
नियतिः सा रमा देवी तत्प्रिया तद्वशं तदा ।
तल्लिङ्गं भगवान् शम्भुर्ज्योतीरूपः सनातनः ॥
या योनिः सापराशक्तिः कामो बीजं महद्धरेः ॥ ८ ॥
niyatiḥ sā ramā devī tat-priyā tad-vaśaṁ tadā
tal-liṅgaṁ bhagavān śambhur jyotī-rūpaḥ sanātanaḥ
yā yoniḥ sāparā-śaktiḥ kāmo bījaṁ mahad dhareḥ
En ese momento, la diosa Ramā, Su amada, es el principio de la ordenación divina y permanece bajo Su control. Su principio generativo, el liṅga, es Bhagavān Śambhu, eterno y de la naturaleza de la refulgencia. El yoni es la potencia inferior, y el deseo creador de Hari es la gran semilla.
niyatiḥ—el principio de la ordenación divina; sā—ella; ramā devī—la diosa Ramā; tat-priyā—Su amada; tad-vaśam—bajo Su control; tadā—entonces, en ese momento; tat-liṅgam—Su liṅga, el principio generativo que le corresponde; bhagavān śambhuḥ—Bhagavān Śambhu; jyotī-rūpaḥ—de la naturaleza de la refulgencia; sanātanaḥ—eterno; yā yoniḥ—aquello que es la yoni, la matriz generativa; sā aparā-śaktiḥ—esa es la potencia inferior; kāmaḥ—el deseo, el impulso creador; bījam—la semilla; mahat—lo grande, el mahat-tattva; hareḥ—de Hari.
Dig-darśinī-ṭīkā
Jīva Gosvāmī
Alguien podría preguntar: «¿Quién es esta Ramā?».
El texto responde en la primera mitad del verso que comienza con niyatiḥ. Ella recibe el nombre de Niyati porque está gobernada únicamente por Bhagavān mismo y permanece fija en Él. Ella es la potencia inseparable de Hari. La razón se expresa mediante la frase «pertenece directamente a Su propio ser». Puesto que Su naturaleza esencial es conciencia y ella no es diferente de Él, también ella es de la naturaleza de la conciencia.
Así se afirma en el Duodécimo Canto del Śrīmad-Bhāgavatam (12.11.20): anapāyinī bhagavatī śaktiḥ śrīḥ sākṣād ātmanaḥ hareḥ. «La diosa de la fortuna, Śrī, que nunca abandona el lado del Señor, se manifiesta con Él en este mundo como representación de Su potencia interna».
Y el comentario explica: «Ella es la potencia inseparable de Hari porque pertenece directamente a Su esencia. Puesto que Su naturaleza es conciencia y Ella no es diferente de Él, también Ella es de la naturaleza de la conciencia».
Mediante el empleo de la palabra sākṣāt, se da a entender que esto no se refiere a Māyā, de quien Brahmā dijo en el Śrīmad-Bhāgavatam (2.5.13): vilajjamānayā yasya sthātum īkṣā-pathe ‘muyā. «Esa Māyā, avergonzada, no puede permanecer al alcance de Su mirada».
Su condición de potencia inseparable también se describe en el Viṣṇu Purāṇa:
nityaiva sā jagan-mātā viṣṇoḥ śrīr anapāyinī
yathā sarva-gato viṣṇus tathaiveyaṁ dvijottama
«Ella, la madre del universo, es eternamente Śrī, la potencia inseparable de Viṣṇu. ¡Oh, el mejor de los brāhmaṇas! Así como Viṣṇu es omnipresente, también lo es Ella».
Y más adelante:
evaṁ yathā jagat-svāmī deva-devo janārdanaḥ
avatāraṁ karoty eṣā tathā śrīs tat-sahāyinī
«Así como Janārdana, el Señor del universo y Dios de los dioses, adviene, Śrī también se manifiesta como Su compañera».
Alguien podría objetar: «¿Acaso Śiva y Śakti no son descritos a veces como las causas de la creación?».
En respuesta, como sucede en las descripciones del virāṭ, el texto los presenta figuradamente como miembros o aspectos particulares de Él. Así pues, dice: tal-liṅgaṁ bhagavān śambhuḥ. «Ese liṅga es Bhagavān Śambhu».
Según la declaración del Viṣṇu Purāṇa: tasyā yutā yutāṁśāṁśe viśva-śaktir iyaṁ sthitā. «Esta potencia universal reside en una fracción sumamente diminuta de Él».
El Puruṣa, que es el ser de la manifestación material y una gran expansión de Bhagavān, posee una forma no manifestada porque está cubierto por la refulgencia de Su propia porción. La porción de ese Puruṣa que ocupa la posición del liṅga y produce el universo material es Śambhu. Otras manifestaciones reciben el nombre de Śambhu porque son manifestaciones particulares de este principio. Esto se explicará más adelante (verso 45) mediante el ejemplo: kṣīraṁ yathā dadhi-vikāra-viśeṣa-yogāt. «Así como la leche se transforma en yogur…».
De manera similar, la porción de Māyā en su estado no manifestado que ocupa la posición de la yoni es la potencia inferior conocida como pradhāna. En ella surge el deseo de Hari; en otras palabras, la porción de Hari conocida como el Puruṣa desea hacer surgir la creación. A continuación, se implanta la semilla en forma del mahat-tattva, que contiene a las entidades vivientes y todo el cosmos material. Así declara la Śruti: so ‘kāmayata. «Él deseó». Y en el Tercer Canto se dice: kāla-vṛttyā. «Por medio de la acción del tiempo».
Brahma-saṁhitā-prakāśinī
Bhaktivinoda Ṭhākura
Verso 8
(Ahora se describe el proceso de esa relación indirecta con Māyā).
La diosa Ramā, la potencia espiritual (cit-śakti), es la amada del Señor y el principio de la ordenación divina (niyati), y permanece enteramente bajo Su control. En el momento de la creación, cuando la expansión de Kṛṣṇa se inclina a manifestar el mundo material, la refulgencia que surge de Su expansión personal se manifiesta como el liṅga divino, Bhagavān Śambhu, una manifestación reflejada particular de la refulgencia eterna.
Ese liṅga es el principio destinado a generar el mundo material y actúa bajo la ordenación divina. La matriz generativa correspondiente es la potencia inferior, Māyā en forma de yoni. Mediante su conjunción surge el kāma-bīja reflejado de Hari en forma del mahat-tattva.
Saṅkarṣaṇa, dotado del deseo de crear, es la expansión de Kṛṣṇa inclinada a generar el mundo material. Reposando en las aguas del Océano Causal como el avatāra-puruṣa original, dirige Su mirada hacia Māyā. Esa mirada es la causa instrumental de la creación.
La manifestación reflejada de Su refulgencia es el Śambhu-liṅga, y este se une dentro de la matriz generativa de Māyā, quien es la sombra de la Ramā-śakti. En ese momento surge la manifestación reflejada del kāma-bīja en forma del mahat-tattva y se ocupa en la obra de la creación.
La manifestación inicial producida por el deseo creador de Mahā-Viṣṇu recibe el nombre de mahat-tattva dorado; es el principio de la mente cósmica inclinada a la creación.
El significado más profundo es que la voluntad del Puruṣa crea mediante los principios causales instrumental y material. Māyā, representada como la yoni, es la matriz instrumental, mientras que Śambhu, representado como el liṅga, encarna el principio causal material. Mahā-Viṣṇu, el Puruṣa, es el agente consciente cuya voluntad los une.
Pradhāna, la sustancia material primordial, constituye el principio causal material, mientras que prakṛti, la matriz sustentadora, es Māyā. La voluntad consciente que los reúne es el Puruṣa, la expansión de Śrī Kṛṣṇa que manifiesta el universo material. Estos tres constituyen conjuntamente el agente de la creación material.
El kāma-bīja existente en Goloka es completamente puro y espiritual, mientras que el kāma-bīja existente en el mundo material pertenece a la potencia sombría relacionada con el tiempo y otras fuerzas. El primer kāma-bīja, aunque sirve como prototipo original de la manifestación reflejada que se encuentra dentro de Māyā, permanece infinitamente alejado de ella, mientras que el segundo kāma-bīja es meramente un reflejo material.
El modo en que Śambhu llega a existir se describe más adelante, en los versos 10 y 15.
Anotaciones
Bhakti Gauravani Goswami
Los términos liṅga y yoni empleados en este pasaje se refieren a principios metafísicos primordiales que intervienen en la creación del universo. Aunque hoy estas palabras se asocian principalmente con los órganos generativos masculino y femenino, sus significados sánscritos originales son más amplios y, en este contexto, filosóficos.
Liṅga significa literalmente «marca», «signo» o «símbolo manifestador». En este contexto se refiere al principio proyectivo o generativo representado por Śambhu. El liṅga simboliza el impulso activo y formativo mediante el cual la naturaleza material latente adquiere la capacidad de manifestarse.
Yoni significa literalmente «fuente», «matriz», «seno materno» o «lugar de generación». Aquí se refiere a māyā-prakṛti, la naturaleza material, como la matriz receptiva y generativa de la cual surge el universo material.
Las imágenes empleadas en estos versos establecen intencionadamente un paralelismo con la generación biológica, porque el lenguaje familiar de la generación proporciona una analogía de los principios causales que intervienen en la manifestación cósmica. Por lo tanto, la unión del liṅga y la yoni representa la interacción entre el principio activador, la matriz receptiva y la voluntad divina mediante la cual se manifiesta la creación.
Sin embargo, el texto destaca repetidamente que este proceso no implica ningún contacto material directo entre el Señor Supremo y Māyā. El Señor permanece completamente trascendental. La naturaleza material solo es activada indirectamente por medio del Puruṣa-avatāra, mediante la intervención de la potencia espiritual Ramā y por la acción de la potencia del tiempo (kāla-śakti).
Por esta razón, los ācāryas distinguen cuidadosamente entre el kāma-bīja trascendental puro eternamente presente en Goloka y su manifestación reflejada, semejante a una sombra, dentro de la creación material. La generación material es un reflejo distante de un modelo causal superior, pero el kāma-bīja espiritual original nunca debe entenderse como sexualidad mundana proyectada sobre el Señor Supremo.
El mismo peligro de proyección material se aplica a los pasatiempos amorosos de Rādhā y Kṛṣṇa, que fácilmente pueden interpretarse erróneamente como si fueran de la misma naturaleza que las relaciones sexuales de los amantes mundanos.
En una conferencia impartida el 27 de agosto de 1969 en Hamburgo, Śrīla Prabhupāda explicó la diferencia a sus jóvenes seguidores:
Con nuestros sentidos actuales no podemos comprender qué es Kṛṣṇa, Dios, qué es Su nombre, cuál es Su forma ni cuáles son Sus cualidades. Por lo tanto, si intentamos comprender a Kṛṣṇa contemplando Su imagen: «Oh, Kṛṣṇa está abrazando a Rādhārāṇī o a las gopīs», llegaremos a una comprensión equivocada. Porque, mientras nuestros sentidos no estén purificados, veremos a Kṛṣṇa y Rādhārāṇī como un joven y una joven corrientes, y sus intercambios como relaciones amorosas ordinarias. Pero, en realidad, Su relación no es así. Es pura.
El autor del Caitanya-caritāmṛta ha explicado que existe una diferencia abismal entre las relaciones amorosas de las gopīs con Kṛṣṇa y las relaciones ordinarias y lujuriosas de los seres humanos. Compara el amor de las gopīs por Kṛṣṇa con el oro, y nuestro supuesto amor en este mundo con el hierro. Así como existe una diferencia entre el oro y el hierro, existe igualmente una diferencia entre las relaciones amorosas de las gopīs con Kṛṣṇa y las relaciones lujuriosas entre muchachos y muchachas. Nunca son iguales.
Por eso se dice: ataḥ śrī-kṛṣṇa-nāmādi na bhaved grāhyam indriyaiḥ. Nuestros sentidos actuales, estos sentidos impuros y contaminados, no pueden comprender a Kṛṣṇa; por lo tanto, debemos seguir este principio: sevonmukhe hi jihvādau. En primer lugar, ocupaos en cantar Hare Kṛṣṇa. Allí están Rādhā y Kṛṣṇa. Harā es Rādhā, y allí está Kṛṣṇa. Pero no intentéis comprenderlos con vuestros sentidos actuales; simplemente cantad Sus santos nombres: Hare Kṛṣṇa. Entonces, ceto-darpaṇa-mārjanam. Cuando el polvo que cubre el espejo de vuestro corazón haya sido limpiado y ya no exista ningún condicionamiento material, podréis comprender.
La filosofía vaiṣṇava es una ciencia profunda y debe estudiarse cuidadosamente para comprender debidamente temas complejos como los tratados en el presente verso. De lo contrario, corremos el riesgo de proyectar nuestras concepciones materiales sobre la realidad trascendental y llegar así a conclusiones equivocadas.