Ilustración del Verso 16

अहङ्कारात्मकं विश्वं तस्मादेतद् व्यजायत ॥ १६ ॥

ahaṅkārātmakaṁ viśvaṁ tasmād etad vyajāyata

Este universo, constituido de ego falso, surgió de él [Śambhu].

ahaṅkāra-ātmakam—constituido de ego falso, cuya naturaleza es el ego falso; viśvam—el universo; tasmāt—de él, Śambhu; etat—este; vyajāyata—surgió, llegó a existir.

Dig-darśinī-ṭīkā

Jīva Gosvāmī

En este medio verso, Brahmā describe otra función desempeñada por Śambhu. El universo entero, caracterizado por el ego falso, llegó a existir únicamente a partir de él. En otras palabras, la condición del universo de estar caracterizado por el ego falso surge de Śambhu, pues él es la deidad regente del principio del ego falso.

Brahma-saṁhitā-prakāśinī

Bhaktivinoda Ṭhākura
Verso 16

En relación con las entidades vivientes, la función de Śambhu es la siguiente: de él surge el universo constituido de ego falso (ahaṅkāra).

En la condición espiritual original, todas las entidades están libres de la concepción de poseer una existencia independiente de Bhagavān. La concepción de una existencia separada e independiente que aparece en el mundo material, señalada por el liṅga como su signo, es un reflejo material de la existencia espiritual pura. Este principio reflejado aparece como el Śambhu primordial y se une con Māyā. Ella es la manifestación sombría de la diosa Ramā y aparece como la yoni material, la base receptiva de la manifestación material. En esa etapa, Śambhu actúa únicamente como el principio material que constituye el conjunto de la sustancia elemental.

Después, cuando los universos se despliegan mediante la evolución progresiva de los elementos cósmicos, el principio Rudra también se manifiesta como un desarrollo posterior del Śambhu-tattva que surge de la región situada entre las cejas.

No obstante, en toda condición, el Śambhu-tattva permanece caracterizado por el ahaṅkāra, el ego falso que hace posible la identificación material.

Las innumerables entidades vivientes son partículas de conciencia espiritual manifestadas a partir de los rayos del Paramātmā. Mientras se identifiquen exclusivamente como sirvientes de Bhagavān, permanecerán por completo libres de toda relación con el mundo material. En esa condición alcanzan Vaikuṇṭha.

Pero cuando olvidan esa concepción y desean disfrutar de Māyā, el principio del ego falso, regido por Śambhu, entra en su existencia y establece en ellas la conciencia de ser disfrutadores separados e independientes. Por lo tanto, Śambhu es el principio fundamental que subyace tanto al universo material centrado en el ego como a la identificación material de la entidad viviente con el cuerpo.

Anotaciones

Bhakti Gauravani Goswami

En el lenguaje moderno, la palabra «ego» suele referirse al orgullo, la vanidad o un sentido exagerado de la propia importancia. El término sánscrito ahaṅkāra tiene un significado más amplio. Literalmente significa el principio de «formación del yo» (aham, «yo»; kāra, «formación»): la construcción de una identidad falsa mediante la identificación del ser con el cuerpo.

En su condición pura, la entidad viviente comprende: «Soy un sirviente eterno de Kṛṣṇa». La identificación material se produce cuando olvida esa identidad original y el alma se identifica con designaciones temporales como el cuerpo, la mente, la nacionalidad, la raza, el sexo, la posición social o la condición religiosa y espiritual.

Por lo tanto, Bhaktivinoda Ṭhākura presenta a Śambhu como el principio rector de la individuación cósmica. Por medio del ahaṅkāra, el mundo material se experimenta en función de una identidad falsa, del sentido de posesión y de la noción de ser «el hacedor», y cada ser condicionado piensa en términos de «yo» y «mío».

Esto no significa que Śambhu cree el alma misma. Más bien, él rige el mecanismo mediante el cual el alma condicionada queda enredada en la concepción de una existencia independiente y separada de Bhagavān.

Mientras la entidad viviente se identifique como sirviente de Kṛṣṇa, el ahaṅkāra no tiene poder sobre ella. Sin embargo, cuando el alma desea disfrutar de manera independiente, surge la cobertura del ego falso y comienza la existencia material.