerito de Vrindavan, una sencilla narración basada en una historia que se cuenta en el Décimo Canto del Srimad-Bhagavatam, donde se presenta a la Suprema Personalidad de Dios en la figura de un niño vaquero.