
चिन्तामणिप्रकरसद्मसु कल्पवृक्ष- लक्षावृतेषु सुरभीरभिपालयन्तम् । लक्ष्मीसहस्रशतसम्भ्रमसेव्यमानं गोविन्दमादिपुरुषं तमहं भजामि ॥ २९ ॥
cintāmaṇi-prakara-sadmasu kalpa-vṛkṣa-
lakṣāvṛteṣu surabhīr abhipālayantam
lakṣmī-sahasra-śata-sambhrama-sevyamānaṁ
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi
Adoro a Govinda, el Señor primigenio, que cuida las vacas surabhi en moradas construidas con gemas cintāmaṇi, rodeadas por cientos de miles de árboles que satisfacen todos los deseos, y que es servido con amoroso anhelo por cientos de miles de Lakṣmīs.
cintāmaṇi-prakara-sadmasu—en palacios construidos con conjuntos de gemas cintāmaṇi; kalpa-vṛkṣa-lakṣāvṛteṣu—rodeados por cientos de miles de árboles que satisfacen todos los deseos; surabhīḥ—las vacas surabhi; abhipālayantam—que cuida y protege atentamente; lakṣmī-śata-sahasra—por cientos de miles de Lakṣmīs; sambhrama-sevyamānam—servido con gran reverencia y amoroso anhelo; govindam—a Govinda; ādi-puruṣam—al Señor primigenio; tam—a Él; aham—yo; bhajāmi—adoro
Dig-darśinī-ṭīkā
Śrī Jīva Gosvāmī
Ahora Brahmā comienza su himno.
Entre los numerosos pīṭhas (centros espirituales) que existen en Goloka, distinguidos según diferentes mantras, diferentes regiones y manifestaciones meditativas, como el Bṛhad-dhyāna y otras, hay diversos lugares de adoración asociados con momentos y modalidades particulares de culto para un mismo mantra. Sin embargo, entre todos ellos, el pīṭha principal y central es el conocido como Gokula. Por ello, Brahmā comienza glorificando a Govinda de acuerdo con los pasatiempos propios de la residencia en ese Gokula-pīṭha principal.
Así dice: cintāmaṇi-prakara-sadmasu. El significado es claro.
La expresión surabhīr abhipālayantam significa que Él protege y cuida atentamente a las vacas en todos los sentidos, con profundo afecto: las lleva a pastar por los bosques, las conduce hasta el agua, las guía por los senderos y las devuelve a los asentamientos de los pastores.
Luego Brahmā insinúa las actividades más confidenciales del Señor con la expresión: lakṣmī-sahasra-śata-sambhrama-sevyamānam. Govinda es servido con amoroso anhelo por cientos de miles de Lakṣmīs. Como ya se explicó anteriormente, lakṣmī se refiere aquí a las hermosas gopīs de Vraja.
Brahma-saṁhitā-prakāśinī
Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura
Adoro a aquel Govinda, el Señor primigenio, que cuida las vacas surabhi, las kāmadhenus que satisfacen todos los deseos, en moradas construidas con conjuntos de gemas cintāmaṇi, rodeadas por millones de árboles que satisfacen todos los deseos, y que es servido amorosamente por cientos de miles de Lakṣmīs.
La palabra cintāmaṇi debe entenderse aquí como una gema espiritual. Así como la energía ilusoria, māyā-śakti, construye el mundo material a partir de los cinco elementos materiales burdos, del mismo modo la potencia espiritual, cit-śakti, crea el mundo espiritual a partir de sustancia espiritual en forma de cintāmaṇi. Entre todas ellas, la cintāmaṇi que constituye la propia sustancia de la morada de la Suprema Personalidad de Dios en Goloka es aún más rara y valiosa que las gemas cintāmaṇi ordinarias.
Los árboles ordinarios que satisfacen los deseos conceden los frutos de la religiosidad, la prosperidad, el disfrute de los sentidos y la liberación. Pero los árboles que satisfacen los deseos en la morada de Kṛṣṇa otorgan ilimitadas variedades de amor divino. Las vacas ordinarias que satisfacen los deseos dan leche únicamente cuando son ordeñadas, mientras que las vacas surabhi de Goloka derraman incesantemente un océano de leche en forma de una fuente de amor, que fluye con conciencia y bienaventuranza espirituales y disipa el hambre y la sed de los devotos puros.
Las expresiones numéricas empleadas en el verso indican cantidades ilimitadas. La palabra sambhrama denota un servicio realizado con el corazón rebosante de amor y de fervorosa dedicación. La palabra lakṣmī se refiere aquí a las hermosas pastorcillas de vacas, las gopīs. La expresión ādi-puruṣa, «el Señor primigenio», significa «Aquel que es el origen de todo».
Anotaciones
Bhakti Gauravani Goswami
La revelación concedida a Brahmā después de sus austeridades también se describe en el capítulo noveno del Segundo Canto del Śrīmad-Bhāgavatam. Allí, el Señor Supremo, complacido con la penitencia de Brahmā, le manifiesta Su morada personal, Vaikuṇṭha.
En el comentario al Texto 9, Śrīla Prabhupāda explica que las austeridades realizadas por Brahmā no fueron penitencias ordinarias, sino actos de servicio devocional, pues de otro modo el Señor no le habría revelado Su morada personal, la cual es real y no mítica ni material, como creen los impersonalistas. Solo mediante bhakti puede hacerse visible el reino trascendental de Vaikuṇṭha; ninguna cantidad de jñāna, renuncia árida o meditación mecánica puede conceder acceso a la morada eterna del Señor.
Aunque una austeridad como la realizada por Brahmā puede implicar sufrimiento, las dificultades aceptadas en el bhakti-yoga son de naturaleza espiritual y, por ello, están colmadas de felicidad trascendental desde el mismo comienzo. Otras formas de disciplina severa, cuando carecen de servicio devocional al Señor, finalmente solo producen esfuerzo y frustración, como golpear cáscaras vacías sin obtener grano.
A continuación, Prabhupāda establece una comparación extraordinaria que requiere una explicación. Escribe: «Practicar bhakti-yoga es exactamente como estar sentado sobre el loto que brota del abdomen de la Personalidad de Dios trascendental, pues allí estaba sentado el Señor Brahmā.»
Tomada literalmente, esta afirmación puede resultar confusa, pues parece decir: «Puesto que Brahmā estaba sentado sobre el loto, bhakti es como estar sentado sobre un loto.» Sin embargo, esa no es la intención. Más bien, el loto sirve como un símbolo de la dependencia del Señor.
La posición física de Brahmā sobre el loto refleja la posición metafísica del devoto que practica bhakti-yoga: sostenido por el Señor, unido al Señor, nutrido por el Señor y, finalmente, admitido por el Señor en Su morada. Así como Brahmā alcanzó la realización mientras permanecía sentado sobre el loto que surgía del propio Señor, del mismo modo el devoto alcanza la realización permaneciendo plenamente dependiente de la misericordia del Señor.
Otro aspecto importante señalado por Śrīla Prabhupāda es que la auténtica autorrealización no culmina en una concepción impersonal del propio ser, sino en la percepción de la personalidad trascendental tanto del Señor como de Sus devotos. Tal realización solo es posible para quienes son sva-dṛṣṭavadbhiḥ, aquellos que han comprendido su verdadera identidad como personas espirituales y sirvientes eternos del Señor.
Este verso marca también el comienzo de la descripción directa que Brahmā hace de Goloka Vṛndāvana, la suprema morada espiritual. En lugar de presentar al Señor Supremo como un soberano majestuoso rodeado de veneración, Brahmā presenta a Govinda como un sencillo pastorcillo de vacas.