
अहं हि विश्वस्य चराचरस्य बीजं प्रधानं प्रकृतिः पुमांश्च ।
मयाहितं तेज इदं विभर्षि विधे विधेहि त्वमथो जगन्ति ॥ ६२ ॥
ahaṁ hi viśvasya carācarasya bījaṁ pradhānaṁ prakṛtiḥ pumāṁś ca
mayāhitaṁ teja idaṁ vibharṣi vidhe vidhehi tvam atho jaganti
Pues Yo soy, en verdad, la semilla suprema de todo el universo, tanto de lo móvil como de lo inmóvil. Asimismo, Yo soy prakṛti y puruṣa. ¡Oh, Vidhi!, tú posees este poder que Yo te he otorgado; por lo tanto, con ese poder, crea los mundos.
aham—Yo; hi—en verdad; viśvasya—del universo; carācarasya—constituido por seres móviles e inmóviles; bījam—la semilla; pradhānam—suprema, primordial; prakṛtiḥ—prakṛti, la naturaleza material; pumān—el puruṣa, la persona consciente; ca—y; mayā—por Mí; āhitam—otorgado, conferido; tejaḥ—poder, potencia; idam—este; vibharṣi—posees; vidhe—¡oh, Vidhi!, (¡oh, Brahmā!); vidhehi—crea; tvam—tú; atho—por lo tanto; jaganti—los mundos.
Dig-darśinī-ṭīkā
Śrī Jīva Gosvāmī
El Señor explica ahora, con el debido razonamiento, por qué el deseo de Brahmā de llevar a cabo la creación ciertamente llegará a cumplirse, comenzando con las palabras ahaṁ hi.
Aquí, pradhānam significa «supremo»; bījam (semilla) se refiere a Bhagavān en Su forma completa; prakṛtiḥ designa la naturaleza material no manifestada; y pumān, a la Persona que todo lo presencia.
En resumen, el Señor dice a Brahmā: «También tú posees únicamente el poder que Yo he depositado en ti y te he concedido. Por lo tanto, ¡oh, Vidhi!, con ese poder Mío crea todos los mundos, tanto los seres móviles como los inmóviles».
Brahma-saṁhitā-prakāśinī
Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura
Verso 62
¡Oh, Vidhi!, únicamente Yo soy la semilla suprema de todo este universo de seres móviles e inmóviles. Yo soy pradhāna, Yo soy prakṛti y Yo soy puruṣa. Incluso el esplendor espiritual (brahma-tejas) que existe en ti ha sido otorgado por Mí. Revestido de ese poder, debes crear y ordenar el universo de seres móviles e inmóviles.
Algunos filósofos concluyen: «Solo el Brahman indiferenciado aparece como el mundo de la diversidad mediante vivarta (transformación aparente).»
Otros sostienen:
«Māyā, en su estado condicionado, es el universo, y en su estado no condicionado es Brahman.»
Otros afirman:
«Brahman es el objeto original (bimba), y el universo no es más que Su reflejo (pratibimba).»
Otros piensan:
«El mundo entero no es más que la ilusión del alma individual.»
Algunos dicen:
«Dios, el alma individual y el mundo, aunque pertenecen a una sola realidad, son eternamente distintos entre sí.»
Otros opinan:
«Solo Dios es la realidad sustancial, mientras que todos los seres conscientes e inconscientes son Sus atributos.»
Otros creen:
«Por un poder inconcebible, a veces la no dualidad y otras veces la dualidad parecen ser verdaderas.»
Otros concluyen:
«Un no dualismo carente de poder carece de sentido; por lo tanto, Brahman es eternamente no dual, pero está dotado de potencia pura.»
Todas estas doctrinas han surgido de los Vedas al ampararse en los Vedānta-sūtras. Aunque ninguna de ellas contiene la verdad completa, cada una contiene algún grado de verdad.
Dejando de lado los sistemas opuestos a la conclusión védica, como Sāṅkhya, Patañjali, Nyāya y Vaiśeṣika, así como las escuelas ritualistas, como Pūrva-Mīmāṁsā, que aceptan únicamente la porción kármica de los Vedas, incluso las escuelas mencionadas anteriormente han surgido mientras, externamente, se amparaban en el Vedānta.
[El Señor le dice a Brahmā:] «Abandonando todas estas doctrinas, tú y tu sucesión discipular pura debéis aceptar la verdad suprema en la forma de acintya-bhedābheda, la inconcebible unidad y diferencia simultáneas. Solo entonces podrás convertirte en devoto puro.»
El significado esencial es el siguiente. Kṛṣṇa dice:
El universo móvil está compuesto por entidades vivientes, y el universo inmóvil está compuesto por materia. Entre ellos, las entidades vivientes son manifestadas por Mi energía superior (parā-śakti) mediante la acción de la potencia marginal (taṭasthā-vikrama), y el mundo material es manifestado por Mi energía inferior (aparā-śakti).
Yo soy la semilla de todas estas manifestaciones. Permaneciendo no diferente de estas diversas energías, las regulo mediante Mi voluntad. De las transformaciones de estas energías surgen pradhāna, prakṛti y puruṣa. Por lo tanto, desde el punto de vista de la energía (śakti-tattva), Yo soy pradhāna, prakṛti y puruṣa; sin embargo, desde el punto de vista del poseedor de la energía (śaktimān-tattva), soy eternamente distinto de todos ellos.
Esta unidad y diferencia simultáneas existen únicamente en virtud de Mi potencia inconcebible. Por lo tanto, que esta sea la āmnāya-upadeśa, la enseñanza tradicional transmitida a través de tu sucesión discipular:
«Mediante el conocimiento de la relación mutua entre la jīva, la materia y Kṛṣṇa conforme al principio de acintya-bhedābheda, la jīva debe alcanzar kṛṣṇa-prema por medio del servicio devocional puro.»
***
Este comentario, titulado Prakāśinī, que revela la intención más íntima de las entidades vivientes y les concede la ausencia de temor, ha sido compuesto por Bhaktivinoda, residente de Surabhī-kuñja.
Así concluye el comentario gauḍīya titulado Prakāśinī sobre el Quinto Capítulo, conocido como el Mūla-sūtra, de la Śrī Brahma-saṁhitā, el compendio de las conclusiones establecidas acerca de Bhagavān, la Suprema Personaliad de Dios.