Introspección — La vida a la sombra del tiempo

¡Oh mente, escúchame!

(basada en la canción Avatāra-sāra de Locana dāsa Ṭhākura)

Oh mente, ¿por qué no adoras a Gaura,
la joya más brillante de los avatāras?
Aunque cerca del agua, sigues con sed,
tu mal karma no te permite que bebas.

Oh mente, serviste a los árboles con espinas,

deseando obtener frutas jugosas,
ignoraste a Gaurāṅga, el árbol de prema,
pensando que sus frutas eran venenosas.

3a
Buscaste fragancia en la flor de palāśa,
pero solo un insecto en tu nariz se posó.

3b
Buscaste néctar en madera seca,
pero el dulzor de la caña no apareció.

Oh mente, ¿por qué no adoras a Gaura,
la joya más brillante de los avatāras?
Aunque cerca del agua, sigues con sed,
tu mal karma no te permite que bebas.

4a Oh mente, la muerte es como una serpiente, que cuelgas de tu cuello como un collar de flores.

4b
Entraste en el fuego buscando brisas,
pero saliste con quemaduras dolorosas.

Oh mente, adorando al mundo del saṁsāra, olvidaste al munificente Gaurāṅga. No hiciste caso a las palabras de los sādhus, arruinando esta vida y la siguiente también.

Oh mente, ¿por qué no adoras a Gaura,
la joya más brillante entre los avatāras?
El más magnánimo y amoroso Señor
que otorga prema puro con fervor.

Oh mente mía, escúchame.
Oh mente, escúchame.
Oh mente, ¿por qué no adoras a Gaura,
Oh mente mía.

Comentario

En esta canción, Locana dāsa Ṭhākura reprende a su mente por evitar a Gaura, el avatāra más magnánimo de todos. Śrīla Rūpa Gosvāmī describió el sublime carácter y misión de Gaura con las siguientes palabras (Cc. Madhya 19.53-54): ¡Oh, Tú, la encarnación más magnánima!, Tú eres Kṛṣṇa mismo que has aparecido en la forma de Śrī Kṛṣṇa Caitanya Mahāprabhu. Has adoptado el color dorado de Śrīmatī Rādhārāṇī, y estás repartiendo por todas partes el amor puro por Kṛṣṇa. Te ofrecemos respetuosas reverencias. Ofrecemos respetuosas reverencias a la misericordiosa Suprema Personalidad de Dios que ha convertido a los tres mundos, los cuáles vivían en la locura de la ignorancia, y los ha salvado de su enfermiza condición volviéndoles locos con el néctar del tesoro del amor por Dios. En esa Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa Caitanya, cuyas actividades son maravillosas, nos refugiamos por completo.

Sediento aunque rodeado de agua

Dirigiéndose a su mente, Locana dāsa Ṭhākura se reprocha por su necedad al no aprovechar el advenimiento de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Compara su situación con la de un hombre sediento que, teniendo frente a sí una fuente de agua pura, no puede aprovecharla debido a su mal karma. Esta metáfora evoca la historia de Tántalo en la mitología griega, quien, por sus ofensas a los dioses, fue condenado a un estanque bajo un árbol frutal. Cada vez que intentaba beber, el agua retrocedía, y cuando trataba de alcanzar los frutos, las ramas se alejaban de su alcance. Locana dāsa expresa un sentimiento similar en otra de sus canciones, Parama-karuṇa, donde lamenta sentirse atrapado por deseos de disfrute sensorial, lo que le impide sentir atracción por los pies de loto de Śrī Caitanya y Prabhu Nityānanda. Atribuye su desafortunada situación a un castigo del superintendente de la

muerte, Yamarāja, quien no le permite sentir atracción por el movimiento de saṅkīrtana debido a sus pecados pasados. Narottama dāsa Ṭhākura comparte un lamento similar en la canción Gorā Pahū, donde lamenta que, debido a su costumbre de beber el peligroso veneno del disfrute material, no puede absorberse plenamente en el néctar bienaventurado de glorificar a Gaura, Śrī Caitanya. Un ejemplo adicional se encuentra en el Śrī Caitanya-caritāmṛta, Ādi-līlā, Capítulo 7, donde se dice que Śrī Caitanya Mahāprabhu y los miembros del Pañca-tattva causaron una inundación de amor por Dios que sumergió al mundo entero, dando a todos la oportunidad de saciar su sed de verdadera felicidad. Sin embargo, solo las personas desafortunadas, como los filósofos impersonalistas, los materialistas empedernidos, los falsos lógicos y los no devotos, estaban rodeados de agua pero no podían beber ni una sola gota (karī' nīre vāsa, gela na piyāsa).

Búsquedas insensatas de la felicidad

Locana dāsa Ṭhākura presenta varios ejemplos que ilustran los esfuerzos insensatos de la mente por obtener algo de felicidad. La búsqueda de la felicidad es natural (ānandamāyo’ bhyāsāt), pero es vital comprender cómo alcanzar la verdadera dicha. Buscar una dicha verdadera y duradera mediante medios materiales es como intentar cultivar árboles espinosos con la esperanza de recoger frutos dulces y jugosos. Del mismo modo, esto es imposible y lleva a la desilusión, tal como la felicidad material, que inevitablemente alcanza su límite y termina en frustración. La felicidad espiritual inagotable (brahma-saukhyam tv anantam) solo es posible al conectar con la fuente de todo placer: Kṛṣṇa, la forma suprema de la bienaventuranza (sac-cid-ānanda-vigraha). Gaura enseña al mundo cómo conectarse con esa fuente de dicha y, por ello, se le describe en esta canción como el hermoso y nectáreo árbol de prema. Desafortunadamente, bajo la influencia de la ignorancia, el alma condicionada confunde este árbol de néctar con un árbol venenoso y lo ignora o rechaza.

La belleza engañosa de la flor de palāśa

Otro ejemplo que ofrece Locana dāsa Ṭhākura es el de la flor de palāśa, conocida también como la «llama del bosque», famosa por sus brillantes pétalos rojizos anaranjados. Aunque su apariencia deslumbrante promete una fragancia sublime, resulta ser una completa decepción, ya que carece de cualquier aroma. Por el contrario, en lugar de un dulce perfume, un insecto puede entrar en las fosas nasales de quien se acerca a la flor. De manera similar, las características glamorosas de la energía ilusoria pueden seducirnos hacia el disfrute, pero al final, las expectativas se desmoronan. La satisfacción y el cumplimiento prometidos no duran mucho o, en ocasiones, ni siquiera se manifiestan.

La futilidad de «masticar lo masticado»

La analogía de confundir madera seca con jugosa y dulce caña de azúcar evoca las enseñanzas de Prahlāda Mahārāja a su padre. En estas, explica que la vida materialista —donde el único objetivo es disfrutar repetidamente de los sentidos con la esperanza de extraer algún placer de diferentes objetos— puede compararse con masticar caña de azúcar seca de la cual ya se ha extraído el jugo. Utiliza la expresión «masticar lo masticado» (punaḥ punaś carvitacarvaṇānām, SB 7.5.30). Este intento es obviamente inútil y necio, pero el alma condicionada, cautivada por la energía material, se encuentra precisamente en esa posición. La persona, enredada en este ciclo, trata de disfrutar sus sentidos en diferentes cuerpos, vida tras vida, pero nunca queda

verdaderamente satisfecha, buscando siempre nuevas experiencias placenteras. Por eso, Locana dāsa Ṭhākura le dice a su mente que tales esfuerzos no son más que una frustrante pérdida de tiempo. Intenta satisfacer sus sentidos en diferentes cuerpos, vida tras vida, pero nunca encuentra una satisfacción verdadera, persiguiendo constantemente nuevas experiencias placenteras. Por eso, Locana dāsa Ṭhākura reprende a su mente, recordándole que tales esfuerzos no son más que una frustrante pérdida de tiempo.

La serpiente de la muerte como collar de flores

A continuación, compara la muerte con una serpiente enroscada que, equivocadamente, colocamos alrededor del cuello pensando que es un collar de flores. Las Escrituras védicas utilizan varias metáforas para la muerte, incluyendo un tigre, un cocodrilo, un cazador y una serpiente. En el Śrīmad-Bhāgavatam (4.7.28) se dice: «En esta formidable fortaleza de la existencia condicionada, el tiempo, como una serpiente, siempre busca una oportunidad para atacar». En el Quinto Canto del Śrīmad-Bhāgavatam (5.8.26), Śukadeva Gosvāmī dice sobre Bharata Mahārāja: «Con el paso del tiempo, la insuperable muerte, que se compara a una serpiente venenosa que entra en el agujero creado por un ratón, se situó ante él». En el Octavo Canto (8.2.33), Śrīla Prabhupāda comenta sobre la crisis de Gajendra: Nos encontramos en constante peligro, pues la muerte puede venir en cualquier momento. El temor a la muerte no es solo para Gajendra, el rey de los elefantes, sino que todos debemos temer a la muerte, pues todos estamos en las fauces del cocodrilo del tiempo eterno, y podemos morir en cualquier instante. Lo mejor, por lo tanto, es que nos refugiemos en Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, para así salvarnos de la lucha por la existencia en el mundo material, que nos lleva a nacer y a morir continuamente. Obtener esa comprensión es el objetivo supremo de la vida.

Podríamos preguntarnos por qué Locana dāsa Ṭhākura compara la muerte con un collar de flores. ¿Quién sería tan loco como para ponerse una serpiente alrededor del cuello, confundiéndola con un collar de flores?

El poder ilusorio de Māyā

El hecho es que el jīva ilusionado, bajo el hechizo de māyā, es realmente capaz de actuar de formas increíblemente necio. Jagadānanda Paṇḍita dice en el Capítulo 6 de su obra Prema-vivarta: Cuando la entidad viviente desea disfrutar separado de Kṛṣṇa, la potencia ilusoria del Señor, māyā, inmediatamente atrapa al alma en sus garras. Siendo cautivo de māyā, el jīva se confunde y actúa como alguien hechizado por una bruja. En el Śrīmad-Bhāgavatam (4.29.53), Nārada Muni le cuenta al Rey Pracinabarhi la siguiente alegoría para ilustrar esta verdad: Mi querido rey, por favor, busca a ese ciervo que está comiendo la hierba de un hermoso jardín florido en compañía de su esposa. Ese ciervo está muy apegado a su ocupación, y disfruta del dulce canto de los abejorros en su jardín. Trata tan solo de entender su posición. No sabe que ante él hay un tigre, que está acostumbrado a vivir a costa de la carne de otros. Y detrás de él hay un cazador, que amenaza con herirle con sus afiladas flechas. De ese modo, la muerte del ciervo es inminente.

La insensatez de ignorar el peligro

Otra metáfora que describe vívidamente a las personas que parecen no ser conscientes del peligro inminente o de las consecuencias de sus acciones es «bailar sobre un volcán». El consejo de Kṛṣṇa en la Bhagavad-gītā (13.8) es exactamente lo contrario. Él nos dice que «seamos siempre conscientes de los sufrimientos del nacimiento, la muerte, la vejez y la enfermedad».

Entrar al fuego en busca de frescura

Un ejemplo similar es el de alguien ciego o completamente desconcertado que entra al fuego pensando que lo refrescará. El único resultado de tal insensatez es sufrir quemaduras dolorosas. Locana dāsa Ṭhākura concluye su canción reprochando a su mente por desperdiciar la valiosa vida humana persiguiendo placeres sensoriales efímeros e ignorando los sabios consejos de las personas santas. Los sādhus son los verdaderos amigos de las almas condicionadas, ya que se preocupan genuinamente por el bienestar espiritual de todos. Su interés es iluminar a las personas en el bhaktiyoga —el servicio devocional—, y para este propósito viajan de puerta en puerta, animando a todos a volverse devotos de Kṛṣṇa.

La canción original

Avatāra-sāra

Locana dāsa Ṭhākura

avatāra-sāra, gaura-avatāra kena nā bhajili tā´re kari' nīre bāsa, gela nā piyāsa āpana karama phere avatāra—encarnación; sāra—la esencia; gaura avatāra—encarnación de Gaura; kena—¿por qué?; nā—no; bhajili—adoraste; tā´re—a Él; kari'—habiendo hecho; nīre—en aguas; bāsa—residencia; gela—ido; nā—no; piyāsa—sed; āpana—tu propio; karama—actividades; phere—en consequencia.

Oh, mente mía, ¿por qué no adoras a Śrī Gaurasundara, la joya de la corona de todas las encarnaciones? Permaneces siempre en el agua, pero tu sed nunca se sacia debido a tus infames actividades pasadas.

kaṇṭakera taru, sadāi sevili, (mana) amṛta pāibāra āśe prema-kalpataru, śrī gaurāṅga āmāra, tāhāre bhāvili viṣe kaṇṭakera—de espinas; taru—árbol; sadā i—siempre; sevili—tu sirviente; (mana)— O mente; amṛta—néctar; pāibāra—de obtener; āśe—con ganas; prema—amor divino; kalpataru—árbol que cumple los deseos; śrī gaurāṅga—Śrī Gaurānga; āmāra—mi; tāhāre—a Él; bhāvili—tu consideraste; viṣe—como veneno.

Siempre esperas obtener frutos dulces y jugosos al venerar árboles espinosos, pero eso no es posible. Nuestro Gaurasundara es un árbol de deseos que ofrece amor divino, sin embargo, lo dejaste pensando que era veneno.

saurabhera āśe, palāśa śukili, (mana) nāśāte paśila kīta ikṣudaṇḍa bhāvi’, kāṭha cuṣili, (mana) kemane pāibi miṭha saurabhera—de dulce fragancia; āśe—con deseo; palāśa—la flor de palāśa; śukili— tú olías; (mana)—oh, mente; nāśāte—nariz; paśila—entró; kīta—insecto; ikṣudaṇḍa—caña de azúcar; bhāvi’—habiendo considerado; kāṭha—madera; cuṣili— succionaste; (mana)—oh, mente; kemane—¿cómo?; pāibi—conseguirás; miṭha— dulzura.

Oh, mente mía, buscando dulces fragancias, oliste la hermosa flor de palāśa, la cual no tiene aroma, y de la flor salió un insecto que entró en tu nariz. Confundiéndola con caña de azúcar, te dedicas a chupar madera seca, entonces, ¿cómo podrás obtener un delicioso jugo? hāra baliyā, galāya parili, (mana) śamana kiṅkara-sāpa śītala baliyā, āguna pohāli, (mana) pāili bajara tāpa hāra—collar; baliyā—habiendo considerado; galāya—en el cuello; parili—se pone en; (mana)—oh, mente; śamana—el señor de la muerte; kiṅkara—sirviente; sāpa— víbora; śītala—frio; baliyā—habiendo considerado; āguna—fuego; pohāli— disfrutar; (mana)—oh, mente; pāili—tienes; bajara—agudísimo; tāpa—calor.

Oh, mente, la muerte es como una serpiente que te pones al cuello pensando que es un collar de flores. Entraste al fuego, queriendo disfrutar, y sufriste un ardor insoportable.

saṁsāra bhajili, śrī gaurāṅga bhulili, nā sunili sādhura kathā iha parakāla, du’kāla khāoyāli, (mana) khāili āpana māthā saṁsāra—existencia material; bhajili—adoraste; śrī gaurāṅga—Śrī Gaurāṅga; bhulili—olvidaste; nā—no; sunili—escuchaste; sādhura—devotos; kathā—palabras; iha—este; parakāla—el más allá; du’—ambos; kāla—tiempo (esta vida y la próxima); khāoyāli—perdiste, desperdiciaste; (mana)—oh, mente; khāili—causaste un desmoronamiento o una ruina; āpana—tu propio yo; māthā—cabeza. Oh, mente, entregada a disfrutar placeres materiales, nunca escuchaste las palabras de los devotos y olvidaste a Gaurasundara. Así pues, has perdido tanto este mundo como el siguiente.