Introspección — La vida a la sombra del tiempo

Libre de temor

(basada en la canción Bhajahū re mana de Govinda dāsa Kavirāja)

Oh mente, adora los pies de loto
del hijo de Nanda, Śrī Nanda-nandan.
Sus pies son tu único refugio,
te liberan de todo temor.

Teniendo esta rara vida humana,
busca siempre santa compañía.
Cruza el océano de nacer y morir,
pon fin a esta existencia sombría.

Trabajé en calor, frío, viento y lluvia,
sin descanso, ganando solo penuria.
Serví a los malvados sin compasión,
por una gota de efímera satisfacción.

4a
Riqueza, juventud, hijos y parientes,
¿qué felicidad pueden darme realmente?

4b Como una gota de agua en una hoja de loto, la vida tambalea—por eso adora los pies de Hari.

Oh mente, adora los pies de loto
del hijo de Nanda, Śrī Nanda-nandan.
Sus pies son tu único refugio,
te liberan de todo temor.

Teniendo esta rara vida humana,
busca siempre santa compañía.
Cruza el océano de nacer y morir,
pon fin a esta existencia sombría.

Escuchar y cantar sobre Hari, el Señor
recordarlo y orar con fe y amor.
Servir Sus pies de loto, ser Su sirviente,
adorarlo y volverse Su amigo constante.

Ofrecerse a Sus pies sin reserva,
entregarle su vida y alma.
Govinda dāsa tiene este anhelo,
de alcanzar así la meta suprema.
Oh mente, adora los pies de loto
del hijo de Nanda, Śrī Nanda-nandan.
Sus pies son tu único refugio
y te liberan de todo temor.
Teniendo esta rara vida humana,
busca siempre santa compañía.
Cruza el océano de nacer y morir,
pon fin a esta existencia sombría.

Comentario

Bhajahū re mana, presentada en esta colección como Libre de temor, es una de las canciones más populares en los círculos vaiṣṇavas. En esta obra, Govinda dāsa Kavirāja ofrece un método para superar el temor.

El principio universal del temor

A nadie le gusta vivir con temor, pero la vida en el mundo material se caracteriza por una constante sensación de ansiedad. Todo ser viviente, desde aves, bestias e insectos hasta seres superiores como los semidioses, vive en una atmósfera de incertidumbre, sin saber qué ocurrirá en el futuro cercano o lejano. Por ello, bhaya (temor, ansiedad) es uno de los cuatro principios universales básicos que todos las entidades vivientes comparten: āhāra (comer), nidrā (dormir), bhaya (temer/defenderse) y maithuna (aparearse). De estos cuatro, tres buscamos y uno tratamos de evitar. Todas las criaturas buscan alimento, un lugar donde descansar y una pareja con quien compartir su vida; sin embargo, nadie desea vivir con temor. Pero el temor es inevitable. Mientras continuemos identificándonos con un cuerpo compuesto de elementos materiales destructibles, creyendo que el cuerpo es nuestro verdadero yo, estaremos siempre acompañados de ansiedad debido a la naturaleza transitoria de esta existencia percibida. Sin garantía de que estaremos vivos mañana, esta incertidumbre inevitablemente genera ansiedad y temor.

Cómo superar el temor

Govinda dāsa recomienda refugiarse en Kṛṣṇa como el mejor medio para superar el temor. Reconociendo que el temor se origina en la mente, se dirige a ella con estas palabras: «Mi querida mente, adora simplemente los pies de loto de Nanda-nandana, Kṛṣṇa, el hijo de Nanda Mahārāja. Así te liberarás del temor».

Uno podría preguntarse: ¿qué tienen de especial los pies del Señor que ofrecen tal protección?

Los pies de loto de Kṛṣṇa

En el Śrīmad-Bhāgavatam (3.5.39-40), los semidioses oran: ¡Oh, Señor! Tus pies de loto son como un paraguas para las almas entregadas, pues las protegen de todas las miserias de la existencia material. Todos los sabios que se encuentran bajo ese refugio se desprenden de todas las miserias materiales. Por lo tanto, nosotros ofrecemos nuestras respetuosas reverencias a Tus pies de loto. ¡Oh, Padre! ¡Oh, Señor! ¡Oh, Personalidad de Dios! Las entidades vivientes que se encuentran en el mundo material nunca pueden tener felicidad alguna, debido a que están sobrecogidas por las tres clases de miserias. Por consiguiente, se refugian en la sombra de Tus pies de loto, los cuales están llenos de conocimiento, y nosotros también nos refugiamos así en ellos. Cuando los semidioses se sintieron angustiados por el demonio Vṛtrāsura, buscaron refugio en los pies de loto del Señor y le oraron pidiendo alivio. En el significado (SB 6.9.43), Prabhupāda dice: Lo único que hay que hacer es refugiarse en la sombra de los pies de loto del Señor; así, los trastornos debidos a los problemas materiales desaparecerán, del mismo modo que bajo la sombra de un gran árbol, sin ni siquiera pedirlo, nos aliviamos inmediatamente de los sufrimientos causados por el calor abrasador del Sol. Por lo tanto, el alma condicionada debe centrar todo su interés en los pies de loto del Señor. La existencia en el mundo material trae al alma condicionada multitud de sufrimientos y problemas, de los que solo podrá aliviarse si busca el refugio de los pies de loto del Señor. El concepto de los pies de loto del Señor o de un devoto puro, junto con el polvo o el agua lavada de esos pies, tiene un profundo significado simbólico y espiritual en la cultura védica. Este concepto está profundamente arraigado en su etiqueta social, prácticas

religiosas y enseñanzas filosóficas. La reverencia hacia los pies, especialmente el acto de tocarlos o rendirse ante los pies de una persona santa, refleja respeto, humildad y el reconocimiento de la superioridad espiritual. Dado que los pies son la parte más baja del cuerpo y están en contacto directo con el suelo, es natural que recojan polvo, especialmente cuando se camina descalzo, una práctica común en la antigua India. Tomar el polvo de los pies de alguien simboliza la entrega del ego y el falso prestigio para recibir bendiciones, instrucciones y protección. Es un acto de devoción que indica la disposición del devoto a seguir el camino espiritual trazado por el guru o a recibir la gracia del Señor. En los libros de Śrīla Prabhupāda, encontramos muchas declaraciones sobre la relación entre un devoto aspirante y los pies de loto del Señor o del maestro espiritual. A continuación, se presentan algunos ejemplos: El agua del Ganges es célebre porque puede acabar con toda clase de reacciones pecaminosas. En otras palabras, cuando una persona se baña en el Ganges, se libera de todas las contaminaciones de la vida. Esa fama del agua del Ganges se debe a que emana de los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios. De manera similar, aquellos que están en contacto directo con los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios, absortos en el canto de Sus glorias, se liberan de toda la contaminación material. Esos devotos puros tienen el poder de dar misericordia a las almas condicionadas comunes. (SB 4.24.58) ¡Oh, hijo de un brāhmaṇa!, hoy el fuego de sacrificio arde conforme a los mandamientos del śāstra; hoy, el agua que ha lavado Tus pies de loto me ha liberado de todas las reacciones de una vida de pecado. ¡Oh, mi Señor!, con el contacto de Tus pequeños pies de loto, toda la superficie del mundo se ha santificado. (SB 8.18.31) El devoto siente un amor tan intenso por la Suprema Personalidad de Dios que desea besar los pies de loto del Señor constantemente;

quiere tocar las puntas de los pies del Señor y abrazar sin cesar Sus pies de loto. Todas estas características expresadas en el cuerpo de Dhruva Mahārāja indican que, al ver al Señor en persona, su cuerpo manifestó los ocho tipos de éxtasis trascendental. (SB 4.9.3) Como el Señor Supremo es todopoderoso, puede hacer cosas que a los hombres comunes les parecen maravillosas. De la misma manera, el devoto que se ha refugiado en los pies de loto del Señor, por la gracia del polvo de esos pies de loto también puede hacer cosas maravillosas, inimaginables para los hombres comunes. Por esa razón, Caitanya Mahāprabhu nos enseña a refugiarnos en los pies de loto del Señor. (SB 5.1.35)

Sādhu-saṅga y progreso espiritual

En la segunda parte de la primera estrofa, el autor señala que la compañía de personas santas (sādhu-saṅga) es el medio recomendado para cruzar el océano de nacimiento y muerte. Śrī Caitanya Mahāprabhu le dijo a Sanātana Gosvāmī (Cc. Madhya 22.49, 83): Quien se relaciona con un devoto ve despertar su fe en el servicio devocional de Kṛṣṇa. Debido al servicio devocional, su amor latente por Kṛṣṇa despierta, y de ese modo, su existencia material condicionada llega a su fin. La causa de donde nace el servicio devocional al Señor Kṛṣṇa es la relación con devotos avanzados. Incluso cuando nuestro amor latente por Kṛṣṇa despierta, la relación con devotos es de lo más esencial. Śrīla Prabhupāda explica en el Upadeśāmṛta que formó la Asociación Internacional para la Conciencia de Kṛṣṇa con el propósito de ofrecer a las personas la oportunidad de asociarse con devotos. Sin embargo, no tenía la intención de que esto fuera una simple reunión para hablar de temas mundanos y disfrutar de una vida social. Por esta

razón, tradujo la palabra sādhu en el verso mencionado como «devotos avanzados». Los sādhus avanzados no tienen interés en conversaciones mundanas, las cuales son consideradas, en palabras de Nārada Muni en el Śrīmad-Bhāgavatam (1.5.10), como un lugar de peregrinación para cuervos. En cambio, los devotos avanzados solo están interesados en kṛṣṇa-kathā, que puede purificar, animar y transformar el corazón.

Kapiladeva describe los efectos de tal sādhu-saṅga de la siguiente manera (SB 3.25.25): Las conversaciones acerca de los pasatiempos y actividades de la Suprema Personalidad de Dios en compañía de devotos puros son muy placenteras y satisfactorias para el oído y el corazón. Aquel que cultiva este conocimiento avanza gradualmente por el sendero de la liberación hasta que se libera y su atracción queda fija. Comienzan entonces la verdadera devoción y el verdadero servicio devocional.

La lucha del trabajador común

En la tercera estrofa, Govinda Kavirāja reflexiona sobre la situación del trabajador común que actúa con deseos fruitovos en este mundo. Para ganar dinero, muchas personas están dispuestas a trabajar en condiciones incómodas, insalubres y peligrosas, a veces incluso arriesgando sus vidas. Como consecuencia, el estrés, la ansiedad y la depresión en el lugar de trabajo son preocupaciones globales crecientes. Sin embargo, cabe señalar que esta situación no es un fenómeno nuevo. Govinda dāsa Kavirāja escribió esta canción hace casi 500 años, y aunque se hubiera escrito hace 5.000 o 500.000 años, la conclusión sería la misma. Sus observaciones son atemporales. El mundo material es, por naturaleza, un lugar de sufrimiento, como señala Kṛṣṇa en la Bhagavad-gītā (8.15): duḥkhālayam aśāśvatam. Es un lugar temporal lleno de miserias.

Y como si las condiciones externas, como el calor o el frío extremos, no fueran suficientes, a menudo una persona tiene que trabajar bajo la autoridad de superiores mezquinos y abusivos, lo que añade angustia mental al sufrimiento físico.

La búsqueda de la felicidad en medio de las dificultades de la vida

¿Por qué una persona toleraría tales condiciones? La respuesta es: para obtener bienes que proporcionan placer y felicidad. La Constitución de los Estados Unidos incluso reconoce la búsqueda de la felicidad como una inclinación humana esencial y, por ende, un derecho fundamental. En realidad, es una tendencia natural del alma, expresada en todas las especies de vida. Todo ser viviente desea obtener placer y evitar el dolor. Sin embargo, para alcanzar el placer, a menudo se acepta una cierta cantidad de sufrimiento. Ante esta realidad imperfecta, se ha acuñado la frase «C’est la vie» (Así es la vida). No obstante, los trascendentalistas responden que esta no es vida, no la vida real. Ellos observan esta llamada realidad desde un ángulo diferente. Proponen limitar al mínimo la búsqueda de la felicidad material o mundana e invertir el tiempo y la energía, principalmente, en la búsqueda de la felicidad espiritual eterna. Como explica Ṛṣabhadeva en el Quinto Canto del ŚrīmadBhāgavatam, la búsqueda de la felicidad espiritual implica una cierta cantidad de austeridad o incomodidad, pero la aceptación de tales condiciones indeseables vale la pena porque el resultado final es brahma-saukhyaṁ tv anantam—felicidad espiritual inagotable—, mientras que la felicidad material tiene un principio y un fin. La felicidad espiritual continúa incluso después de abandonar el cuerpo presente, mientras que la felicidad material termina cuando el cuerpo deja de existir.

La ilusión de seguridad en la familia

La siguiente estrofa describe en detalle lo que la felicidad material significa para la mayoría de las personas: riqueza, juventud, hijos y familia. En particular, la familia suele ser la parte más importante de sus vidas. Muchas personas están dispuestas a hacer cualquier cosa, incluso sacrificar su propio bienestar, por el bien de su familia. Sin embargo, incluso si alguien tiene la suerte de contar con una familia maravillosa donde todos los miembros disfrutan de buena salud, relaciones armoniosas y estabilidad financiera, esa felicidad puede cambiar en un instante. Hay innumerables ejemplos de desgracias repentinas: un desastre puede ocurrir en cualquier momento, ya sea por accidente, enfermedad o fuerzas externas como terremotos, huracanes o inundaciones.

Una gota de agua en un loto

Govinda dāsa Kavirāja captura esta condición precaria con una analogía adecuada: una gota de agua en una hoja de loto. A la luz del sol, una gota reluciente en un loto parece hermosa, pero con el más mínimo movimiento puede deslizarse al agua. Nuestra vida en este mundo es exactamente así: puede terminar en cualquier momento. Una gota de agua no puede permanecer mucho tiempo sobre una hoja de loto, ya que su superficie cerosa repele el agua, haciendo que la gota se forme en una esfera y fácilmente ruede fuera. La vida en el mundo material es igualmente frágil.

Superando los peligros de la vida

Esta situación es expresada por Brahmā en sus oraciones a Kṛṣṇa como padaṁ padaṁ yad vipadam—un lugar donde el peligro existe a cada paso. En esta oración, que se encuentra en el Bhāgavatam (10.14.58), Brahmā recomienda refugiarse en los pies de loto del Señor como un medio para escapar de una situación tan peligrosa:

Para quien ha subido al barco de los pies de loto del Señor, que es el refugio de la manifestación cósmica y es famoso con el nombre de Murāri, el enemigo del demonio Mura, el océano del mundo material es como el agua que cabe en la huella de la pezuña de un ternero. Su objetivo es paraṁ padam, Vaikuṇṭha, el lugar donde no hay miserias materiales, y no el lugar en que hay un peligro a cada paso. En la última estrofa, Govinda dāsa Kavirāja enumera los nueve procesos del servicio devocional, tal como las describe Prahlāda Māhārāja en el Śrīmad-Bhāgavatam (7.5.23-24): Escuchar y glorificar el santo nombre, la forma, las cualidades, los utensilios y los pasatiempos trascendentales del Señor Viṣṇu, recordarlos, servir los pies de loto del Señor, ofrecerle adoración respetuosa con dieciséis tipos de artículos, ofrecerle oraciones, ser Su sirviente, considerarle el mejor amigo, y entregárselo todo (o, en otras palabras, servirle con el cuerpo, la mente y las palabras). A quien haya dedicado su vida al servicio de Kṛṣṇa mediante estos nueve métodos, se le debe considerar la persona más sabia, pues ha adquirido conocimiento completo.

La mente como amiga o enemiga

Estas son instrucciones dirigidas a la mente, que se compara con el conductor de un cuerpo que funciona como un coche. Nosotros, los seres vivientes, somos los pasajeros, idealmente guiando al conductor sobre a dónde llevarnos. Sin embargo, desafortunadamente, el conductor a menudo actúa de manera independiente e imprudente. Esta es la situación de la mayoría de las almas condicionadas en el mundo material. Como Kṛṣṇa explica a Arjuna en el Capítulo 6 de la Bhagavad-gītā, una mente descontrolada es nuestra peor enemiga. Hay que controlarla y hacerla nuestra amiga. Este es el mensaje que Govinda Kavirāja desea transmitir: «Querida mente, sé mi amiga adorando los pies de loto de Kṛṣṇa, porque de esta manera ambos podemos

liberarnos del temor y cruzar el océano de sufrimiento material para alcanzar el reino espiritual, donde la vida es eterna y llena de dicha».

La canción original

Bhajahū re mana

Govinda dāsa Kavirāja

bhajahū re mana śrī-nanda-nandana abhaya-caraṇāravinda re durlabha mānava-janama sat-saṅge taraha e bhava-sindhu re bhajahū—solo adora; re—oh; mana—mente; śrī-nanda-nandana—al hijo de Nanda; abhaya-caraṇāravinda—los pies de loto que te liberan del temor; re—oh; durlabha mānava-janama—este nacimiento humano que rara vez se obtiene; sat-saṅge—en la compañía de personas santas; taraha—cruzar; e bhava-sindhu—este océano de existencia mundana; re—oh. ¡Oh, mente!, tan sólo adora los pies de loto del hijo de Nanda que nos liberan del temor. Habiendo obtenido este raro nacimiento humano, cruza este océano de la existencia mundana relacionándote con personas santas.

śīta ātapa vāta variṣaṇa e dina yāminī jāgi re biphale sevinu kṛpaṇa durajana capala sukha-lava lāgi' re śīta—frío; ātapa—calor; vāta—viento; variṣaṇa—lluvia; e—esto; dina—día; yāminī—noche; jāgi—me quedo sin dormir; re—oh; biphale—inútilmente; sevinu— yo he servido; kṛpaṇa durajana—hombres avaros y malvados; capala—fluctuante; sukha-lava—una fracción de felicidad; lāgi'—a fin de; re—oh.

Tanto de día como de noche permanezco sin dormir sufriendo las penas del calor y del frío, del viento y de la lluvia. Por una fracción de felicidad fluctuante he servido inútilmente a hombres malvados y miserables.

e dhana, yauvana, putra, parijana ithe ki āche paratīti re kamala-dala-jala, jīvana ṭalamala bhajahū hari-pada nīti re e—esta; dhana—riqueza; yauvana—juventud; putra—hijos; parijana—miembros de familia; ithe—en estos; ki āche—qué es; paratīti—entendiendo; re—oh; kamaladala—un pétalo de loto; jala—como una gota de agua; jīvana—esta vida; ṭalamala— se tambalea; bhajahū—siempre debes adorar; hari-pada—los pies de Hari; nīti—la práctica; re—oh. ¿Qué garantía de felicidad verdadera hay en todas nuestras riquezas, juventud, hijos y familia? La vida es tan inestable como una gota de agua en el pétalo de un loto; por tanto, debes servir y adorar siempre los divinos pies de Hari.

śravaṇa, kīrtana, smaraṇa, vandana, pāda-sevana, dāsya re pūjana, sakhī-jana, ātma-nivedana govinda-dāsa-abhilāṣa re śravaṇa—escuchar las glorias de Hari; kīrtana—cantar esas glorias; smaraṇa— constantemente recordándole a Él; vandana—ofreciéndole oraciones; pādasevana—sirviendo los pies de loto del Señor; dāsya—sirviendo al Señor Supremos como un sirviente; re—oh; pūjana—adorándolo con flores, incienso y demás; sakhījana—sirviéndolo como un amigo; ātma-nivedana—y entregándole el propio alma por completo al Señor; govinda-dāsa-abhilāṣa—el deseo y gran anhelo de Govinda dāsa; re—oh. El deseo y gran anhelo de Govinda dāsa es ocuparse en los nueve procesos del bhakti: escuchar las glorias de Hari y cantarlas, recordarle constantemente y ofrecerle oraciones, servir los pies de loto del Señor, servir al Señor Supremo como un sirviente adorándole con flores, incienso, etc., servirle como amigo y ofrecerle al Señor, por completo, el propio ser.