Ilustración del Verso 50

यत्पादपल्लवयुगं विनिधाय कुम्भद्वन्द्वे प्रणामसमये स गणाधिराजः ।
विघ्नान् विहन्तुमलमस्य जगत्त्रयस्य गोविन्दमादिपुरुषं तमहं भजामि ॥ ५० ॥

yat-pāda-pallava-yugaṁ vinidhāya kumbha-
dvandve praṇāma-samaye sa gaṇādhi-rājaḥ
vighnān vihantum alam asya jagat-trayasya
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi

Adoro a Govinda, el Señor primigenio, cuyos pies de loto Gaṇeśa, el señor de los Gaṇas, coloca sobre el par de protuberancias semejantes a vasijas que coronan su cabeza al ofrecerle respetuosas reverencias. De ese modo recibe el poder para eliminar los obstáculos de los tres mundos.

yat—de quien; pāda-pallava-yugam—el par de tiernos pies de loto; vinidhāya—colocando; kumbha-dvandve—sobre el par de protuberancias semejantes a vasijas que coronan su cabeza; praṇāma-samaye—en el momento de ofrecer respetuosas reverencias; saḥ—él; gaṇa-adhi-rājaḥ—el señor de los Gaṇas, Gaṇeśa; vighnān—los obstáculos; vihantum—destruir; alam—plenamente capaz; asya jagat-trayasya—de estos tres mundos; govindam—a Govinda; ādi-puruṣam—al Señor primigenio; tam—a Él; ahaṁ—yo; bhajāmi—adoro.

Dig-darśinī-ṭīkā

Śrī Jīva Gosvāmī

Alguien podría objetar: «Puesto que todas las personas adoran primero a Gaṇapati para eliminar los obstáculos, quizá solo él sea verdaderamente digno de adoración suprema». Anticipándose a esta objeción, Brahmā responde con las palabras yat-pāde...: Gaṇeśa posee el poder de eliminar los obstáculos únicamente porque adora los pies de loto de Govinda.

Esta conclusión se apoya en un argumento de kaimutya («¡cuánto más!») basado en la siguiente declaración de Kapila en el Śrīmad-Bhāgavatam (3.28.22): «El Señor Śiva alcanzó la suprema auspiciosidad al llevar sobre su cabeza las aguas sagradas del más excelso de los ríos, surgidas de los pies de loto del Señor».

Si incluso el agua que ha lavado los pies del Señor otorgó tan excelsa gloria a Śiva, ¡cuánto mayor debe de ser el poder recibido por Gaṇeśa, quien coloca esos mismos pies de loto sobre su cabeza!

Brahma-saṁhitā-prakāśinī

Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura
Verso 50

Adoro a Govinda, el Señor primigenio, cuyos pies de loto Gaṇeśa coloca eternamente sobre el par de protuberancias semejantes a vasijas que coronan su cabeza para obtener el poder necesario para cumplir su misión de eliminar los obstáculos en los tres mundos.

A Gaṇeśa se le ha confiado la autoridad para eliminar los obstáculos. Por ello es adorado por quienes emprenden actividades que se encuentran dentro del ámbito de su jurisdicción.

De hecho, puesto que se le considera una forma adorable del Brahman dotada de atributos (saguṇa-brahman), ha llegado incluso a ocupar un lugar entre las cinco deidades principales (pañca-devatā).

No obstante, Gaṇeśa es un semidiós administrativo investido de poder (śaktyāveśa ādhikārika-devatā). Toda su grandeza y toda su gloria proceden únicamente de la misericordia de Govinda.

Anotaciones

Bhakti Gauravani Goswami

Gaṇeśa, también conocido como Gaṇapati, es descrito en este verso como gaṇādhi-rājaḥ, el rey de los Gaṇas. Según el Śiva Purāṇa, los Gaṇas del Señor Śiva constituían un grupo diverso y salvaje de seres difíciles de controlar. Pārvatī creó a Gaṇeśa para que fuera su fiel guardián. Tras un conflicto en el que Gaṇeśa defendió con firmeza la privacidad de su madre, Śiva le cortó inadvertidamente la cabeza y la sustituyó por la de un elefante. Sin embargo, al reconocer el extraordinario valor, la lealtad y la fortaleza de su hijo, Śiva lo bendijo y lo recompensó nombrándolo comandante de todas sus tropas. Según el relato tradicional de los Purāṇas, lo designó jefe de los Gaṇas y declaró que sería honrado antes de toda empresa auspiciosa.

Como líder de los Gaṇas, Gaṇeśa preside numerosos seres y poderes subordinados que participan en la administración del mundo material. Debido a que gobierna estas huestes y las potestades bajo su autoridad, posee la capacidad singular de poner obstáculos en el camino de una persona o de eliminarlos por completo. Por esta razón, muchas personas en la India adoran a Gaṇeśa, especialmente comerciantes y propietarios de negocios, que buscan sus bendiciones para alcanzar el éxito en sus actividades.

También se le asocia con la inteligencia, el conocimiento y las artes, porque sirvió como escriba de Vyāsadeva, escribiendo el Mahābhārata a medida que este se lo dictaba.

Aunque a Gaṇeśa se le ha confiado la autoridad sobre los obstáculos, este verso deja claro que recibe todo su poder del Señor Supremo al sostener sobre su cabeza de elefante los pies de loto de Govinda. Por ello, un devoto honra a Gaṇeśa no como un dios independiente, sino como un sirviente de Kṛṣṇa, investido de poder para eliminar los obstáculos que surgen en el sendero del servicio devocional.

Las instrucciones de Śrīla Prabhupāda acerca de la adoración de Gaṇeśa deben entenderse a la luz de este mismo principio. En El néctar de la devoción, señala que Gaṇapati puede ser honrado como aquel que elimina los impedimentos en el servicio devocional. Sin embargo, en una carta de 1974 desaconsejó la adoración independiente o pública de Gaṇeśa, subrayando que los devotos deben adorar únicamente a Kṛṣṇa y dedicarle su servicio devocional. Así pues, Gaṇeśa puede ser honrado conforme al principio enseñado en la Brahma-saṁhitā: no como una deidad independiente e igual al Señor Supremo, sino como un sirviente investido de poder por Govinda.

Con respecto a la adoración de las cinco deidades principales (pañca-devatā), Prabhupāda afirma lo siguiente en el Caitanya-caritāmṛta, Ādi-līlā 7.157:

En la Brahma-saṁhitā hay mantras que ofrecen respetuosas reverencias al Señor Śiva, al Señor Brahmā, al dios del Sol y al Señor Gaṇeśa, así como al Señor Viṣṇu, todos los cuales son adorados por los impersonalistas dentro del sistema conocido como pañcopāsanā. En sus templos, los impersonalistas instalan deidades del Señor Viṣṇu, del Señor Śiva, del dios del Sol, de la diosa Durgā y, en ocasiones, también del Señor Brahmā, y este sistema continúa vigente en la India bajo la apariencia de la religión hindú. Los vaiṣṇavas también pueden adorar a todos estos semidioses, pero únicamente siguiendo los principios de la Brahma-saṁhitā, recomendada por Śrī Caitanya Mahāprabhu. A este respecto, podemos observar los mantras para la adoración del Señor Śiva, del Señor Brahmā, de la diosa Durgā, del dios del Sol y de Gaṇeśa, tal como se describen en la Brahma-saṁhitā (44, 45, 49, 50 y 52).