
यद्भावभावितधियो मनुजास्तथैव सम्प्राप्य रूपमहिमासनयानभूषाः । सूक्तैर्यमेव निगमप्रथितैः स्तुवन्ति गोविन्दमादिपुरुषं तमहं भजामि ॥ ३६ ॥
yad-bhāva-bhāvita-dhiyo manujās tathaiva
samprāpya rūpa-mahimāsana-yāna-bhūṣāḥ
sūktair yam eva nigama-prathitaiḥ stuvanti
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi
Adoro a Govinda, el Señor primigenio. Los seres humanos cuya inteligencia ha sido impregnada de un determinado sentimiento devocional hacia Él alcanzan las formas, glorias, posiciones, vehículos y ornamentos correspondientes, y Lo glorifican con los mismos himnos proclamados en los Vedas.
yat-bhāva-bhāvita-dhiyaḥ—cuya inteligencia ha sido impregnada de un determinado sentimiento devocional hacia Él; manujāḥ—los seres humanos; tathā eva—de esa misma manera; samprāpya—habiendo alcanzado; rūpa—formas; mahimā—glorias, opulencias; āsana—asientos; yāna—vehículos; bhūṣāḥ—ornamentos; sūktaiḥ—con himnos; yam eva—a ese mismo Señor; nigama-prathitaiḥ—proclamados en los Vedas; stuvanti—glorifican; govindam—a Govinda; ādi-puruṣam—al Señor primigenio; tam—a Él; ahaṁ—yo; bhajāmi—adoro.
Dig-darśinī-ṭīkā
Śrī Jīva Gosvāmī
Al describir la generosidad del Señor incluso hacia los devotos dedicados a la práctica espiritual, Brahmā señala cuánto más cierto es esto en el caso de Sus compañeros eternos. Por ello, el verso comienza con yad-bhāva-bhāvita-dhiyaḥ. El significado es que, así como se afirma en las Escrituras reveladas que los gopas alcanzan semejanza con Él en cualidades, carácter, edad, pasatiempos y vestimenta, del mismo modo debe entenderse aquí con respecto a Sus compañeros eternos.
Así, en el Undécimo Canto (11.5.48), Nārada declara:
vaireṇa yaṁ nṛpatayaḥ śiśupāla-śālva
pauṇḍrādayo gati-vilāsa-vilokanādyaiḥ
dhyāyanta ākṛti-dhiyaḥ śayanāsanādau
tad-bhāvam āpur anurakta-dhiyāṁ punaḥ kim
«Śiśupāla, Śālva, Pauṇḍraka y otros reyes pensaban constantemente en Kṛṣṇa con envidia. Incluso mientras estaban acostados, sentados o dedicados a otras actividades, sus mentes permanecían fijas en Su forma, Sus movimientos, Sus pasatiempos juguetones, Sus miradas y demás. Al permanecer así siempre absortos en Kṛṣṇa, alcanzaron una posición al mismo nivel que Él. ¿Qué decir, entonces, de aquellos cuyas mentes están colmadas de amorosa devoción?»
Anotaciones 1
Bhakti Gauravani Goswami
El verso citado por Jīva Gosvāmī aparece originalmente en una conversación entre Nārada y Vasudeva en el Undécimo Canto del Śrīmad-Bhāgavatam. Vasudeva, a pesar de ser el padre de Kṛṣṇa, sentía inquietud por no haber aprovechado plenamente la oportunidad de la presencia personal del Señor y se preguntaba si el hecho de haber tratado al Señor Supremo como a su hijo podía haber constituido una ofensa. También le preocupaba la aparente destrucción de la dinastía Yadu. Nārada lo tranquilizó señalando que incluso reyes envidiosos como Śiśupāla, Śālva y Pauṇḍraka alcanzaron la liberación gracias a su constante absorción en Kṛṣṇa. Si semejante perfección podía alcanzarse por medio de la enemistad, ¿qué decir entonces de aquellos cuyas mentes están colmadas de amor por Él? El verso establece, por tanto, un principio fundamental: cada uno alcanza un resultado conforme a la naturaleza y la intensidad de su absorción en Kṛṣṇa.
En el Séptimo Canto, Nārada Muni explicó un principio semejante a Mahārāja Yudhiṣṭhira, quien había preguntado acerca de la imparcialidad del Señor. Nārada aseguró al rey que Viṣṇu no tiene enemigos ni amigos. Cuando castiga a los demonios es para su bien, y cuando acepta las oraciones de los devotos también es para su bien. Entonces dijo (SB 7.1.26):
tasmād vairānubandhena nirvaireṇa bhayena vā
snehāt kāmena vā yuñjyāt kathañcin nekṣate pṛthak
«Por lo tanto, ya sea por enemistad o por servicio devocional, por temor, por afecto o por deseo amoroso, si de una u otra manera un alma condicionada concentra su mente en el Señor, el resultado es el mismo, pues el Señor, debido a Su naturaleza bienaventurada, nunca se ve afectado por la enemistad ni por la amistad.»
Sin embargo, Śrīla Prabhupāda explica en el comentario a este verso que imitar a demonios como Śiśupāla no es el camino hacia el éxito:
De este verso no debemos concluir que, puesto que Kṛṣṇa no se ve afectado ni por las oraciones favorables ni por las blasfemias desfavorables, uno deba blasfemar al Señor Supremo. Ese no es el principio regulativo. Bhakti-yoga significa ānukūlyena kṛṣṇānuśīlanam: debemos servir a Kṛṣṇa de una manera plenamente favorable. Esa es la verdadera enseñanza. Aquí se afirma que, aunque un enemigo piense en Kṛṣṇa de manera desfavorable, el Señor no se ve afectado por ese servicio antidevocional. Por ello concede igualmente Sus bendiciones a Śiśupāla y a otras almas condicionadas hostiles. Sin embargo, esto no significa que debamos adoptar una actitud de enemistad hacia el Señor. El énfasis recae en la práctica favorable del servicio devocional, no en la blasfemia deliberada contra el Señor.
[...]
La conclusión es que nadie debe abandonar el servicio devocional puro. Por nuestro propio bien, no debemos imitar a Hiraṇyakaśipu ni a Śiśupāla. Ese no es el camino para alcanzar el éxito.»
Unos versos más adelante, Nārada desarrolla aún más la naturaleza misericordiosa del Señor:
gopyaḥ kāmād bhayāt kaṁso dveṣāc caidyādayo nṛpāḥ
sambandhād vṛṣṇayaḥ snehād yūyaṁ bhaktyā vayaṁ vibho
«Mi querido rey Yudhiṣṭhira, las gopīs por su deseo amoroso, Kaṁsa por su temor, Śiśupāla y otros reyes por su envidia, los Yadus por su relación familiar con Kṛṣṇa, vosotros, los Pāṇḍavas, por vuestro gran afecto hacia Kṛṣṇa, y nosotros, los devotos comunes, por nuestro servicio devocional, hemos obtenido la misericordia de Kṛṣṇa.»
En el comentario a este verso, Prabhupāda señala:
«Distintas personas alcanzan diferentes clases de mukti —sāyujya, sālokya, sārūpya, sāmīpya y sārṣṭi— según la intensidad de su deseo, lo que se denomina bhāva».
[...]
«Kaṁsa y los demás enemigos de Kṛṣṇa se fundieron en la existencia de Brahman; pero ¿por qué habrían de obtener la misma posición los amigos y devotos de Kṛṣṇa? Los devotos de Kṛṣṇa alcanzan la compañía del Señor como Sus compañeros eternos, ya sea en Vṛndāvana o en los planetas Vaikuṇṭha.»
Brahma-saṁhitā-prakāśinī
Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura
Verso 36
Adoro a Govinda, el Señor primigenio. Los seres humanos cuyos corazones han sido impregnados de un determinado sentimiento devocional alcanzan formas, glorias, posiciones, vehículos y ornamentos acordes con ese sentimiento. Dotados de ellos, Lo glorifican con los himnos y mantras proclamados en los Vedas.
Según el análisis del rasa devocional, existen cinco sentimientos devocionales principales: śānta, dāsya, sakhya, vātsalya y śṛṅgāra o mādhurya. Los devotos establecidos en cada uno de estos sentimientos prestan servicio constante a la forma correspondiente de Kṛṣṇa y, finalmente, alcanzan el destino propio de esa relación. Reciben formas espirituales acordes con su rasa, los grados correspondientes de gloria espiritual, los asientos apropiados para su servicio, los vehículos adecuados y los ornamentos trascendentales que realzan la belleza de sus formas espirituales.
Quienes están cualificados para śānta-rasa alcanzan el ámbito de Brahman y Paramātmā, morada de la paz espiritual. Quienes están cualificados para dāsya-rasa alcanzan el majestuoso reino de Vaikuṇṭha. Quienes están cualificados para los rasas puros de sakhya, vātsalya y mādhurya alcanzan Goloka, situado más allá de Vaikuṇṭha.
En esas respectivas moradas, una vez que han obtenido todas las facilidades y los elementos propios de su rasa, glorifican al Señor con los himnos descritos en los Vedas.
En ciertos pasajes, los Vedas personificados, bajo la influencia de la potencia espiritual del Señor, describen Sus pasatiempos trascendentales. La glorificación y el kīrtana de los devotos liberados siguen esas indicaciones.
Anotaciones 2
Bhakti Gauravani Goswami
Algunas afirmaciones del comentario de Bhaktivinoda Ṭhākura requieren cierta aclaración. Afirma que quienes están cualificados para śānta-rasa alcanzan la esfera de Brahman y Paramātmā (brahma-paramātmā-dhāma), mientras que quienes están cualificados para dāsya-rasa alcanzan el majestuoso reino de Vaikuṇṭha. A primera vista, esto puede parecer difícil de conciliar con otras explicaciones de los ācāryas vaiṣṇavas, incluidas las afirmaciones de Śrīla Prabhupāda de que la tierra, el agua, los árboles, las flores, las vacas y los demás seres de Vṛndāvana sirven a Kṛṣṇa en śānta-rasa, y de que Kṛṣṇa tiene sirvientes personales como Raktaka y Patraka, cuyo sentimiento devocional se identifica como dāsya-rasa.
La aparente contradicción se resuelve al comprender que Bhaktivinoda Ṭhākura no pretende ofrecer una clasificación exhaustiva de todas las manifestaciones del rasa en el mundo espiritual. Más bien, identifica los reinos en los que determinados sentimientos devocionales se expresan de manera más destacada o prominente.
Así, en este contexto, śānta-rasa se refiere principalmente a una conciencia pacífica de Dios, caracterizada por la ausencia de deseos materiales y por la ausencia de un servicio personal e íntimo. En ese sentido, la realización de Brahman y Paramātmā puede asociarse con śānta.
Del mismo modo, dāsya-rasa no se limita a Vaikuṇṭha. Bhaktivinoda Ṭhākura menciona Vaikuṇṭha porque es el reino donde predomina el servicio reverencial (aiśvarya-maya dāsya). En Goloka, los sirvientes de Kṛṣṇa prestan su servicio dentro de la dulzura íntima de Vraja, y no en la atmósfera de majestad y reverencia que caracteriza a Vaikuṇṭha.
Por consiguiente, este pasaje debe entenderse como una presentación de los destinos principales o característicos asociados a estos sentimientos devocionales, y no como un estudio exhaustivo de todas las manifestaciones de śānta-rasa y dāsya-rasa que existen en el mundo espiritual.