Ilustración del Verso 43

गोलोकनाम्नि निजधाम्नि तले च तस्य देवीमहेशहरिधामसु तेषु तेषु ।
ते ते प्रभावनिचया विहिताश्च येन गोविन्दमादिपुरुषं तमहं भजामि ॥ ४३ ॥

goloka-nāmni nija-dhāmni tale ca tasya
devī-maheśa-hari-dhāmasu teṣu teṣu
te te prabhāva-nicayā vihitāś ca yena
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi

Adoro a Govinda, el Señor primigenio, por quien han sido establecidas, cada una en su respectiva morada, las potencias y glorias propias de Goloka, así como de los dominios de Devī, Maheśa y Hari, situados por debajo de Goloka.

goloka-nāmni—llamada Goloka; nija-dhāmni—en Su propia morada; tale ca tasya—y por debajo de ella; devī-maheśa-hari-dhāmasu—en los dominios de Devī, Maheśa y Hari; teṣu teṣu—en cada uno de ellos; te te—sus respectivas; prabhāva-nicayāḥ—colecciones de potencias y glorias; vihitāḥ—establecidas, dispuestas; ca—y; yena—por quien; govindam—a Govinda; ādi-puruṣam—al Señor primigenio; tam—a Él; ahaṁ—yo; bhajāmi—adoro.

Dig-darśinī-ṭīkā

Śrī Jīva Gosvāmī

Después de describir la gloria del Señor tal como se manifiesta dentro de la creación material, Brahmā pasa ahora a describir la gloria de la morada eterna de Govinda. Por ello, el verso comienza con goloka-nāmni. La enumeración de Devī-dhāma, Maheśa-dhāma, Hari-dhāma y Goloka debe entenderse en orden inverso, de abajo hacia arriba. Cada uno de estos dominios sucesivos posee una gloria mayor que el inferior y, por ello, cada reino superior está situado por encima del precedente.

Ya se ha establecido que Goloka es el más elevado de todos los dominios y que, en relación con los demás, lo impregna todo. Anteriormente también se demostró que Vṛndāvana, manifestado en la Tierra, no es diferente de Goloka.

De hecho, esta identidad se indica en el siguiente verso:

sa tu lokas tvayā kṛṣṇa sīdamānaḥ kṛtātmanā
dhṛto dhṛtimatā vīra nighnato 'padravān gavām

«¡Oh Kṛṣṇa!, ¡oh héroe!, ese reino, aunque parecía hundirse, fue sostenido por Ti, el resuelto y perfecto, cuando destruiste las calamidades que amenazaban a las vacas.»1

Por ello, la afirmación goloka eva nivasati, «Él reside exclusivamente en Goloka», es perfectamente apropiada, ya que las Escrituras también Lo describen ejecutando eternamente Sus pasatiempos en Vṛndāvana manifestado en la Tierra. Por ejemplo, el Ādi-varāha Purāṇa afirma: «Los doce bosques de Vṛndāvana están protegidos por Vṛndā-devī. Están presididos por Hari y son adorados por Brahmā, Rudra y otros». Y más adelante declara: «El puente construido por Kṛṣṇa para Sus pasatiempos destruye los más grandes pecados. Después de haberlo creado para divertirse con las pastorcillas de Vraja, el Señor Gadādhara permanece allí cada día por un momento junto con los pastorcillos. En verdad, acude allí continuamente para Su disfrute.»2

De manera semejante, en el Gautamīya-tantra, Nārada pregunta: «¡Oh Señor de los hombres!, ¿qué es este Vṛndāvana compuesto por treinta y dos bosques? Si soy digno de oírlo, por favor explícamelo». Śrī Kṛṣṇa responde: «Este lugar conocido como Vṛndāvana es exclusivamente Mi morada. Los animales, las aves, los ciervos, los insectos e incluso los seres humanos más caídos que habitan aquí y mueren absortos en Mí alcanzan Mi morada. Las pastorcillas que viven aquí, en Mi morada, son Mis gopīs, eternamente dedicadas a Mi servicio. Este bosque se extiende a lo largo de cinco yojanas y constituye Mi propia forma corporal. El río Yamunā, conocido como Suṣumnā, transporta el néctar supremo. Aquí los semidioses y otros seres habitan en formas sutiles. Yo estoy presente aquí como la personificación de todos los semidioses y jamás abandono este bosque. En cada era, Mi advenimiento y Mi partida tienen lugar aquí. Este encantador reino está compuesto de resplandor espiritual y no puede ser visto con ojos materiales.»

Sobre la base de esta misma forma de Vraja deben entenderse los eternos árboles kadamba y las demás características descritas en el Varāha Purāṇa y en otras Escrituras. Por consiguiente, debemos concluir que el Vṛndāvana visible para nosotros y Goloka son una misma realidad. Goloka no es sino este mismo Vṛndāvana en su manifestación trascendental, más allá del alcance de la visión ordinaria.

Cuando Śrī Kṛṣṇa aparece allí junto con Sus compañeros dentro del reino manifiesto visible para nosotros, esa manifestación recibe el nombre de Su avatāra. Para nutrir determinados rasas, se representan entonces diversos pasatiempos de unión, separación, reencuentro y otros maravillosos intercambios. Las convenciones según las cuales las gopīs parecen pertenecer a otros hombres, así como otros rasgos semejantes, también deben entenderse en este contexto. Siempre que aquí o en otros lugares —como el Kalpa-tantra, el Yāmala, las Saṁhitās, los Pañcarātras y otras obras— se describan distinciones de esta naturaleza, deberán interpretarse de acuerdo con este mismo entendimiento.

Así lo afirma el Décimo Canto del Śrīmad-Bhāgavatam (10.90.48):

jayati jana-nivāso devakī-janma-vādo
yadu-vara-pariṣat svair dorbhir asyann adharmam
sthira-cara-vṛjina-ghnaḥ su-smita-śrī-mukhena
vraja-pura-vanitānāṁ vardhayan kāma-devam

«Toda gloria a Devakī-nandana que es la morada de todos los seres, de quien se dice que nació de Devakī, quien, rodeado por los más excelsos Yadus, destruye la irreligión con Sus propios brazos; quien elimina los sufrimientos de todos los seres móviles e inmóviles, y cuyo hermoso rostro sonriente incrementa el deseo amoroso de las mujeres de Vraja.»

Asimismo, en el Padma Purāṇa, Nirvāṇa-khaṇḍa, Vyāsa dice: «¡Mirad! Os mostraré la forma oculta en los Vedas.» Entonces contempla «a un pastorcillo de tez oscura como una nube de lluvia, rodeado de pastorcillas y riendo entre los pastorcillos». El empleo de la palabra kanyā, «doncella», indica que estas gopīs no deben entenderse como mujeres que hayan alcanzado la condición mundana ordinaria de casadas.

Del mismo modo, el cuarto capítulo del Gautamīya-tantra describe así la meditación en Vṛndāvana: «Debe meditarse en Vṛndāvana como adornado con centenares de doncellas que parecen haber descendido del cielo, lleno de pastores, terneros y arboledas, y adorado por miles de pastorcillas de ojos semejantes a pétalos de loto, que ofrecen al Señor Supremo, el único maestro espiritual de los tres mundos, flores de emoción espiritual.»

El mismo texto afirma también: «El practicante que canta constantemente el mantra con la mente controlada contemplará sin duda a Hari en la forma de un pastorcillo de vacas.»

Y en otro lugar dice: «El hombre sabio debe residir en Vṛndāvana hasta obtener la visión de Kṛṣṇa.» De igual manera, el Trailokya-sammohana-tantra declara: «El practicante que canta con la mente concentrada verá sin duda a Hari vestido como un pastorcillo de vacas.»

Por ello, Brahmā afirma en la Gopāla-tāpanī Upaniṣad: «Mientras practicaba el brahma-savana, la adoración meditativa del Brahman, contemplándolo y glorificándolo, al cabo de un larguísimo período la Persona Suprema se me reveló y apareció ante mí con la vestimenta de un pastorcillo.»

Por consiguiente, siempre que las Escrituras describan a Kṛṣṇa manifestándose a través de formas como Kṣīrodakaśāyī Viṣṇu, esto debe entenderse en el sentido de que Sus expansiones entran en esas formas.

Para un tratamiento más amplio de estos temas, debe consultarse el Kṛṣṇa-sandarbha.

Brahma-saṁhitā-prakāśinī

Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura
Verso 43

Adoro a Govinda, el Señor primigenio, quien ha establecido las respectivas potencias y glorias de los diversos dominios: Devī-dhāma; por encima de este, Maheśa-dhāma; por encima de este, Hari-dhāma; y, por encima de todos ellos, Su propia morada, conocida como Goloka.

Goloka-dhāma está situado por encima de todos los demás dominios. Brahmā, al contemplar esa morada suprema por encima de todas las demás, describe los dominios intermedios desde la perspectiva de su propio lugar de residencia.

En primer lugar se encuentra Devī-dhāma, el mundo material. Dentro de él están los catorce sistemas planetarios, encabezados por Satyaloka. Por encima de este se encuentra Maheśa-dhāma, o Śiva-dhāma. Una parte de ese dominio recibe el nombre de Mahākāla-dhāma y está envuelta en oscuridad. Más allá de esa región se encuentra la resplandeciente morada de Sadāśiva.3

Por encima de ella se encuentra Hari-dhāma, el mundo espiritual constituido por los planetas Vaikuṇṭha.

La gloria característica de Devī-dhāma es la opulencia de Māyā. La gloria característica de Śiva-dhāma consiste en el tiempo (kāla), la disposición de los elementos materiales y las manifestaciones reflejadas de las expansiones personales del Señor que aparecen entre Sus expansiones separadas. La gloria característica de Hari-dhāma es la majestad espiritual (cid-aiśvarya). La gloria característica de Goloka es la dulzura suprema (mahā-mādhurya), que constituye la morada de todas las opulencias.

El propio Govinda ha establecido todas estas glorias respectivas en sus respectivos dominios, tanto directamente como por medio de Sus agencias secundarias.

Anotaciones

Bhakti Gauravani Goswami

La ilustración que acompaña a este verso representa los cuatro dominios dispuestos verticalmente, uno por encima del otro. Sin embargo, su verdadera relación es mucho más sutil. Devī-dhāma es el universo material; Maheśa-dhāma es el dominio intermedio situado en el límite entre los ámbitos material y espiritual; Hari-dhāma es el mundo espiritual, caracterizado por la majestad divina; y Goloka es la morada de la dulzura suprema.

La relación entre estos dominios no puede comprenderse en términos del espacio tridimensional ordinario. Existen en distintos niveles ontológicos y representan manifestaciones progresivamente más plenas de la realidad divina y, de manera correspondiente, revelaciones cada vez más profundas de la Verdad Absoluta. Por ello, la disposición vertical debe entenderse únicamente como un recurso visual y no como un mapa geográfico del espacio físico.

Esta perspectiva puede ayudarnos a comprender la afirmación del Verso 34 de que, aunque alguien pudiera viajar durante mil millones de años a la velocidad del viento o de la mente, aun así no podría alcanzar los pies de loto de Govinda. Los dominios superiores no se alcanzan simplemente desplazándose por el espacio físico. Más bien, se vuelven accesibles y se revelan de acuerdo con la cualificación espiritual y la realización del alma. Govinda se revela por medio del servicio devocional y se alcanza en Su plenitud mediante prema-bhakti, el servicio devocional impregnado de amor puro.

Notas

  1. Cuando Indra, el rey del cielo, se rindió ante Kṛṣṇa después de que este levantara la colina Govardhana, Le ofreció la siguiente oración, que se encuentra en la Escritura védica Hari-vaṁśa (Viṣṇu-parva, Capítulo 19). ↩
  2. El puente mencionado aquí es un lugar tradicional de Vṛndāvana conocido como Setu-bandha o Setu-bandha-kuṇḍa. Kṛṣṇa manifestó allí un puente durante Sus pasatiempos para demostrar a las gopīs que Él es la misma persona que Rāmacandra. Jīva Gosvāmī cita este pasaje para mostrar que Kṛṣṇa visita eternamente ese lugar en Sus pasatiempos de Vṛndāvana y, por consiguiente, que el Vṛndāvana manifiesto y Goloka son una misma realidad espiritual. ↩
  3. Śiva-dhāma es un dominio intermedio situado entre el mundo material (Devī-dhāma) y el mundo espiritual (Hari-dhāma). Uno de los aspectos de este dominio, llamado Mahākāla-dhāma, está relacionado con el tiempo cósmico y con la interfaz entre el espíritu y la materia, mientras que, más allá de él, se encuentra la resplandeciente morada de Sadāśiva. ↩