Ilustración del Verso 40

यस्य प्रभा प्रभवतो जगदण्डकोटि- कोटिष्वशेषवसुधादि विभूतिभिन्नम् ।
तद्ब्रह्म निष्कलमनन्तमशेषभूतं गोविन्दमादिपुरुषं तमहं भजामि ॥ ४० ॥

yasya prabhā prabhavato jagad-aṇḍa-koṭi-
koṭiṣv aśeṣa-vasudhādi-vibhūti-bhinnam
tad brahma niṣkalam anantam aśeṣa-bhūtaṁ
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi

Adoro a Govinda, el Señor primigenio, cuyo resplandor es ese Brahman indivisible, infinito y omnipresente, diversificado por los innumerables planetas y demás opulencias presentes en millones y millones de universos.

yasya—cuyo; prabhā—resplandor; prabhavataḥ—del poderoso Señor, o de aquel de quien todo procede; jagad-aṇḍa-koṭi-koṭiṣu—en millones y millones de universos; aśeṣa-vasudhā-ādi-vibhūti-bhinnam—diversificado por innumerables opulencias, comenzando con los planetas; tat brahma—ese Brahman; niṣkalam—sin partes, indivisible; anantam—infinito; aśeṣa-bhūtam—omnipresente, o existente sin límite; govindam—a Govinda; ādi-puruṣam—al Señor primigenio; tam—a Él; ahaṁ—yo; bhajāmi—adoro.

Dig-darśinī-ṭīkā

Śrī Jīva Gosvāmī

Habiendo establecido así la condición de Govinda como la fuente de todos los avatāras, Brahmā pasa ahora a describirlo en relación con Su naturaleza esencial, comenzando con yasya prabhā prabhavato jagad-aṇḍa-koṭi.

Aunque Govinda y Brahman son una misma realidad, Śrī Govinda, al manifestarse con una distinción específica, ocupa la posición de dharmī, el poseedor de la característica, mientras que el Brahman, al manifestarse sin distinción específica, ocupa la posición de dharma, la característica. Así, Govinda ocupa la posición del astro luminoso, y el Brahman la de su resplandor. Por esta razón, Kṛṣṇa afirma en la Bhagavad-gītā (14.27): brahmaṇo hi pratiṣṭhāham. «Yo soy el fundamento del Brahman».

De modo similar, en el Undécimo Canto (SB 11.16.37), al enumerar Sus manifestaciones, Kṛṣṇa incluye entre ellas al Brahman:

pṛthivī vāyur ākāśa āpo jyotir ahaṁ mahān
vikāraḥ puruṣo 'vyaktaṁ rajaḥ sattvaṁ tamaḥ param

«Yo soy la tierra, el aire, el cielo, el agua, el fuego, el mahat-tattva, la transformación, el puruṣa, lo no manifestado, la pasión, la bondad, la oscuridad y lo supremo.»

El comentario explica que param significa el Brahman Supremo. Asimismo, Matsya dice al rey Satyavrata en el Octavo Canto del Śrīmad-Bhāgavatam (8.24.38):

madīyaṁ mahimānaṁ ca paraṁ brahmeti śabditam
vetsyasy anugṛhītaṁ me sampraśnair viditaṁ hṛdi

«Serás plenamente instruido y favorecido por Mí y, gracias a tus preguntas, todo lo referente a Mis glorias, conocidas como el Brahman Supremo, se manifestará en tu corazón. Así llegarás a conocer todo acerca de Mí.»

Por la misma razón, Dhruva Mahārāja ora en el Cuarto Canto (SB 4.9.10):

yā nirvṛtis tanu-bhṛtāṁ tava pāda-padma-
dhyānād bhavaj-jana-kathā-śravaṇena vā syāt
sā brahmaṇi sva-mahimany api nātha mā bhūt
kiṁ tv antakāsi-lulitāt patatāṁ vimānāt

«¡Oh mi Señor!, la bienaventuranza trascendental que se obtiene al meditar en Tus pies de loto o al escuchar Tus glorias de labios de Tus devotos puros es tan ilimitada que supera con mucho el estado de brahmānanda, en el que la persona se considera fundida en el Brahman impersonal como uno con el Supremo. Si incluso brahmānanda es superado por la dicha trascendental que nace del servicio devocional, ¿qué decir entonces de la felicidad temporal que se obtiene al elevarse a los planetas celestiales, la cual termina siendo cercenada por la espada del tiempo? Aunque alguien ascienda a los planetas celestiales, con el tiempo vuelve a caer.»

También se afirma que incluso los sabios autorrealizados son atraídos por Sus cualidades:

ātmārāmāś ca munayo nirgranthā apy urukrame
kurvanty ahaitukīṁ bhaktim ittham-bhūta-guṇo hariḥ

«Incluso quienes encuentran satisfacción en el ser, aunque estén libres de toda clase de atadura material, desean prestar servicio devocional puro al Señor Supremo. Esto significa que Sus maravillosas cualidades atraen a todos.» (SB 1.7.10)

Si se desea profundizar más en este tema, conviene consultar el Śrī Bhagavat-sandarbha. Una explicación más extensa en este punto sería excesiva.

Brahma-saṁhitā-prakāśinī

Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura
Verso 40

Adoro a Govinda, el Señor primigenio, de cuyo resplandor surge el Brahman indiferenciado del que hablan las Upaniṣads. A diferencia de los planetas y de las demás opulencias contenidas en millones y millones de universos, ese Brahman se percibe como una realidad indivisible, infinita e ilimitada

La multitud de universos producidos por māyā constituye apenas una cuarta parte (eka-pāda-vibhūti) de la opulencia de Govinda. Más allá de ella se encuentra el Brahman indiferenciado. Ese Brahman es un resplandor particular situado en el límite exterior del mundo espiritual, el cual constituye las tres cuartas partes de la opulencia de Govinda (tri-pāda-vibhūti).

Es niṣkala, carente de divisiones o partes constitutivas, y por ello se percibe como ekam eva advitīyam («uno solo, sin segundo»). Es infinito y constituye una realidad indiferenciada.

Anotaciones

Bhakti Gauravani Goswami

Jīva Gosvāmī emplea los términos dharmī y dharma con el sentido de «el poseedor de una característica» y «la característica por la cual se conoce al poseedor». El sánscrito dice: śrī-govindasya dharmī-rūpatvam. «Govinda posee la condición de dharmī.» Y: brahmaṇo dharma-rūpatvam. «El Brahman posee la condición de dharma.» Aquí dharma significa la naturaleza intrínseca o la característica por la cual una entidad es conocida, del mismo modo que la dulzura es el dharma del azúcar o el calor es el dharma del fuego.

La intención de Jīva Gosvāmī no es afirmar que el Brahman sea algo separado de Govinda o menos real que Él. Más bien, el Brahman es el resplandor espiritual indiferenciado que emana de Govinda, quien es la realidad personal completa de la cual procede el Brahman.

Śrīla Prabhupāda tradujo este verso en varias ocasiones. La siguiente versión ayuda a iluminar la relación entre Govinda, el Brahman y la manifestación cósmica:

«Adoro a Govinda, el Señor primigenio, dotado de un inmenso poder. El resplandor radiante de Su forma trascendental es el Brahman impersonal, que es absoluto, completo e ilimitado, y que despliega la diversidad de incontables planetas, con sus diferentes opulencias, en millones y millones de universos.» (SB 5.11.13–14, comentario)