Introspección — La vida a la sombra del tiempo

Mente, cuerpo y hogar

(basada en la canción Manasa, deha, geha de Bhaktivinoda Ṭhākura)

Mente, cuerpo, hogar y todo lo que poseo, lo entrego a Ti, oh Nanda-kiśora, a Tus pies de loto.

2-3 En buena o mala fortuna, en vida, muerte o derrota, todos mis problemas se disipan bajo Tus pies de loto. Mátame o protégeme, Tu deseo es mi fortuna, Tú eres el buen amo de Tu fiel sirviente eterno.

Mente, cuerpo, hogar y todo lo que poseo, lo entrego a Ti, oh Nanda-kiśora, a Tus pies de loto.

4-5 Si es Tu voluntad que deba nacer de nuevo, que sea en el hogar de un devoto bueno. Déjame ser una hormiga, incluso, si así pudiera servirte, no quisiera ser un Brahmā que se atreva darte la espalda.

Mente, cuerpo, hogar y todo lo que poseo, lo entrego a Ti, oh Nanda-kiśora, a Tus pies de loto.

6-8 Anhelo la compañía de un devoto que es puro y recto, que no desea placeres mundanos ni la liberación llamada mukti. Padre, madre, amante, hijo, maestro y esposo, Tú eres todo para mí, oh Nanda-kiśora, mi eterno reposo. Bhaktivinoda suplica y ruega: «Oh Kāna, escucha mi petición, oh Señor de Rādhā, mi vida y alma, objeto de mi devoción».

Mente, cuerpo, hogar y todo lo que poseo, lo entrego a Ti, oh Nanda-kiśora, a Tus pies de loto.

Comentario

Esta canción aparece en el cancionero Śaraṇāgati de Bhaktivinoda Ṭhākura, dentro de la sección titulada «Segundo principio de la entrega: Ātma-nivedana (Entrega del ser)». En nuestro ciclo de canciones, Mente, cuerpo y hogar es la penúltima canción, que introduce la aplicación práctica de ātma-nivedana, la etapa final de las nueve prácticas devocionales. La esencia de esta introspección es alcanzar el punto de la entrega incondicional, un tema destacado al final de muchas canciones de esta colección.

Ātma-nivedana

Ātma puede referirse al alma, la mente o el cuerpo, dependiendo del contexto, y nivedana significa «ofrenda» o «sumisión». Por lo tanto, ātma-nivedana puede traducirse como «ofrecer el alma, la mente, el cuerpo y todo lo relacionado con ellos». Bhaktivinoda Ṭhākura se dirige a Kṛṣṇa en Su forma de Nanda-kiśora, el hijo de Nanda Mahārāja, y declara que ofrece todo lo que posee, incluido su propio ser, a los pies de loto del Señor. Las cualidades de los pies de loto de Kṛṣṇa como refugio han sido ampliamente alabadas en muchas canciones previas. A continuación, se presenta una cita en la que Śrīla Prabhupāda describe las maravillosas cualidades de estos pies de loto (SB 4.23.49): Los pies de loto del Señor reciben el nombre de mahat-padam, lo cual significa que en los pies de loto del Señor reposa la fuente de la existencia material en toda su integridad. Como se explica en la Bhagavad-gītā (10.8): ahaṁ sarvasya prabhavaḥ: Todo emana de Él. La manifestación cósmica, que se compara con un océano de nesciencia, también reposa en los pies de loto del Señor. En razón de ello, para el devoto puro, las dimensiones del gran océano de nesciencia son mínimas. Aquel que se ha refugiado en los pies de loto del Señor no necesita atravesar el océano, pues, en virtud de su

posición a los pies de loto del Señor, ya lo ha hecho. Escuchando y cantando las glorias del Señor o de Su devoto, podemos establecernos firmemente en el servicio de los pies de loto del Señor.

Expresiones de la entrega incondicional

En la tercera estrofa, Bhaktivinoda Ṭhākura expresa su entrega incondicional con estas palabras: mārobi rākhobi-yo icchā tohārā, que significan: «Máteme o protégeme, como Tú desees». El ŚrīmadBhāgavatam contiene muchas historias que ilustran esta actitud, siendo el ejemplo principal el de Mahārāja Ambarīṣa, quien permaneció imperturbable al enfrentarse al peligro de ser matado por un demonio creado por Durvāsā Muni. Śrīla Prabhupāda comenta sobre este incidente en una de sus conferencias: Durvāsā Muni creó un demonio con la intención de matar al rey Mahārāja Ambarīṣa. Aunque Ambarīṣa era un devoto, no poseía poderes yóguicos para contrarrestar el ataque. En respuesta, pensó: «Muy bien, si es el deseo de Kṛṣṇa que este demonio me mate, entonces que así sea». Así, permaneció inmóvil, completamente rendido. Mārobi rākhobi jo icchā tohārā—esa es la verdadera entrega. «Me he rendido a Ti. Si deseas matarme a través de este demonio, lo acepto. Bienvenido sea. Tal vez he cometido una falta, y si deseas terminar mi vida de esta manera, que así sea». Ambarīṣa no tenía miedo por su vida; simplemente se quedó allí, aceptando la voluntad del Señor.

Orar por nacer entre devotos

En las estrofas 4 y 5, Bhaktivinoda Ṭhākura contempla la posibilidad de renacer en el mundo material. Sin embargo, en lugar de pedir una posición prestigiosa o próspera, suplica al Señor la bendición de nacer en una familia de devotos. En relación con esto, Śrīla Prabhupāda comenta en una conferencia sobre el advenimiento de Bhaktivinoda Ṭhākura: Un devoto no dice: «Elévame a un planeta celestial o a un planeta de Vaikuṇṭha». No. «Puedes ponerme en cualquier lugar». Así como Bhaktivinoda Ṭhākura dice: kīṭa-janma hau: «Mi querido Señor, no tengo objeción si en mi próximo nacimiento tengo que nacer como un insecto. Qué decir de un ser humano o cualquier otro ser—como un insecto. Pero debe ser en la casa de un devoto, para que, al comer los remanentes de comida dejados por el devoto, pueda ser liberado». Kīṭa-janma hau jatha tuyā, bahira-mukha brahma-janma nāhi mora āśā: «No deseo mi próximo nacimiento como Brahmā si eso implica olvidarme de Ti». Eso es lo que debemos desear. Un devoto ora al Señor para poder recordar constantemente Sus pies de loto. No importa si es como un insecto, como un rey o como un perro, no importa. Ese es el deseo de un devoto puro.

El poder de sādhu-saṅga

En la sexta estrofa, el autor expresa su anhelo por sādhu-saṅga, la compañía de devotos santos. Como declara Śrī Caitanya Mahāprabhu, toda perfección se puede alcanzar incluso con un momento de contacto con un sādhu. Cuando se le preguntó sobre esta afirmación aparentemente exagerada, Prabhupāda explicó que, si una persona es sincera, incluso un breve encuentro con un devoto puro puede llevar al despertar espiritual. Lo comparó con madera seca que se enciende inmediatamente al entrar en contacto con el fuego. Todo depende de la calidad de la madera: si está húmeda, no se encenderá ni siquiera después de mucho tiempo, pero si está seca, solo toma un momento.

Kṛṣṇa como la fuente de todas las relaciones

Bhaktivinoda Ṭhākura concluye la canción dirigiéndose al Señor en los diversos roles que Él asume en relación con Sus devotos. Declara: sarva-moy: «Tú eres todo para mí». Aunque Kṛṣṇa es uno (advaitam), se manifiesta en formas ilimitadas (ananta-rūpam) para corresponder con los deseos y el grado de entrega de Sus devotos. Śrīla Prabhupāda escribe en uno de los significados de la Bhagavad-gītā (4.11): Un devoto puede desear tener a Kṛṣṇa como su maestro supremo, como su amigo personal, como su hijo o como su amante. Kṛṣṇa recompensa a todos los devotos por igual, según las diferentes intensidades de amor que sienten por Él. En el mundo material, existen los mismos intercambios de sentimientos, y el Señor los corresponde de manera equitativa con los distintos tipos de adoradores. Los devotos puros, tanto aquí como en la morada trascendental, se asocian con Él en persona y son capaces de rendir servicio personal al Señor, obteniendo así dicha trascendental en Su servicio amoroso.

El fruto de la entrega

En la próxima y última canción de esta colección, Bhaktivinoda Ṭhākura describe el maravilloso y dulce fruto que un devoto saborea al rendirse a los pies de loto del Señor.

La canción original

Mānasa, deha, geha

Bhaktivinoda Ṭhākura

mānasa, deha, geha, yo kichu mora arpilūṅ tuwā pade, nanda-kiśora! mānasa—mi mente; deha—cuerpo; geha—familia y hogar; yo kichu—lo que sea; mora—es mio; arpilū—he ofrecido; tuwā pade—a Tus pies de loto; nanda-kiśora— oh, joven hijo de Nanda. Mente, cuerpo y familia, todo lo que sea mío, lo he entregado a Tus pies de loto, ¡oh, joven hijo de Nanda! sampade vipade, jīvane-maraṇe dāya mama gelā, tuwā o-pada varaṇe sampade vipade—en buena o mala fortuna; jīvane-maraṇe—en la vida o la muerte; dāy—dificultades; mama—mis; gelā—han desaparecido; tuwā o-pada—esos pies Tuyos; varaṇe—por aceptación sumisa. En buena o mala fortuna, en la vida o la muerte, todas mis dificultades se han desvanecido porque he elegido Tus pies de loto como mi único refugio.

mārabi rākhabi-yo icchā tohārā nitya-dāsa prati tuwā adhikārā mārabi rākhabi—mátame o protégeme; yo icchā tohāra—como Tu desees; nityadāsa—Tu sirviente eterno; prati—hacia; tuwā adhikāra—es Tu prerrogativa. Mátame o protégeme, como quieras, porque Tú eres el amo de Tu siervo eterno.

janmāobi more icchā yadi tora bhakta-gṛhe jani janma hau mora janmāobi more—que nazca de nuevo; icchā yadi tora—si es tu voluntad; bhaktagṛhe—en el hogar de un devoto; jani janma—nacer; hau—puede ser; mora—mío. Si es Tu voluntad que yo nazca de nuevo, entonces que sea en la casa de Tu devoto.

kīṭa-janma hau yathā tuvā dāsa bahira-mukha brahma janme nāhi āśa kīṭa-janma—nacido como un insecto; hau—puede ser; yathā—siempre y cuando; tuvā dāsa—siga siendo Tu devoto; bahira-mukha—aversión a Ti; brahma-janme— nacer como un Brahmā; nāhi āśa—no deseo. Permíteme nacer de nuevo incluso como un insecto, mientras pueda seguir siendo Tu devoto. Pues, yo no deseo nacer como un Brahmā adverso a Ti. bhukti-mukti-spṛhā vihīna ye bhakta labhaite tāka saṅga anurakta bhukti-mukti-spṛhā—deseos de disfrute mundano o liberación; vihīna—quien está completamente desprovisto; ye bhakta—ese devoto; labhaite—para alcanzar; tāka saṅga—su compañía; anurakta—añoro. Yo anhelo la compañía de ese devoto que está completamente libre de todo deseo de disfrute o de liberación mundanos. janaka, jananī, dayita, tanaya prabhu, guru, pati-tuhū sarva-maya janaka—padre; jananī—madre; dayita—amante; tanay—hijo; prabhu—amo; guru—preceptor; pati—esposo; tuh—Tú; sarva-moy—lo eres todo para mí. Padre, madre, amante, hijo, amo, preceptor, esposo: Tú lo eres todo para mí. bhakativinoda kahe, śuna kāna! rādhā-nātha! tuhū hāmāra parāṇa bhakativinoda kahe—Ṭhākura Bhaktivinoda dice; śuna kāna—oh, Kāna, por favor, escúchame; rādhā-nātha—oh, Señor de Rādhā; tuhū—Tú; hāmāra parāṇa—eres mi vida y alma. Bhaktivinoda dice: «¡Oh, Kāna, por favor, escúchame! ¡Oh, Señor de Rādhā! Tú eres mi vida y alma».