En estas páginas el lector se acercará a un mundo en el que la sencillez cotidiana se convierte en ofrenda, y la vida de unos animales aparentemente comunes revela una profundidad espiritual insospechada. Las vacas de Krishna en Nueva Vrajamandala no es solo un libro sobre vacas: es una invitación a mirar con nuevos ojos la relación entre lo humano, lo natural y lo divino.

La tradición vaishnava enseña que las vacas son muy queridas por Krishna, el pastor de Vrindavan, un pueblo sagrado en la India, situado en la tierra de Vrajamandala. No se las contempla únicamente como fuente de alimento o sustento, sino como compañeras de vida, símbolo de abundancia y emblema de una cultura basada en la compasión. En Nueva Vrajamandala, comunidad espiritual situada en Brihuega, España –que aspira ser una réplica de la Vrajamandala original–, esa visión se hace tangible: allí los devotos han procurado cuidar de las vacas como parte esencial de su servicio devocional a Krishna. Este libro recoge ese espíritu y lo ofrece al lector con ternura y claridad.

Un lugar central en este relato lo ocupa Alberto, conocido en la comunidad como «Alberto ‘il’ vaquero» y hoy como Arjuna Dasa. Durante dos décadas dedicó su vida a cuidar de las vacas de Krishna con paciencia, entrega y amor. Fue él quien, consciente del valor de esa experiencia y de la necesidad de preservarla, pidió a Madhavi Devi Dasi que la pusiera por escrito. Sin su testimonio y su impulso, este libro no habría visto la luz. Su voz resuena en estas páginas como la de un guardián afectuoso, que convirtió el trabajo diario en un servicio sagrado.

Tras su etapa, desde 2018, Dina Sharana Dasa y Damodara Priya Devi Dasi han continuado esa misión con el mismo espíritu de entrega. Durante más de ocho años este matrimonio de devotos ha cuidado de las vacas de forma ejemplar, manteniendo vivo el legado xvi y aportando su propio servicio amoroso y excelente. Gracias a ellos, Nueva Vrajamandala ha podido seguir ofreciendo a las vacas la atención y el respeto que la tradición vaishnava enseña.

No obstante, este libro también es un homenaje colectivo. A lo largo de la historia de Nueva Vrajamandala, desde finales de 1979 y principios de 1980 hasta nuestros días, han pasado numerosos vaqueros y vaqueras que, con mayor o menor visibilidad, han servido con dedicación a las vacas de Krishna. Puede que sus nombres no estén aquí todos registrados, pero su esfuerzo y devoción forman parte esencial de esta historia. Asimismo, merecen un reconocimiento especial todos aquellos que han contribuido con su apoyo material y espiritual: desde donaciones grandes y pequeñas, hasta el patrocinio generoso de miembros de la comunidad hindú, devotos y amigos cuyos corazones valoran este servicio tan querido para Krishna y tan beneficioso para la humanidad. Esta introducción quiere ser también un reconocimiento a cada uno de ellos.

A la vez, el libro es un mosaico de voces. Miembros de la comunidad han compartido aquí sus recuerdos, anécdotas y vivencias extraordinarias con las vacas. Algunas de esas historias rozan lo mágico: momentos en los que la presencia de estos animales reveló un misterio o una enseñanza que iba más allá de lo ordinario. Al reunir esas experiencias, el texto se convierte en una crónica coral que preserva la memoria viva de Nueva Vrajamandala.

La lectura de este libro no está reservada únicamente a practicantes de la tradición vaishnava. Cualquiera que se acerque a estas páginas con el corazón abierto podrá descubrir en ellas valores universales: el cuidado de la naturaleza, la reverencia hacia los seres vivos, la posibilidad de vivir en armonía con lo que nos rodea. En tiempos en que la prisa y la desconexión marcan la vida moderna, textos como este nos recuerdan que existe otro modo de habitar el mundo.

Invito al lector a recorrer estas páginas como quien camina sin prisa por un prado al amanecer, escuchando el mugido sereno de las xvii vacas y respirando el aire fresco que trae consigo la promesa de un día nuevo. Que este libro nos inspire a reconocer en cada criatura la chispa divina y a comprender, como bien saben los devotos de Krishna, que el cuidado amoroso de las vacas es una forma especial de servicio al Supremo.

Gracias a la sensibilidad y la entrega de Madhavi Devi Dasi, este testimonio no ha quedado perdido en la memoria de unos pocos, sino que ahora se abre al mundo como un legado escrito. Ella ha recogido la voz de Arjuna, Dina Sharana y Damodara Priya, así como de otros devotos y devotas, y las ha entrelazado con su propia visión. El resultado es un libro que es a la vez homenaje, crónica y ofrenda devocional.

Yadunandana Swami
Presidente de la comunidad
Nueva Vrajamandala,
2 de septiembre de 2025