Ilustración del Verso 28

त्रय्या प्रबुद्धोऽथ विधिर्विज्ञाततत्त्वसागरः ।
तुष्टाव वेदसारेण स्तोत्रेणानेन केशवम् ॥ २८ ॥

trayyā prabuddho ‘tha vidhir vijñāta-tattva-sāgaraḥ
tuṣṭāva veda-sāreṇa stotreṇānena keśavam

Entonces Brahmā, despertado por el triple Veda y sumergido en el océano de la verdad, glorificó a Keśava con el siguiente himno, la esencia de los Vedas.

trayyā—por el triple Veda; prabuddhaḥ—despertado, iluminado; atha—entonces; vidhiḥ—Brahmā; vijñāta-tattva-sāgaraḥ—tras sondear el océano de la verdad; tuṣṭāva—glorificó; veda-sāreṇa—que constituye la esencia de los Vedas; stotreṇa anena—con este himno; keśavam—a Keśava.

Dig-darśinī-ṭīkā

Jīva Gosvāmī

Entonces, después de recibir también de Govinda los tres Vedas, Brahmā lo glorificó únicamente a Él. Esto se afirma en el verso que comienza con trayyā. El significado es claro.

Brahma-saṁhitā-prakāśinī

Bhaktivinoda Ṭhākura
Verso 28

Despertado al recordar aquella Gāyatrī, personificación de los tres Vedas, Brahmā penetró en las profundidades del océano de la verdad. Entonces glorificó a Śrī Kṛṣṇa con este himno, que constituye la esencia de los Vedas.

Al recordar la Kāma-gāyatrī, Brahmā comprendió: āmi kṛṣṇera nitya-dāsī. «Soy la sirvienta eterna de Kṛṣṇa».

Aunque los misterios más profundos relativos a su identidad como dāsī de Kṛṣṇa todavía no le habían sido revelados, Brahmā llegó a conocer el océano de la verdad mediante la indagación acerca de la naturaleza del ser.

Cuando todas las verdades de los Vedas se manifestaron en su interior, compuso este himno a partir de aquellas declaraciones que constituyen su esencia.

Puesto que este himno contiene plenamente las conclusiones de la filosofía vaiṣṇava, Śrī Caitanya Mahāprabhu lo enseñó a Sus devotos. Por ello, los lectores deberían recitar y saborear este himno cada día con el mayor esmero.

Anotaciones

Bhakti Gauravani Goswami

El verso 28 sirve de puente entre la experiencia de revelación divina de Brahmā y el célebre himno, las Oraciones Cintāmaṇi, que sigue a continuación. Hasta este momento, el texto ha descrito cómo Brahmā recibió conocimiento trascendental por medio del Gopāla-mantra, la Kāma-gāyatrī y la gracia de Śrī Kṛṣṇa. Después de despertar espiritualmente y quedar establecido en el conocimiento de las verdades fundamentales (tattva), Brahmā comienza ahora su glorificación de Govinda.

Bhaktivinoda Ṭhākura subraya que los versos que siguen constituyen la esencia de toda la revelación védica (veda-sāra). Del mismo modo que el Śrīmad-Bhāgavatam es descrito como el galitaṁ phalam, el fruto maduro del conocimiento védico, la Brahma-saṁhitā es presentada como su esencia, veda-sāra. Por esta razón, Śrī Caitanya Mahāprabhu tuvo a la Brahma-saṁhitā en tan alta estima e instruyó a Sus seguidores para que la estudiaran cuidadosamente. Los versos restantes, por tanto, no constituyen simplemente una alabanza poética, sino una presentación condensada de la filosofía, la cosmología y la realización devocional de la filosofía vaiṣṇava.

Śrīla Prabhupāda sentía un especial aprecio por las Oraciones Cintāmaṇi, o las Oraciones a Govinda, como él mismo denominaba a estos versos, todos los cuales concluyen con el estribillo: govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi. «Adoro a Govinda, el Señor primigenio».

Existen varias grabaciones de Prabhupāda cantando las oraciones de Brahmā, y citó con frecuencia muchos de estos versos en sus libros y conferencias. Dos versos en particular, veṇuṁ kvaṇantam... y aṅgāni yasya sakalendriya..., se encuentran entre los más memorizados en ISKCON después de que fueran grabados en 1969 por los devotos de Londres, con Yamunā-devī Dāsī dirigiendo el canto y George Harrison encargándose de los arreglos y la producción de la canción. Prabhupāda apreció tanto esta grabación que instruyó a sus discípulos para que se reprodujera en los templos de ISKCON de todo el mundo durante el saludo matutino a las Deidades.

La primera afirmación del comentario de Bhaktivinoda Ṭhākura merece una aclaración. Él explica que Brahmā, al recordar la Kāma-gāyatrī (klīṁ kāma-devāya vidmahe puṣpa-bāṇāya dhīmahi tan no ’naṅgaḥ pracodayāt), comprendió su identidad espiritual, su siddha-svarūpa, como sirvienta eterna de Kṛṣṇa: āmi kṛṣṇera nitya-dāsī. Esta afirmación no debe interpretarse en el sentido de que todos los vaiṣṇavas, y en particular los ācāryas vaiṣṇavas de la Brahmā-Madhva-Gauḍīya-sampradāya, posean una identidad espiritual femenina. Se entiende que muchos la poseen, entre ellos el propio Bhaktivinoda Ṭhākura y los Seis Gosvāmīs, pero el séquito de Kṛṣṇa es inmensamente variado, como señaló Śrīla Prabhupāda en una conferencia pronunciada en Suecia en 1973:

Algunos maestros espirituales piensan en convertirse en asistentes de las gopīs; otros piensan en convertirse en asistentes de los pastorcillos; otros piensan en convertirse en asistentes de Nanda y la Madre Yaśodā; y otros piensan en convertirse en sirvientes de Dios. Algunos piensan en convertirse en árboles florales, árboles frutales, terneros o vacas en Vṛndāvana. Hay cinco clases de rasas: śānta, dāsya, sakhya, vātsalya y mādhurya. Todo existe en el mundo espiritual.

Cintāmaṇi-prakara-sadmasu. En el cielo espiritual, incluso la tierra es espiritual. Los árboles son espirituales, los frutos son espirituales, las flores son espirituales, el agua es espiritual, los sirvientes son espirituales, los amigos son espirituales, las madres son espirituales, los padres son espirituales, el Señor es espiritual y Sus asociados son espirituales. Todo es absoluto, aunque existen variedades.

Śrī Caitanya Mahāprabhu, quien también se identificó como sirvienta de Kṛṣṇa, enseñó de manera general que todas las jīvas son sirvientes de Kṛṣṇa, empleando el género masculino (dāsa). En Sus enseñanzas a Sanātana Gosvāmī afirmó: jīvera svarūpa haya—kṛṣṇera nitya-dāsa. «La posición constitucional de la entidad viviente es ser un sirviente eterno de Kṛṣṇa.» (Cc. Madhya 20.108). Y en Sus oraciones al Señor Jagannātha durante el festival de Ratha-yātrā dijo: gopī-bhartuḥ pada-kamalayor dāsa-dāsānudāsaḥ. «Me identifico únicamente como el sirviente del sirviente del sirviente de los pies de loto del Señor Śrī Kṛṣṇa, el sustentador de las gopīs.» (Cc. Madhya 13.80)