(basada en la canción Ātma-nivedana de Bhaktivinoda Ṭhākura)
Al rendirme a Tus pies de loto, oh Señor,
gozo de fortuna y bienaventuranza.
Ansia y miseria se han ido lejos,
solo veo dicha en cada dirección.
De Tus pies de loto fluye néctar inmortal,
que protege al devoto del temor y la pena.
Bajo su refugio hallo paz espiritual,
que disipa la ansia en la vida mundana.
Servicio en Tu templo rendiré sin motivo,
sin aspirar a recibir su fruto.
Lo único que quiero es complacerte,
con apego firme a Tus pies de loto.
Al rendirme a Tus pies de loto, oh Señor,
gozo de fortuna y bienaventuranza.
Ansia y miseria se han ido lejos,
solo veo dicha en cada dirección.
Apuros en Tu servicio son pura alegría, tanto goce como pena son bendiciones. Traen buena fortuna y riqueza espiritual, disipan la miseria de ignorancia arraigada.
Mi triste historia queda en el pasado, mi mente se deleita con Tu servicio sagrado. Yo soy Tuyo, y Tú eres mío, no anhelo otra bendición ni brío.
Bhaktivinoda se sumerge en un océano de dicha, ocupado en Tu servicio con devoción y entrega. Tus deseos son su vida, su alma, su único anhelo mientras vive en Tu casa y Te sirve con amor, su refugio y su salvador.
Al rendirme a Tus pies de loto, oh Señor,
gozo de fortuna y bienaventuranza.
Ansia y miseria se han ido lejos,
solo veo dicha en cada dirección.
Comentario
Esta canción es la última de las ocho que conforman el cancionero Śaraṇāgati, de Bhaktivinoda Ṭhākura, en la sección titulada «Segundo principio de la entrega: Ātma-nivedana (Entrega del ser)». Concluye el ciclo de canciones Introspección, abriendo un nuevo capítulo. El estado de ánimo melancólico y sombrío expresado en las canciones introspectivas anteriores da paso a una actitud alegre y optimista, característica de un alma que ha realizado plenamente su identidad como sirviente eterno de Kṛṣṇa y experimenta la dicha inherente al servicio devocional.
Servicio devocional vs. servidumbre material
El servicio devocional al Señor es muy diferente del servicio ordinario en el mundo material. En general, nadie desea ser un sirviente—una posición comúnmente asociada con inferioridad y dependencia— aunque la paga sea atractiva. La mayoría preferiría ocupar una posición de superioridad, con poder para ejercer control y dar órdenes. Sin embargo, en el ámbito del bhakti, esta perspectiva cambia por completo. Como explica Śrīla Prabhupāda en la Bhagavad-gītā (9.29): «El servicio devocional que se le presta al Señor no es una actividad de este mundo material; es parte del mundo espiritual, en el que predominan la eternidad, la bienaventuranza y el conocimiento». Bhaktivinoda Ṭhākura expresa precisamente este estado de ánimo, afirmando que al comprometerse en el servicio del Señor Supremo se siente supremamente feliz (parama sukhī). Cuando Kṛṣṇa reveló el conocimiento más confidencial a Arjuna, mencionó que una de las características del servicio devocional es que se realiza con alegría (Bg. 9.2). Kṛṣṇa, como personificación de la dicha suprema, transmite esa misma bienaventuranza a quienes entran en contacto con Él, incluso como humildes sirvientes. La miseria no tiene cabida en una mente animada por el servicio devocional. Bhaktivinoda Ṭhākura señala que, al practicar bhakti, se siente libre de toda ansiedad, percibiendo únicamente alegría por todas partes.
Citas de las Escrituras sobre la dicha devocional
Los escépticos pueden pensar que estas son las palabras de un soñador, pero la literatura védica contiene muchas descripciones que corroboran las afirmaciones de Bhaktivinoda Ṭhākura. Por ejemplo, Dhruva Mahārāja ora (SB 4.9.10): Mi Señor, la bienaventuranza trascendental derivada de meditar en Tus pies de loto o de escuchar a los devotos puros cantar Tus glorias es tan ilimitada que supera con creces la etapa de brahmānanda, en la cual uno piensa que se ha fundido en el Brahman impersonal y que es uno con el Supremo. Ese brahmānanda se ve superado también por la felicidad trascendental que se deriva del servicio devocional; por lo tanto, la felicidad temporal de elevarse a los planetas celestiales, a la que pondrá fin la cortante espada del tiempo, no merece ni consideración. Aunque nos elevemos a los planetas celestiales, con el paso del tiempo tendremos que caer.
El néctar único de los pies de loto de Kṛṣṇa
En la segunda estrofa, Bhaktivinoda Ṭhākura describe la cualidad única de los pies de loto de Kṛṣṇa como una fuente de néctar exquisito. Prabhupāda escribe en el significado de ŚrīmadBhāgavatam (1.11.26): El Señor Supremo es la esencia de todo: a Él se le da el nombre de sāram. Y aquellos que cantan y hablan acerca de Él reciben el nombre de sāraṅgas, o devotos puros. Los devotos puros siempre buscan con anhelo los pies de loto del Señor. El loto tiene una clase de miel de la que los devotos disfrutan de modo trascendental. Ellos son como las abejas, que siempre están tras la miel. Śrīla Rūpa Gosvāmī, el gran
devoto ācārya de la Gauḍīya-Vaiṣṇava-sampradāya, ha compuesto una canción acerca de esa miel del loto, diciendo de sí mismo que es como la abeja: «¡Oh, mi Señor Kṛṣṇa!, permíteme ofrecerte mis oraciones. Mi mente es como la abeja, y está buscando algo de miel. Luego ten la bondad de darle a la abeja de mi mente un lugar en Tus pies de loto, que son la fuente de toda la miel trascendental». Los pies de loto de Kṛṣṇa no solo son la fuente de miel trascendental, sino que también ofrecen protección contra el temor y el dolor, como se expresa perfectamente en la canción de Govinda dāsa Kavirāja Bhajahū re mana (Libre de temor). Refugiarse bajo estos pies de loto es un tema común en las oraciones de los devotos de todas las épocas. Bhaktivinoda Ṭhākura ha expresado su deseo de refugiarse en los pies de loto del Señor en muchas de las canciones incluidas en esta colección, y ahora describe el resultado que está experimentando al tomar refugio: paz duradera y ausencia de ansiedad en la existencia mundana. Su testimonio debería alentar a los devotos que aún están en el proceso de refugiarse y esperan que los resultados prometidos se manifiesten. El Señor corresponde según el grado de entrega, y mientras nuestra entrega sea parcial, difícilmente podemos esperar el resultado completo en forma de libertad de toda ansiedad y paz eterna. Esto se ilustra con el ejemplo de Draupadī, quien recibió la plena protección de Kṛṣṇa solo después de rendirse completamente, levantando sus manos y poniéndose bajo Su misericordia para que le proporcionara un sari infinito, evitando así ser despojada de su ropa por los malvados Kurus.
Servicio devocional puro
La tercera estrofa explora el servicio devocional sin motivaciones, como lo explicó Śrī Caitanya Mahāprabhu a Rūpa Gosvāmī (Cc. Madhya 19.167):
anyābhilāṣitā-śūnyaṁ jñāna-karmādy-anāvṛtam ānukūlyena kṛṣṇānu-śīlanaṁ bhaktir uttamā Cuando se desarrolla el servicio devocional de primera clase, uno debe estar libre de todos los deseos materiales, del conocimiento obtenido por la filosofía monista y de las acciones fruitivas. El devoto debe servir constantemente a Kṛṣṇa de manera favorable, tal como Kṛṣṇa lo desea. Śrīla Prabhupāda amplía en el significado: Un devoto puro no tiene otros planes que aquellos para el servicio del Señor. No está interesado en alcanzar éxito en actividades mundanas. Simplemente desea tener éxito en el progreso del servicio devocional. [...] Solo está interesado en satisfacer a Kṛṣṇa. Si uno vive únicamente para la satisfacción de Kṛṣṇa, no importa a qué orden de vida pertenezca. El único propósito debe ser satisfacer a Kṛṣṇa.
Ver las calamidades como bendiciones
En la siguiente estrofa, Bhaktivinoda Ṭhākura aborda un tema que a menudo desconcierta a los devotos principiantes: ver las calamidades y dificultades como bendiciones disfrazadas. Un devoto que se ha rendido a los pies de loto del Señor permanece confiado en Su protección en todas las circunstancias, incluso en situaciones que aparentemente son adversas. Bali Māhārāja es un ejemplo perfecto, alabado por Vāmanadeva por su dependencia inquebrantable de la misericordia del Señor (SB 8.22.28-30): Bali Mahārāja se ha vuelto el más famoso de los demonios y no creyentes, pues, aunque se ha visto privado de toda opulencia material, permanece firme en su servicio devocional. Aunque se ha visto privado de sus riquezas, degradado de su posición original, derrotado y apresado por sus enemigos, abandonado y censurado por sus familiares y amigos, aunque ha sufrido el dolor de verse atado, aunque fue reprendido y maldecido por su propio
maestro espiritual, Bali Mahārāja, firme en su voto, nunca dejó de ser fiel a la verdad. No abandonó los principios de la religión ni siquiera cuando Yo defendí principios religiosos engañosos, pues es fiel a su palabra. Prabhupāda comenta sobre estos versos: Bali Mahārāja superó la difícil prueba a que fue sometido por la Suprema Personalidad de Dios, lo cual nos confirma nuevamente que el Señor es misericordioso con Su devoto. La Suprema Personalidad de Dios a veces somete a un devoto a pruebas muy difíciles, prácticamente insoportables. Pocos hubieran podido sobrevivir en unas circunstancias como las que le fueron impuestas a Bali Mahārāja. De hecho, si pudo soportar aquellas rigurosas pruebas y austeridades, fue por misericordia del Señor Supremo. En verdad, el Señor sabe apreciar la tolerancia del devoto, que será recordada y glorificada por la posteridad. No era una prueba cualquiera. Como se explica en este verso, casi nadie podría sobrevivir a una prueba como aquella. Sin embargo, para que Bali Mahārāja, uno de los mahājanas, fuese glorificado por ello en el futuro, la Suprema Personalidad de Dios no solo le probó, sino que también le dio la fuerza necesaria para tolerar unas circunstancias tan adversas. El Señor es tan bondadoso con Su devoto que, cuando le somete a las pruebas más difíciles, también le da la fuerza necesaria para ser tolerante y permanecer en su gloriosa posición de devoto. La conclusión es que los devotos puros no sienten resentimiento por ser puestos en dificultades o experimentar miserias. Más bien, ven cualquier fruto amargo que puedan probar como un resultado natural de sus propias acciones: la cosecha de lo que han sembrado en el pasado. Por lo tanto, ejercen tolerancia y, al mismo tiempo, esperan pacientemente la misericordia del Señor. Esta actitud se expresa perfectamente en un verso del ŚrīmadBhāgavatam (10.14.8), donde Brahmā ora:
Aquel que, buscando Tu compasión, tolera todo tipo de circunstancias adversas debidas al karma de sus actos pasados, y se ocupa siempre en Tu servicio devocional con la mente, el cuerpo y las palabras y ofreciéndote siempre reverencias, es, ciertamente, un candidato genuino para ser Tu devoto puro. Otro ejemplo es la reina Kuntī, quien incluso oró para que las calamidades sucedieran una y otra vez, considerándolas bendiciones que le permitían ver al Señor repetidamente. En otras palabras, la ausencia de dificultades puede adormecernos en una falsa sensación de comodidad y seguridad, que generalmente resulta en el olvido del Señor, mientras que las circunstancias adversas nos empujan a recordarlo como nuestro único protector y sustentador.
Aceptar tanto la alegría como el pesar
Como Bhaktivinoda Ṭhākura expresa en esta canción, un devoto puede apreciar tanto la alegría como el pesar como igualmente beneficiosos. En la siguiente estrofa, declara que cualquier desgracia que haya ocurrido en el pasado ahora es historia y palidece ante los sentimientos de exaltación que está experimentando en el servicio del Señor. En esta colección, canciones como Mi historia de aflicción y Un triste historia demuestran la realización de la condición miserable del alma en la existencia material. Sin embargo, comprometerse en el servicio devocional purifica el corazón, lo libera de la influencia de rajas y tamas, y anima la mente.
La intimidad de la posesión mutua
En el estado perfecto, la relación amorosa entre el Señor y Su devoto se vuelve muy íntima, culminando en la concepción de la posesión mutua. Prabhupāda explica en el significado de Śrīmad-Bhāgavatam (6.9.45):
El devoto que lo ha sacrificado todo por servir a Kṛṣṇa, y cuya única fuente de consuelo es el Señor, recibe el calificativo de akiñcana. En sus oraciones, la reina Kuntī expresa que el Señor es akiñcana-vitta, es propiedad del devoto akiñcana. Bhaktivinoda Ṭhākura resume esto con la sencilla declaración: āmi to' tomāra, tumi to' āmāra—«Yo soy Tuyo, y Tú eres mío». Este intercambio confidencial de amor puro es tan placentero que Bhaktivinoda lo compara con sumergirse en un océano de dicha, produciendo infinitas olas de éxtasis. Así concluye este ciclo de canciones, que a menudo expresan pesar y desesperación pero que, en última instancia, nos conducen a la orilla del océano siempre creciente de la dicha ilimitada de la trascendencia.
La canción original
Ātma-nivedana
Bhaktivinoda Ṭhākura
ātma-nivedana, tuyā pade kari', hoinu parama sukhī duḥkha dūre gela, cintā nā rahila, caudike ānanda dekhi ātma-nivedana—entrega del ser; tuyā—Tus; pade—a los pies de loto; kari'—ofrezco; hoinu—convertido; parama—supremamente; sukhī—feliz; duḥkha—miseria; dūre— muy lejos; gela—ha ido; cintā—ansiedad; nā—no; rahila—se mantuvo; caudike—en todas direcciones; ānanda—placeres derivados de ello; dekhi—viendo. Me he vuelto sumamente feliz entregándome a Tus pies de loto. La tristeza se ha desvanecido, y ya no existen más preocupaciones. Todo lo que veo es alegría en las cuatro direcciones.
aśoka-abhaya, amṛta-ādhāra, tomāra caraṇa-dvaya tāhāte ekhana, viśrāma labhiyā chārinu bhavera bhaya aśoka—libre de dolor; abhaya—libre de temor; amṛta-ādhāra—el néctar de Sus labios; tomāra—Tus; caraṇa—pies de loto; dvaya—ambos; tāhāte—por eso; ekhana—ahora; viśrāma—descanso; labhiyā—habiendo alcanzado; chārinu—me he rendido; bhavera—de existencia mundana; bhaya—temor. Tus dos pies de loto son una mina de néctar inmortal que liberan tanto de la aflicción como del temor. Al descansar en ellos, he encontrado la paz y he abandonado por completo el temor a la existencia mundana. tomāra saṁsāre, kariba sevana, nāhiba phalera bhāgī tava sukha jāhe, kariba yatana, ha' ye pade anurāgī tomāra—Tu; saṁsāre—en el ciclo de nacimiento y muerte; kariba—lo haré; sevana— servicio; nāhiba—nunca seré; phalera—fruto; bhāgī—disfrutador; tava— Tu; sukha—felicidad; jāhe—de los cuales; kariba-yatana—diligentemente asistiré; ha’ ye—habiéndose convertido; pade—Tus pies; anurāgī—apegado a. Prestaré servicio en Tu hogar, y nunca intentaré disfrutar los frutos de ese servicio. Más bien, estando completamente enamorado de Tus pies de loto, me esforzaré por cualquier cosa que Te agrade.
tomāra sevāya, duḥkha haya yata, se-o to' parama sukha sevā-sukha-duḥkha, parama sampada, nāśaye avidyā-duḥkha tomāra—Tu; sevāya—por servicio; duḥkha—infelicidad; haya—son; yata— habiendo surgido; se-o—ese; to'—en efecto; parama—supremo; sukha—felicidad; sevā—servicio; sukha—felicidad; duḥkha—infelicidad; parama—supremo; sampada—opulencia; nāśaye—ellos destruyen; avidyā—nesciencia; duḥkha— miseria.
Todos los problemas encontrados en Tu servicio serán causa de gran felicidad, porque en Tu servicio devocional tanto la alegría como la tristeza, ambas son grandes riquezas, pues las dos destruyen la miseria de la ignorancia.
pūrva itihāsa, bhulinu sakala, sevā-sukha pe' ye mane āmi to' tomāra, tumi to' āmāra, ki kāja apara dhane pūrva—pasada; itihāsa—historia; bhulinu—he olvidado; sakala—todo; sevā— servicio; sukha—felicidad; pe' ye—habiendo alcanzado; mane—dentro de la mente; āmi—yo; to'—en efecto; tomāra—Tu; tumi—Tuyo; to'—en efecto; āmāra— mi; ki—que; kāja—cual es la necesidad de; apara—otro; dhane—tesoro. He olvidado por completo toda mi historia pasada al sentir gran alegría en mi mente prestándote servicio. De hecho, soy Tuyo y Tú verdaderamente eres mío. ¿Qué necesidad hay de otro tesoro? bhakativinoda, ānande ḍubiyā, tomāra sevāra tare saba ceṣṭā kare, tava icchā-mata, thākiyā tomāra ghare bhakativinoda—Bhaktivinoda; ānande—en felicidad; ḍubiyā—sumergirse; tomāra— Tu; sevāra—servicio; tare—a él; saba—todo; ceṣṭā—esfuerzo; kare—hace; tava— Tus; icchā—deseos; mato—de acuerdo con; thākiyā—habiendo quedado; tomāra— Tu; ghare—en la casa. Bhaktivinoda se sumerge profundamente en el océano de felicidad pura al entregarse a Tu servicio. Viviendo en Tu casa, dedica todos sus esfuerzos según Tus deseos.