Ilustración del Verso 35

एकोऽप्यसौ रचयितुं जगदण्डकोटिं यच्छक्तिरस्ति जगदण्डचया यदन्तः । अण्डान्तरस्थपरमाणुचयान्तरस्थं गोविन्दमादिपुरुषं तमहं भजामि ॥ ३५ ॥

eko ‘py asau racayituṁ jagad-aṇḍa-koṭiṁ
yac-chaktir asti jagad-aṇḍa-cayā yad-antaḥ
aṇḍāntara-stha-paramāṇu-cayāntara-sthaṁ
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi

Adoro a Govinda, el Señor primigenio. Aunque es uno, posee la potencia de crear millones de universos. Multitudes de universos existen dentro de Él, y Él está presente en cada universo y en cada átomo.

ekaḥ api—aunque es uno; asau—Él; racayitum—crear; jagad-aṇḍa-koṭim—millones de universos; yat-śaktiḥ asti—que posee la potencia; jagad-aṇḍa-cayāḥ—las multitudes de universos; yat-antaḥ—dentro de quien; aṇḍa-antara-stha—situado dentro de cada universo; paramāṇu-caya-antara-stham—situado dentro de cada agregado de átomos; govindam—a Govinda; ādi-puruṣam—al Señor primigenio; tam—a Él; ahaṁ—yo; bhajāmi—adoro.

Dig-darśinī-ṭīkā

Śrī Jīva Gosvāmī

El verso que comienza con eko ’py asau se explica mediante el siguiente relato del Décimo Canto del Śrīmad-Bhāgavatam (10.13.46):

tāvat sarve vatsa-pālāḥ paśyato ’jasya tat-kṣaṇāt
vyadṛśyanta ghana-śyāmāḥ pīta-kauśeya-vāsasaḥ

«Entonces, mientras Brahmā observaba, todos los pastorcillos y los terneros aparecieron inmediatamente como formas de color azul oscuro, vestidas con prendas de seda amarilla.»

Esto ocurrió porque dentro de aquellos mismos pastorcillos y terneros estaban incluidos los puruṣas regentes junto con la organización completa de innumerables universos.

La expresión jagad-aṇḍa-cayāḥ, «las multitudes de universos», queda respaldada por afirmaciones como na cāntar na bahir yasya: «Para Él no existe ni interior ni exterior.» Y por la Śruti: aṇor aṇīyān mahato mahīyān. «Más pequeño que lo más pequeño y más grande que lo más grande.»

En la Tāpanī Upaniṣad se declara: yo ’sau sarveṣu bhūteṣv āviśya bhūtāni vidadhāti sa vo hi svāmī bhavati. «Aquel que entra en todos los seres y los sostiene es, en verdad, vuestro Señor.» Y también: yo ’sau sarva-bhūtātmā gopāla eko devaḥ sarva-bhūteṣu gūḍhaḥ. «Ese Gopāla, el único Ser Supremo, es el Ser de todos los seres, oculto en el interior de todos los seres».

Brahma-saṁhitā-prakāśinī

Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura
Verso 35

Adoro a Govinda, el Señor primigenio. Debido a que la potencia y el poseedor de la potencia no son diferentes, Él es la única realidad. Su potencia está inseparablemente presente en la obra de crear millones y millones de universos. Todos los universos existen dentro de Él y, al mismo tiempo, Él está plenamente presente dentro de cada átomo.

Existe aún otra cualidad presente en Kṛṣṇa, la suprema realidad espiritual (cit-vastu-śreṣṭha), que es completamente distinta de cualquier cosa que se encuentre en la existencia material: Por medio de Su potencia inconcebible y conforme a Su voluntad, Él crea ilimitados universos. El mundo entero es una transformación de Su potencia.

Su modo de existencia está igualmente más allá de toda experiencia mundana, pues la totalidad del mundo espiritual y material existe dentro de Él y, al mismo tiempo, Él está plenamente presente en todo ese mundo, e incluso dentro de cada átomo.

La cualidad de la omnipresencia es solo un aspecto de la majestad de Kṛṣṇa. Sin embargo, aunque Él todo lo penetra, el hecho de estar plenamente presente en todas partes mientras permanece en Su forma de tamaño mediano constituye Su opulencia espiritual trascendental.

Mediante este razonamiento queda establecida la doctrina de la diferencia y no diferencia simultáneas e inconcebibles (acintya-bhedābheda-tattva), y quedan refutadas todas las doctrinas erróneas, como el Māyāvāda.

Anotaciones

Bhakti Gauravani Goswami

En el comentario al Śrīmad-Bhāgavatam 10.13.47, Prabhupāda explica:

Todas las formas de Viṣṇu tenían cuatro brazos, con la caracola y los demás atributos, pero estas características también las poseen quienes han alcanzado la sārūpya-mukti en Vaikuṇṭha y, en consecuencia, tienen formas exactamente iguales a la del Señor. Sin embargo, estas formas de Viṣṇu que aparecieron ante el Señor Brahmā también poseían la marca de Śrīvatsa y la gema Kaustubha, que son características exclusivas del propio Señor Supremo. Esto demuestra que todos aquellos pastorcillos y terneros eran, de hecho, expansiones directas de Viṣṇu, la Personalidad de Dios, y no simplemente Sus compañeros de Vaikuṇṭha. El propio Viṣṇu está incluido dentro de Kṛṣṇa. Todas las opulencias de Viṣṇu ya están presentes en Kṛṣṇa y, por consiguiente, que Kṛṣṇa manifestara tantas formas de Viṣṇu no era, en realidad, algo muy asombroso.

En un comentario posterior (SB 10.13.57), comenta:

Brahmā quedó desconcertado por la opulencia de Kṛṣṇa (nija-mahimani), porque esa opulencia era atarkya, es decir, inconcebible. Con nuestros sentidos limitados no podemos razonar acerca de aquello que es inconcebible. Por ello, lo inconcebible se denomina acintya, aquello que está más allá de cintya, de nuestros pensamientos y razonamientos. Acintya se refiere a aquello que no podemos concebir, sino que debemos aceptar. Śrīla Jīva Gosvāmī ha dicho que, si no aceptamos la característica de acintya en el Supremo, no podremos comprender el concepto de Dios. Esto debemos entender. Por ello afirmamos que las palabras de las Escrituras deben aceptarse tal como son, sin modificación, pues están más allá de nuestros razonamientos. Acintyāḥ khalu ye bhāvā na tāṁs tarkeṇa yojayet: “Aquello que es acintya no puede determinarse mediante el razonamiento.” La gente, por lo general, discute y argumenta, pero nuestro proceso no consiste en argumentar, sino en aceptar el conocimiento védico tal como es. Cuando Kṛṣṇa dice: “Esto es superior y aquello es inferior”, aceptamos lo que Él dice. No nos ponemos a discutir: “¿Por qué esto es superior y aquello inferior?”. Si alguien argumenta de ese modo, para él el conocimiento se pierde.