Todas las glorias a Śrī Śrī Māyāpura-candra

Para atraer la atención del lector: En el Noveno Capítulo del Madhya-līlā (234–242) del Śrī Caitanya-caritāmṛta, está escrito lo siguiente:

sei dina cali’ āilā payasvinī-tīre

snāna kari’ gelā ādi-keśava-mandire

mahā-bhakta-gaṇa-saha tāhā goṣṭhī haila

‘brahma-saṁhitādhyāya’ pūṅthi tāhā pāila

pūṅthi pāñā prabhura haila ānanda apāra

kampa-aśru-sveda-stambha-pulaka-vikāra

siddhānta-śāstra nāhi ‘brahma-saṁhitā’-samāna

govinda-mahimā-jñānera parama kāraṇa

alpa akṣare kahe siddhānta apāra

sakala-vaiṣṇava-śāstra-madhye ati sāra

bahu yatne sei puṅthi nila lekhāiyā

‘ananta padmanābha’ āilā haraṣita hañā

Aquel día, el Señor se dirigió a la orilla del río Payasvinī. Después de bañarse, fue al templo de Ādi-keśava.

Allí, en compañía de grandes devotos, tuvo lugar una conversación, y Él descubrió un manuscrito que contenía un capítulo de la Brahma-saṁhitā.

Al obtener aquel manuscrito, el Señor experimentó una alegría ilimitada. En Él se manifestaron temblores, lágrimas, sudor, estupor extático y erizamiento del vello.

Ninguna Escritura sobre la verdad espiritual concluyente iguala a la Brahma-saṁhitā. Es la fuente suprema de conocimiento acerca de las glorias de Govinda.

En muy pocas palabras expresa una verdad filosófica ilimitada. Entre todas las Escrituras vaiṣṇavas, constituye la esencia misma.

Con gran cuidado, el Señor hizo copiar el manuscrito y después llegó jubilosamente a Ananta Padmanābha.

Poco más tengo que decir aparte de esto. Me limitaré a declarar lo siguiente: Si esta Escritura se cuenta en verdad entre los śāstras más antiguos, constituye un testimonio extraordinariamente maravilloso de kṛṣṇa-bhakti. Y si alguien sostiene que esta Escritura era desconocida en esta región y que, por lo tanto, fue compuesta por el propio Śrīman Mahāprabhu, ¿qué podría ser una causa mayor de felicidad? Pues, si se obtuviera siquiera una sola obra filosófica concluyente compuesta directamente por Śrī Mahāprabhu, todas las dudas existentes en el mundo vaiṣṇava desaparecerían de inmediato.

Sea cual sea la manera en que se juzgue la cuestión, esta Brahma-saṁhitā es digna de la adoración de todos los devotos.

—Śrī Bhaktivinoda