Ilustración del Verso 34

पन्थास्तु कोटिशतवत्सरसम्प्रगम्यो वायोरथापि मनसो मुनिपुङ्गवानाम् ।
सोऽप्यस्ति यत्प्रपदसीम्न्यविचिन्त्यतत्त्वे गोविन्दमादिपुरुषं तमहं भजामि ॥ ३४ ॥

panthās tu koṭi-śata-vatsara-sampragamyo
vāyor athāpi manaso muni-puṅgavānām
so ‘py asti yat-prapada-sīmny avicintya-tattve
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi

Adoro a Govinda, el Señor primigenio. Incluso el sendero recorrido durante mil millones de años por los más eminentes sabios, a la velocidad del viento o incluso de la mente, llega únicamente al límite más exterior de Sus pies de loto, cuya verdadera naturaleza es inconcebible.

panthāḥ—el sendero; tu—en verdad; koṭi-śata-vatsara-sampragamyaḥ—que ha de recorrerse durante mil millones de años; vāyoḥ—del viento; atha api—o incluso; manasaḥ—de la mente; muni-puṅgavānām—de los más eminentes sabios; saḥ api—incluso ese; asti—existe; yat-prapada-sīmni—en el límite de cuyos pies de loto; avicintya-tattve—en la realidad inconcebible; govindam—a Govinda; ādi-puruṣam—al Señor primigenio; tam—a Él; ahaṁ—yo; bhajāmi—adoro.

Dig-darśinī-ṭīkā

Śrī Jīva Gosvāmī

Se explica ahora el verso que comienza con panthās tu. La expresión yat-prapada-sīmni significa «en las puntas de Sus pies de loto».

Así, Nārada declara en el Śrīmad-Bhāgavatam (10.69.2):

citraṁ bataitad ekena vapuṣā yugapat pṛthak
gṛheṣu dvy-aṣṭa-sāhasraṁ striya eka udāvahat

«¡Qué asombroso! Con una sola forma, Él desposó simultánea e individualmente a dieciséis mil esposas en sus respectivos palacios.»

Y la Gopāla-tāpanī Upaniṣad declara:

eko vaśī sarvagaḥ kṛṣṇa īḍyaḥ
eko ’pi san bahudhā yo vibhāti

«Kṛṣṇa es el único controlador, omnipresente y digno de adoración. Aunque es uno, se manifiesta en muchas formas.»

La siddhānta (conclusión) queda expresada por la frase avicintya-tattve, «cuya realidad es inconcebible».

Así, el Tercer Canto declara: ātmeśvaro ’tarkya-sahasra-śaktiḥ. «El Señor Supremo posee miles de potencias que están más allá del alcance de la lógica.»

Y el Skanda Purāṇa y el Mahābhārata declaran:

acintyāḥ khalu ye bhāvā na tāṁs tarkeṇa yojayet
prakṛtibhyaḥ paraṁ yac ca tad acintyasya lakṣaṇam

«Aquellas realidades que son inconcebibles no deben someterse a la lógica mundana. Aquello que está más allá de la naturaleza material constituye la característica de lo inconcebible.»

Y el Brahma-sūtra declara: śrutes tu śabda-mūlatvāt. «Pero [la realidad inconcebible se conoce] por medio del Śruti, porque el sonido revelado es la fuente de ese conocimiento.»

Y el Bhāṣya explica: acintyo hi maṇi-mantra-mahauṣadhīnām prabhāvaḥ. «La potencia de las gemas, los mantras y las grandes hierbas medicinales es, en verdad, inconcebible.»

El significado es que la naturaleza y las potencias de Govinda no se conocen por medio del razonamiento, sino por medio de las Escrituras reveladas.

Brahma-saṁhitā-prakāśinī

Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura
Verso 34

Adoro a Govinda, el Señor primigenio. El sendero del control de la respiración seguido por los yogīs dedicados al prāṇāyāma, que desean aproximarse a esa realidad que trasciende el pensamiento material, o el sendero del cultivo del conocimiento seguido por los más eminentes sabios, que buscan el Brahman indiferenciado rechazando todo aquello que no es ese, pueden recorrerse durante mil millones de años y, aun así, solo alcanzan el límite frontal de Sus pies de loto.

Alcanzar los pies de loto de Govinda significa saborear el servicio devocional puro (śuddha-bhakti).

Los practicantes del aṣṭāṅga-yoga pueden, mediante el proceso de samādhi a lo largo de mil millones de años, alcanzar el kaivalya, el estado de unidad no dual. Del mismo modo, los más eminentes sabios no dualistas pueden dedicar un período igualmente inmenso a discriminar entre espíritu y materia, rechazando un objeto material tras otro con la comprensión «No esto, no esto», y finalmente fundirse en el Brahman indiferenciado, más allá de la ilusión material. Sin embargo, ese logro constituye únicamente la región situada más allá de las puntas de los pies de loto de Kṛṣṇa; no son los propios pies de loto.

El punto esencial es este: El kaivalya y la absorción en Brahman constituyen únicamente la frontera entre el mundo material y el mundo espiritual. Mientras uno no vaya más allá de esos estados, no podrá experimentar la variedad propia de la realidad espiritual (cid-viśeṣa).

Tales logros representan únicamente la ausencia del sufrimiento originado por la existencia material; no constituyen felicidad. Incluso si alguien quisiera llamar felicidad a esa ausencia de sufrimiento, se trata de una felicidad extremadamente tenue e insignificante. La mera destrucción de la existencia material no es la meta suprema. El verdadero logro consiste en que el alma quede establecida en su condición espiritual.

Ese estado solo puede alcanzarse por la misericordia del servicio devocional, cuya naturaleza es conciencia espiritual. No puede alcanzarse por el árido sendero de la especulación intelectual.

Anotaciones

Bhakti Gauravani Goswami

Al comentar este verso, Śrīla Prabhupāda escribe en Las enseñanzas de la reina Kuntī, Capítulo 14:

El espacio es ilimitado, y la Brahma-saṁhitā (5.34) sugiere lo siguiente: supongamos que uno viajara en una nave espacial durante millones de años a la velocidad del viento o incluso a la velocidad de la mente. Todo el mundo sabe que la mente es tan veloz que, en una diezmilésima de segundo, puede llevarnos millones de kilómetros. Si hemos visto algo situado a millones de kilómetros de distancia, la mente puede llegar allí inmediatamente. Pero, aunque pudiéramos viajar a esa velocidad en una nave espacial fabricada por muni-puṅgavānām, los más grandes científicos y los hombres más reflexivos, ¿sería eso la perfección? No. La Brahma-saṁhitā dice: so ’py asti yat-prapada-sīmny avicintya-tattve: aun así, esta creación seguirá siendo inconcebible para nuestro entendimiento. Y Kṛṣṇa ha creado todas estas cosas; entonces, ¿cómo podremos comprender a Kṛṣṇa? Si no podemos comprender las cosas que Kṛṣṇa ha creado, ¿cómo podremos comprender a Kṛṣṇa? No es posible en absoluto.