Ilustración del Verso 53

धर्मोऽथ पापनिचयः श्रुतयस्तपांसि ब्रह्मादिकीटपतगावधयश्च जीवाः ।
यद्दत्तमात्रविभवप्रकटप्रभावा गोविन्दमादिपुरुषं तमहं भजामि ॥ ५३ ॥

dharmo ‘tha pāpa-nicayaḥ śrutayas tapāṁsi
brahmādi-kīṭa-patagāvadhayaś ca jīvāḥ
yad-datta-mātra-vibhava-prakaṭa-prabhāvā
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi

Adoro a Govinda, el Señor primigenio, de quien únicamente reciben el poder para manifestar su respectiva influencia la religión, el conjunto acumulado de los pecados, los Vedas, las austeridades y todas las entidades vivientes, desde Brahmā hasta los insectos y las aves.

dharmaḥ—la religión, el deber prescrito; atha—y también; pāpa-nicayaḥ—el conjunto acumulado de los pecados; śrutayaḥ—los Vedas, las Escrituras reveladas; tapāṁsi—las austeridades; brahmā-ādi—comenzando con Brahmā; kīṭa-pataga-avadhayaḥ—hasta los insectos y las aves; ca—y; jīvāḥ—las entidades vivientes; yat-datta-mātra-vibhava—por el poder conferido únicamente por Él; prakaṭa-prabhāvāḥ—cuya influencia se manifiesta; govindam—a Govinda; ādi-puruṣam—al Señor primigenio; tam—a Él; ahaṁ—yo; bhajāmi—adoro.

Dig-darśinī-ṭīkā

Śrī Jīva Gosvāmī

¿Qué más hace falta decir?

Por ello, Brahmā pronuncia el verso que comienza con dharmaḥ. Como se afirma en la Bhagavad-gītā (10.8):

ahaṁ sarvasya prabhavo mattaḥ sarvaṁ pravartate

«Yo soy la fuente de todo; de Mí procede todo.»

Brahma-saṁhitā-prakāśinī

Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura
Verso 53

Adoro a Govinda, el Señor primigenio, por cuyo poder conferido únicamente por Él la religión, la irreligión, las revelaciones védicas, las austeridades y todas las entidades vivientes, desde Brahmā hasta el más pequeño de los insectos, manifiestan su respectiva influencia.

Por dharma se entienden los deberes prescritos en los Vedas y desarrollados en los veinte Dharma-śāstras, a saber, el varṇa-dharma y el āśrama-dharma.

Entre ellos, los deberes propios de las cuatro órdenes sociales—brāhmaṇa, kṣatriya, vaiśya y śūdra—constituyen el varṇa-dharma, mientras que los deberes correspondientes a las cuatro órdenes espirituales—brahmacārī, gṛhastha, vānaprastha y sannyāsī—constituyen el āśrama-dharma. Estas dos divisiones determinan la conducta apropiada para todos los aspectos de la vida humana.

Por adharma, o pecado, se entienden la ignorancia (avidyā), los deseos pecaminosos, los grandes pecados (mahā-pātakas), los pecados secundarios (anu-pātakas), los pecados ordinarios (pātakas) y toda forma de conducta no lícita.

Por las Śrutis se entienden los Vedas Ṛg, Sāma, Yajur y Atharva, junto con las Upaniṣads, que constituyen sus más excelsos ornamentos.

Por austeridades (tapas) se entienden todas las disciplinas emprendidas con el propósito de alcanzar la perfección religiosa. Algunas de ellas, como la práctica conocida como pañca-tapā, son extraordinariamente difíciles. Las disciplinas del aṣṭāṅga-yoga y el cultivo constante del conocimiento del Brahman también se incluyen dentro de esta categoría.

Todas ellas no son más que diversos estados dentro del ciclo de karma experimentado por las almas condicionadas.

Las entidades vivientes condicionadas vagan a través de las 8.400.000 especies de vida. Aparecen en muchas formas: como Devas, Dānavas, Rākṣasas, seres humanos, Nāgas, Kinnaras, Gandharvas y otros. Estas entidades vivientes, desde Brahmā hasta el más pequeño de los insectos, constituyen innumerables variedades de almas condicionadas, todas ellas situadas dentro del ciclo del karma. Cada una posee una influencia o poder particular y es capaz de desempeñar determinadas funciones. Sin embargo, ninguno de esos poderes existe por sí mismo.

La influencia que posee cualquier ser se manifiesta únicamente de acuerdo con la medida del poder y la opulencia que le han sido conferidos por Śrī Govinda.

Anotaciones

Bhakti Gauravani Goswami

Pāpa-nicayaḥ, «el conjunto acumulado de los pecados» se refiere al conjunto de las ofensas clasificadas por los Dharma-śāstras según su gravedad. Los mahā-pātakas, o grandes pecados, incluyen tradicionalmente matar a un brāhmaṇa, consumir bebidas embriagantes, robar el oro de un brāhmaṇa, mantener relaciones sexuales con la esposa del maestro espiritual y asociarse deliberadamente con personas culpables de tales actos. Los anu-pātakas son ofensas secundarias consideradas comparables a uno u otro de los grandes pecados; entre ellas se cuentan injuriar o descuidar la literatura védica, dar falso testimonio, matar a un amigo, comer deliberadamente alimentos prohibidos, mentir para engrandecerse y acusar falsamente a un superior. Pātaka es el término general para un acto que causa degradación moral o espiritual y, dentro de una clasificación gradual, puede designar otras formas de conducta prohibidas por las Escrituras. La clasificación de un acto concreto puede variar según la intención, las circunstancias y el Dharma-śāstra que se consulte.

Alguien podría preguntar por qué Brahmā coloca dharma y pāpa uno al lado del otro, dando a entender que ambos manifiestan su influencia mediante el poder conferido por Govinda. ¿Significa esto que Govinda fomenta el pecado o impulsa a las jīvas a obrar mal? Desde luego, ese no es el sentido. Más bien, demuestra que nada posee un poder independiente para actuar o producir efectos. Incluso las leyes que gobiernan el vicio operan dentro del orden cósmico establecido por el Señor Supremo.

Bhaktivinoda Ṭhākura explica que, en este contexto, dharma incluye el sistema de deberes prescrito en la literatura védica, mientras que pāpa abarca la ignorancia, los deseos pecaminosos y todas las formas de conducta contrarias a la ley divina. Ambos operan dentro de la existencia material y producen los correspondientes resultados dentro del ciclo del karma.

Es cierto que toda capacidad de actuar que posee cualquier entidad viviente proviene de Govinda, pero el Señor no obliga a la jīva a hacer un mal uso de esa capacidad. La jīva, ejerciendo su diminuta independencia, puede emplear el poder que ha recibido de conformidad con el dharma o en oposición a él. Así pues, el Señor es la fuente última del poder mediante el cual se realizan todas las acciones, mientras que el alma individual sigue siendo responsable de la manera en que utiliza ese poder.