
आनन्दचिन्मयरसप्रतिभाविताभिस्ताभिर्य एव निजरूपतया कलाभिः ।
गोलोक एव निवस्यखिलात्मभूतो गोविन्दमादिपुरुषं तमहं भजामि ॥ ३७ ॥
ānanda-cinmaya-rasa-pratibhāvitābhis
tābhir ya eva nija-rūpatayā kalābhiḥ
goloka eva nivasaty akhilātma-bhūto
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi
Adoro a Govinda, el Señor primigenio, quien, aunque es el Ser de todos, reside únicamente en Goloka junto con aquellas expansiones de Su propia forma que están plenamente imbuidas de bienaventurado rasa espiritual.
ānanda-cinmaya-rasa—bienaventurado rasa espiritual; pratibhāvitābhiḥ—plenamente impregnadas, permeadas; tābhiḥ—con ellas; yaḥ eva—Él, en verdad; nija-rūpatayā—como Sus propias formas; kalābhiḥ—con expansiones o potencias; goloke eva—únicamente en Goloka; nivasati—reside; akhila-ātma-bhūtaḥ—siendo el ser de todos; govindam—a Govinda; ādi-puruṣam—al Señor primigenio; tam—a Él; ahaṁ—yo; bhajāmi—adoro.
Dig-darśinī-ṭīkā
Śrī Jīva Gosvāmī
¿Qué decir entonces de las amadas de Govinda? Puesto que Él reside en ese reino únicamente en compañía de esas supremas diosas de la fortuna, Brahmā declara ahora: ānanda-cinmaya-rasa-pratibhāvitābhiḥ. «El ānanda-cinmaya-rasa es el supremo amor divino conocido como ujjvala-rasa. Las gopīs están completamente compenetradas e impregnadas de ese rasa.»
Alternativamente, el significado puede entenderse de la siguiente manera: primero existe ese rasa, y por medio de ese rasa Govinda es adorado y realizado; luego, puesto que las gopīs están completamente impregnadas de ese mismo rasa, Él reside junto con ellas. Este significado está implícito en el prefijo prati de pratibhāvitābhiḥ.
Aunque todos los habitantes de Goloka y todos Sus demás amados compañeros Le son extraordinariamente queridos, este verso pone de manifiesto la excelencia incomparable de las gopīs, pues Él reside exclusivamente con ellas, aun cuando todos los demás también Le son tan queridos como Su propio ser. La razón se expresa mediante la palabra kalābhiḥ, que indica que ellas son manifestaciones de las funciones de Su hlādinī-śakti.
A continuación se señala una distinción adicional. Así como de una afirmación como «Él recibió un beneficio de él» se entiende que la otra persona había otorgado previamente ese beneficio, del mismo modo aquí también se presupone una relación anterior. Por ello, el término nija-rūpatayā significa que ellas existen como Sus consortes, y no bajo la convención de ser esposas de otros, tal como aparece en los pasatiempos manifestados en la Tierra, pues es imposible que estas supremas Lakṣmīs puedan ser realmente las esposas de otros. Más bien, en los pasatiempos manifiestos, con el fin de intensificar el sabor amoroso mediante el intenso anhelo que surge cuando el rasa de ser Sus propias consortes queda velado por una intriga amorosa, únicamente Yogamāyā manifiesta la apariencia de tal condición.
La partícula enfática eva en ya eva indica que ese mismo Señor que, en Sus pasatiempos manifiestos en la Tierra, parece residir entre las gopīs bajo la convención de que están casadas con otros, reside en Goloka, la morada de Sus pasatiempos no manifiestos, donde ellas son reconocidas como Sus consortes. Así lo explica el Gautamīya-tantra al comentar las sílabas relacionadas con los pasatiempos eternamente manifiestos: aneka-janma-siddhānāṁ gopīnāṁ patir eva vā. «Solo Él es el esposo de las gopīs, quienes han alcanzado la perfección a lo largo de muchos nacimientos.
Y mediante las palabras goloka eva queda claro que este līlā particular no existe en ninguna otra parte.
Brahma-saṁhitā-prakāśinī
Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura
Verso 37
Adoro a Govinda, el Señor primigenio, el alma de todas las almas, quien reside eternamente en Su morada de Goloka junto con Śrī Rādhā. Ella es Su potencia de placer (hlādinī-śakti), plenamente impregnada del bienaventurado sabor espiritual (ānanda-cinmaya-rasa), correspondiente a Su propia naturaleza espiritual y dotada de sesenta y cuatro artes. Él también está acompañado por las sakhīs, que son expansiones de la forma de Ella.
Aunque la potencia (śakti) y el poseedor de la potencia (śaktimān) constituyen una sola realidad, Rādhā y Kṛṣṇa existen eternamente como dos personas distintas por la acción de la potencia de placer (hlādinī-śakti). Tanto en ānanda (Rādhā, la potencia de placer) como en cit (Kṛṣṇa) está presente el inconcebible sabor conyugal (śṛṅgāra-rasa).
Este rasa posee dos clases de causas estimulantes: el soporte y el estímulo. El soporte, a su vez, se divide en dos: el receptáculo (āśraya) y el objeto (viṣaya). Śrī Rādhikā y Sus expansiones constituyen el receptáculo, mientras que el propio Śrī Kṛṣṇa es el objeto. Kṛṣṇa es Govinda, el Señor de Goloka. Las gopīs, al estar plenamente impregnadas de este rasa, constituyen su receptáculo, y con ellas Kṛṣṇa lleva a cabo Sus pasatiempos eternos en Goloka.
La expresión «correspondiente a Su propia forma» (nija-rūpatayā) significa que Śrī Rādhā está acompañada por las kalās, que son manifestaciones de la potencia de placer. Estas sesenta y cuatro artes son:
Bailar; cantar; tocar instrumentos musicales; representar obras teatrales; pintar; decorar el cuerpo; elaborar diseños con arroz y flores; preparar lechos de flores; adornar los dientes, las vestiduras y las extremidades; incrustar joyas en los suelos; preparar lechos; producir música con vasijas llenas de agua; practicar juegos acuáticos; pintar cuadros; confeccionar collares de flores; preparar adornos florales para la cabeza; diseñar vestimentas; diseñar pendientes; preparar perfumes; disponer joyas; realizar juegos de magia e ilusionismo; practicar las artes amorosas; realizar juegos de manos; preparar alimentos y dulces decorativos; elaborar bebidas; coser; realizar figuras con hilos; resolver acertijos; recitar poesía; resolver difíciles juegos de palabras; leer en voz alta; narrar relatos dramáticos; completar composiciones poéticas; confeccionar cestas y trabajos en caña; hilar; practicar la carpintería; diseñar edificios; tasar plata y piedras preciosas; trabajar los metales; reconocer los colores de las gemas; identificar minas; cuidar los árboles; organizar combates entre carneros y gallos; enseñar a hablar a loros y estorninos; dar masajes; peinar el cabello; escribir y descifrar códigos secretos; hablar lenguas extranjeras; interpretar presagios mediante las flores; construir mecanismos; memorizar eficazmente; componer poesía de manera improvisada; componer obras literarias; adoptar disfraces; dominar la lexicografía, estudiar la métrica poética y el arte de la versificación; drapear las vestiduras con elegancia; jugar a los dados; practicar juegos recreativos; entretener a los niños; practicar la ética; dominar la ciencia de la victoria; y ejercer el arte del bardo.
Todas estas artes existen eternamente en Goloka en sus formas originales y personificadas, como manifestaciones del rasa espiritual. En el mundo material se manifiestan bellamente en los pasatiempos de Kṛṣṇa en Vraja por la acción de la potencia espiritual (cit-śakti) y de Yogamāyā.
Por esta razón, Śrī Rūpa Gosvāmī escribió:
Śrī Hari resplandece eternamente con Sus ilimitadas manifestaciones y pasatiempos. En ocasiones, una de esas manifestaciones aparece en el mundo material. Junto con Sus compañeros eternos, manifiesta Sus pasatiempos comenzando con Su nacimiento. La potencia conocida como līlā-śakti, siguiendo el estado de ánimo de Kṛṣṇa, inspira esos mismos sentimientos en Sus compañeros. Los pasatiempos que se hacen visibles en el mundo material reciben el nombre de pasatiempos manifiestos (prakaṭa). Aquellos de la misma naturaleza que permanecen más allá del mundo material resplandecen como pasatiempos no manifiestos (aprakaṭa). En los pasatiempos manifiestos, las idas y venidas de Kṛṣṇa tienen lugar en Gokula, Mathurā y Dvārakā. Esos mismos pasatiempos, que allí son no manifiestos, están eternamente manifiestos en Vṛndāvana y en los demás lugares del mundo espiritual.
El significado es el siguiente: Kṛṣṇa resplandece eternamente en Goloka mediante Sus ilimitadas manifestaciones de pasatiempos. Ocasionalmente, una de esas manifestaciones aparece en el mundo material. Junto con Sus compañeros eternos, Śrī Hari manifiesta Sus pasatiempos comenzando con Su nacimiento. La līlā-śakti, siguiendo el estado de ánimo de Kṛṣṇa, inspira esos mismos sentimientos en Sus compañeros. Los pasatiempos que se hacen visibles en el mundo material se denominan pasatiempos manifiestos, mientras que todos los pasatiempos de Kṛṣṇa existen eternamente en Goloka como pasatiempos no manifiestos, más allá del mundo material. En los pasatiempos manifiestos, Kṛṣṇa se desplaza entre Gokula, Mathurā y Dvārakā. Esos mismos pasatiempos, que allí son no manifiestos, están eternamente manifiestos en Vṛndāvana y en los demás lugares del mundo espiritual. De estas afirmaciones concluyentes debe entenderse que no existe diferencia alguna entre los pasatiempos manifiestos y los no manifiestos.
En su comentario a este verso, así como en sus comentarios al Ujjvala-nīlamaṇi, al Kṛṣṇa-sandarbha y a otras obras, nuestro tattva-ācārya, Śrī Jīva Gosvāmī, explica detalladamente que los pasatiempos manifiestos de Kṛṣṇa son organizados por Yogamāyā. Debido a que estos pasatiempos aparecen en relación con el mundo material, ciertos aspectos, como la muerte de los demonios, las relaciones de Kṛṣṇa con las esposas de otros y Su nacimiento, se manifiestan en ellos por disposición de Yogamāyā. Puesto que las gopīs pertenecen a la potencia interna de Kṛṣṇa (svarūpa-śakti), Le pertenecen eternamente. ¿Cómo podrían entonces ser realmente las esposas de otros? Cualquier apariencia de que pertenecen a otros maridos que se observe en los pasatiempos manifiestos no es más que una impresión creada por māyā (māyika-pratyaya).
Si se comprende correctamente la intención más profunda de las afirmaciones de Śrī Jīva Gosvāmī, no queda lugar para ninguna duda. Śrī Jīva Gosvāmī es nuestro tattva-ācārya. Actuando siempre bajo la guía de Śrī Rūpa y Śrī Sanātana, y siendo él mismo una mañjarī eterna en los pasatiempos de Kṛṣṇa, comprende plenamente estas verdades. Al no captar su verdadera intención, algunas personas elaboran sus propias interpretaciones y argumentan a favor o en contra de diversas conclusiones.
Según Śrī Rūpa y Śrī Sanātana, los pasatiempos manifiestos y los no manifiestos son idénticos. La única diferencia es que unos se manifiestan más allá del mundo material y los otros dentro de él. En la manifestación que existe más allá del mundo material, tanto quien contempla como aquello que es contemplado son absolutamente puros.
Cuando un alma, tras acumular un gran mérito espiritual, recibe la misericordia de Kṛṣṇa, abandona toda relación con el mundo material y entra en el mundo espiritual, y cuando esa alma ha alcanzado la perfección en el saboreo de los diversos rasas durante la etapa de la práctica devocional (sādhana), entonces puede contemplar y saborear plenamente los pasatiempos completamente puros de Goloka. Tales almas son extraordinariamente raras.
Sin embargo, incluso mientras vive todavía en el mundo material, quien, gracias a la perfección del servicio devocional y a la misericordia de Kṛṣṇa, ha despertado la experiencia del sabor espiritual (cid-rasa) puede percibir esos pasatiempos de Goloka dentro de los pasatiempos terrenales de Kṛṣṇa en Gokula. Incluso entre esos devotos cualificados existen distintos grados de realización. Hasta que un devoto alcanza la plena realización (vastu-siddhi), permanecen en su visión de los pasatiempos de Goloka vestigios de obstáculos originados por māyā. Del mismo modo, según el grado de realización de la propia identidad espiritual eterna (svarūpa-siddhi), varía la visión de la propia forma espiritual y, en consecuencia, también difiere la visión de Goloka.
Quienes están completamente sujetos a māyā carecen del ojo de la devoción. Entre ellos, unos permanecen simplemente absortos en las innumerables variedades de māyā, mientras que otros, refugiándose en un conocimiento contrario a la devoción, esperan la disolución final. Incluso si tales personas contemplan los pasatiempos manifiestos de Kṛṣṇa, perciben únicamente una apariencia material, completamente desconectada de la realidad no manifiesta. Así pues, la visión de Goloka depende de la cualificación del observador.
El punto esencial es el siguiente: Así como Goloka es un reino de realidad espiritual pura, Gokula es igualmente puro y está completamente libre de contaminación material, aunque sea manifestado dentro del mundo material por Yogamāyā mediante la potencia espiritual (cit-śakti). Ni los pasatiempos manifiestos ni los no manifiestos contienen el más mínimo vestigio de materialidad, inferioridad o imperfección. Tales ideas surgen únicamente de la falta de cualificación de la jīva que los contempla.
La contaminación material, la inferioridad, la superposición, la ilusión, la ignorancia, la impureza, la trivialidad, la insignificancia y la grosería pertenecen únicamente a los ojos, la inteligencia, la mente y el falso ego materialmente condicionados del observador; jamás pertenecen al objeto percibido. En la medida en que estos defectos desaparecen, en esa misma medida se percibe la realidad en toda su pureza. Todas las verdades reveladas en las Escrituras son completamente puras en sí mismas; parecen puras o impuras únicamente según la cualificación de quien las estudia.
Las sesenta y cuatro artes aquí descritas existen eternamente en Goloka en su forma original y completamente pura. Las impresiones de inferioridad, trivialidad o grosería surgen únicamente de acuerdo con el grado de cualificación de quienes las contemplan. Según Śrī Rūpa y Śrī Sanātana, todos los pasatiempos manifestados en Gokula existen eternamente en Goloka en su forma plena y absolutamente pura, libres de toda influencia de māyā. Por consiguiente, el sentimiento del amor de amante (parakīya-bhāva) también debe existir allí en alguna forma inconcebiblemente pura.
Todo lo que Yogamāyā manifiesta es puro. Por lo tanto, el sentimiento relacionado con la esposa de otro (paradāra-bhāva), al ser dispuesto por Yogamāyā, también debe tener su fundamento en una realidad pura. ¿Cuál es entonces esa realidad pura? Śrī Rūpa Gosvāmī escribe:
Entre los cuatro tipos de héroes, comenzando por el dhīrodātta, se reconocen aquí dos categorías: pati (esposo) y upapati (amante). Aquel que toma la mano de una doncella en matrimonio conforme a la ley religiosa es llamado pati. Aquel que, impulsado por el amor apasionado (rāga), transgrede las leyes religiosas para conquistar a la esposa de otro, considerando su amor como su propia vida, es llamado upapati por los sabios. Cualquier defecto que aquí se describa se aplica únicamente a los héroes mundanos, nunca a Kṛṣṇa, quien desciende únicamente para saborear la esencia del rasa.
Con respecto a la heroína, escribe además:
Aquella que, dentro del rasa conyugal principal, es descrita como la esposa de otro, recibe esa designación únicamente conforme a las convenciones que rigen a las heroínas del mundo ordinario.
Basándose en estos versos, Śrī Jīva Gosvāmī argumenta extensamente que el sentimiento de pertenecer a otro hombre (paradāra-bhāva), al igual que los pasatiempos del nacimiento de Kṛṣṇa dispuestos por Yogamāyā, constituye una ilusión lúdica (vibhrama-vilāsa). Mediante la afirmación «Él es el esposo de las mujeres de la ciudad y el amante de las mujeres de Vraja», Śrī Jīva revela su intención más profunda.
Śrī Rūpa y Śrī Sanātana aceptan igualmente esta ilusión lúdica dispuesta por Yogamāyā. Sin embargo, puesto que Śrī Jīva Gosvāmī establece la unidad esencial entre Goloka y Gokula, también debe aceptarse que todo pasatiempo manifestado en Gokula tiene su fundamento eterno en Goloka.
Aplicando estas definiciones a Goloka, quien toma la mano de una doncella conforme a los ritos prescritos del matrimonio es un pati, mientras que quien, impulsado por rāga, transgrede la ley religiosa para conquistar a la esposa de otro, considerando su amor como su propia vida, es un upapati. En Goloka, sin embargo, no existe un dharma basado en el vínculo de la institución matrimonial; por consiguiente, allí no existe el patitva, la condición de esposo en ese sentido. Del mismo modo, puesto que las gopīs, que pertenecen a la potencia interna de Kṛṣṇa (svarūpa-śakti), no están casadas con ningún otro, tampoco existe allí el upapatitva literal, es decir, la condición de ser su amante. Así pues, svakīya y parakīya no pueden existir allí como dos estados separados e independientes.
Sin embargo, en los pasatiempos manifiestos del mundo material sí existe la institución del matrimonio, y Kṛṣṇa trasciende sus restricciones. Por ello, Yogamāyā dispone la esfera de la dulzura (mādhurya-maṇḍala) de tal manera que Kṛṣṇa saborea el rasa del amor de amante (parakīya-rasa) aparentando transgredir la ley del dharma. Esta aparente transgresión, dispuesta por Yogamāyā, solo se percibe a través de la visión materialmente condicionada de quienes habitan el mundo material. En realidad, no existe semejante defecto en los pasatiempos de Kṛṣṇa.
Puesto que parakīya-rasa es la joya suprema de todos los rasas espirituales, negar su existencia en Goloka disminuiría la perfección misma de Goloka. No es posible que la suprema morada espiritual carezca del supremo rasa espiritual. Kṛṣṇa, la fuente de todos los avatāras, saborea este rasa de una manera en Goloka y de otra en Gokula. Por consiguiente, aunque el observador condicionado por conceptos materiales perciba una aparente transgresión en el sentimiento de pertenecer a otro hombre (paradāra-bhāva), ese sentimiento posee una realidad eterna y pura en Goloka.
Las afirmaciones de las Escrituras: «Aunque está plenamente satisfecho en Sí mismo, disfrutó de pasatiempos amorosos»; «Todo Su disfrute amoroso se encuentra completamente contenido en Él mismo»; y «Jugó con las hermosas doncellas de Vraja del mismo modo que un niño juega con su propio reflejo», establecen todas ellas que la completa autosatisfacción (ātmārāmatā) constituye la naturaleza intrínseca de Kṛṣṇa.
En el majestuoso mundo espiritual (aiśvarya-maya cid-jagat), Kṛṣṇa manifiesta Su potencia como Lakṣmī y disfruta de relaciones en el sentimiento del amor conyugal (svakīya). Como ese sentimiento predomina allí, el intercambio de rasa se extiende de manera armoniosa únicamente hasta dāsya-rasa.
En Goloka, sin embargo, Kṛṣṇa expande Su potencia en cientos de miles de gopīs y, olvidando que ellas son Su propia potencia, disfruta eternamente de pasatiempos amorosos con ellas.
Puesto que el sentimiento del amor conyugal (svakīya-bhāva) no hace que el rasa sea especialmente raro o intenso, las gopīs poseen desde tiempo sin principio la eterna autoconcepción (abhimāna) de pertenecer a otro hombre (paroḍhā). Kṛṣṇa acepta igualmente la correspondiente autoconcepción de ser su amante (aupāpatya-abhimāna) y celebra la danza rāsa y Sus demás pasatiempos con las gopīs, a quienes llama con el sonido de Su flauta. Goloka es la morada eterna y trascendental del rasa, más allá de la influencia de māyā; por ello, allí el flujo del rasa alcanza su perfección únicamente por medio de esta autoconcepción (abhimāna).
De manera semejante, el afecto paternal (vātsalya-rasa) dirigido a la Personalidad de Dios original no existe en Vaikuṇṭha. Tal es la naturaleza de la majestad divina (aiśvarya). En Goloka, sin embargo, que está supremamente colmado de dulzura (mādhurya), el amor paternal existe únicamente sobre la base de abhimāna.
Nanda y Yaśodā existen allí eternamente, pero el nacimiento de Kṛṣṇa no. Puesto que no existe un nacimiento real, su identidad como padre y madre de Kṛṣṇa no se establece por un acontecimiento histórico, sino únicamente por su eterna autoconcepción (abhimāna), tal como se expresa en la afirmación: «¡Gloria a aquel que mora entre Sus devotos y de quien se dice que nació de Devakī!»
Esa eterna autoconcepción, por sí sola, perfecciona el rasa. Del mismo modo, en el amor conyugal (śṛṅgāra-rasa), si la condición de pertenecer a otro hombre y la condición de ser amante existen eternamente únicamente como autoconcepciones, entonces no puede surgir defecto alguno, ni ello contradice ninguna conclusión de las Escrituras.
Cuando la realidad de Goloka se manifiesta en Vraja, estas dos autoconcepciones aparecen de una forma algo más tangible para quienes poseen una visión condicionada por el mundo material. Esa es la única diferencia.
Así, en el afecto paternal, la eterna autoconcepción de Nanda y Yaśodā de ser los padres de Kṛṣṇa se manifiesta exteriormente como Sus pasatiempos de nacimiento e infancia. Del mismo modo, en el amor conyugal, la eterna autoconcepción de las gopīs de pertenecer a otro hombre se manifiesta exteriormente como sus matrimonios con Abhimanyu, Govardhana y otros.
En realidad, sin embargo, las gopīs nunca tienen esposos distintos de Kṛṣṇa, ni en Goloka ni en Gokula. Por ello, las Escrituras declaran: «Las mujeres de Vraja nunca tuvieron unión con sus esposos.»
Goloka es un reino de rasa eternamente perfecto, más allá de toda concepción material. Por consiguiente, allí el fluir del rasa se realiza únicamente mediante estas autoconcepciones trascendentales.
Anotaciones
Bhakti Gauravani Goswami
El comentario de Bhaktivinoda Ṭhākura a este verso es el más extenso y filosóficamente denso de toda la Brahma-saṁhitā. En él aborda la relación entre Goloka y Gokula, el papel de Yogamāyā y la antigua discusión entre los devotos acerca de la naturaleza de la relación de Kṛṣṇa con las gopīs. Su propósito no es simplemente polémico; más bien, muestra cómo las diversas descripciones de las Escrituras pueden entenderse como aspectos complementarios de una misma realidad espiritual inconcebible.
1. Rādhā y Kṛṣṇa son eternamente uno y diferentes
Aunque Śakti y Śaktimān constituyen una sola realidad, la hlādinī-śakti se manifiesta eternamente como Śrī Rādhā y Kṛṣṇa. Las gopīs son expansiones de la forma de Rādhā (kāya-vyūha). Así, los pasatiempos amorosos de Goloka no son relaciones entre individuos materiales separados, sino los eternos intercambios amorosos entre el Señor y Su potencia interna.
2. Goloka y Gokula son una misma realidad
Bhaktivinoda Ṭhākura recalca repetidamente que Goloka en el cielo espiritual y el Vraja en la Tierra no son dos reinos diferentes. La diferencia reside únicamente en su manifestación: Goloka es la manifestación eterna y plenamente espiritual, mientras que Gokula es esa misma realidad manifestada dentro del universo material por medio de Yogamāyā. Los līlās de ambos lugares son idénticos en esencia.
3. Las aparentes características materiales y la percepción
El nacimiento, el matrimonio, las costumbres sociales, la separación y acontecimientos semejantes aparecen en la manifestación terrenal, pero no pertenecen a la naturaleza esencial de la realidad espiritual.
Como Bhaktivinoda Ṭhākura explica repetidamente, la impureza, la limitación, la materialidad y la vulgaridad existen únicamente en la mente y en los sentidos del observador condicionado, nunca en la propia realidad trascendental. Cuanto más se purifica la conciencia mediante el servicio devocional, tanto más se percibe Gokula exactamente como existe eternamente en Goloka.
4. El debate acerca de parakīya
Una parte importante del comentario trata la cuestión de si las gopīs son esposas de Kṛṣṇa (svakīya) o Sus amantes (parakīya). Conviene tener presentes varios puntos importantes. En Goloka no existe el matrimonio material y, por lo tanto, tampoco existe allí el estado matrimonial en el sentido ordinario. Al mismo tiempo, el sentimiento amoroso de amante (parakīya-bhāva) existe eternamente porque intensifica el rasa. Cuando Goloka se manifiesta como Gokula, Yogamāyā dispone circunstancias que exteriormente se asemejan al matrimonio y a las relaciones extramatrimoniales.
Así pues, el aparente parakīya que se observa en Vraja no es ni una inmoralidad ordinaria ni una simple ilusión. Es la manifestación terrenal de una realidad trascendental eterna.
5. La reconciliación de las aparentes discrepancias
El propósito de Bhaktivinoda Ṭhākura no es rechazar ni a Śrī Jīva Gosvāmī ni a los ācāryas posteriores que destacaron el parakīya-rasa. Más bien, explica que unos y otros se refieren a distintos aspectos de una misma realidad inconcebible.
Śrī Jīva Gosvāmī subraya que las gopīs pertenecen eternamente a Kṛṣṇa y que cualquier apariencia de pertenecer a otros es dispuesta por Yogamāyā con el fin de intensificar el rasa en los pasatiempos manifiestos. Otros ācāryas destacan la realidad eterna del parakīya-bhāva como la expresión suprema del amor divino.
Según Bhaktivinoda Ṭhākura, estas explicaciones no son, en último término, contradictorias. Describen la misma realidad trascendental desde perspectivas diferentes. La contradicción aparente surge únicamente cuando se intenta reducir lo inconcebible (acintya) a categorías materiales ordinarias.
6. La conclusión práctica
Bhaktivinoda Ṭhākura nos recuerda repetidamente que Goloka es acintya. El mero razonamiento no puede revelarlo; las discusiones interminables solo producen confusión, y el método adecuado no es la especulación, sino la realización mediante el servicio devocional puro.
A medida que el corazón se purifica por medio de los nueve procesos del servicio devocional, la percepción espiritual despierta gradualmente y los misterios de Goloka se revelan de manera natural.